El ritual de los negros esclavos que se convirtió en emblema nacional

Todos los años, en cuanto asoma la primavera, las comparsas uruguayas se preparan para el Carnaval del año venidero. En El Argentino.

Al inicio de febrero, durante dos días consecutivos, se produce el fenómeno más importante dentro de la idiosincrasia del hermano país: las Llamadas de Carnaval. Esta tradición se repite desde 1956, año tras año –aunque de diversas formas las comunidades negras lo realizan desde la época de la esclavitud–, en las diferentes ciudades, pero su epicentro es Montevideo. La semana pasada, el Barrio Sur fue testigo del evento de mayor brillo, por donde desfilaron centenares de agrupaciones a puro ritmo de tamboriles, mujeres (en su mayoría negras) y coloridas banderas de gran tamaño que flamearon de un lado al otro, recorriendo 12 cuadras consecutivas por Carlos Gardel, una añeja callecita angosta cuyo estilo aún conserva un aire colonial. Sobre sus veredas se alquilaban sillas o gradas a 150 pesos uruguayos, y en las azoteas de las casas los dueños dividían parcelas que incluían comida y bebida entre los 500 y 800 pesos uruguayos. Un gran negocio que enseguida captó la atención de turistas curiosos por verlo todo con lujo de detalles desde las alturas.

Seguí leyendo desde aquí.

Opiniones (0)
21 de agosto de 2018 | 05:03
1
ERROR
21 de agosto de 2018 | 05:03
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"