Oprah Winfrey estrenó su canal de televisión propio

El OWN se ve como la gran prueba de la tele por cable frente a las cadenas clásicas. Este 1 de enero del 2011 abrió su propio canal por cable. Al mediodía, hora de Nueva York, irrumpió en la pantalla.

Chris Rock, el presentador del acto, alza la mirada y deja ir su comentario. “Es impresionante ver a la persona más poderosa del mundo, y, a su lado, Barack Obama. ¡Hey!, él no le consiguió el trabajo a ella, sino que fue ella la que se lo buscó a él”.

Oprah Winfrey, la reina de la televisión en Estados Unidos, está más que ubicada en la cúspide. La broma de Chris Rock no va desencaminada y Forbes la ha colocado en el tercer lugar del ranking del poderío femenino.

Esa escena se produjo el pasado 5 de diciembre, durante la entrega de los premios que el centro Kennedy de Washington otorga cada año, en la que es la madre de todas las galas de cuantas se celebran en la corte de la capital. En el 2010, la riquísima señora de la comunicación –su fortuna se evalúa en más de 2.400 millones de dólares– fue una de las cinco reconocidas.

Ahora, Oprah Winfrey ha logrado construir su máximo sueño. Este 1 de enero del 2011 abrió su propio canal por cable. Al mediodía, hora de Nueva York, irrumpió en la pantalla. “Es un día muy emocionante para mí. Aquí empieza el próximo capítulo de mi vida, mi canal por fin está en el aire”. Y luego estableció las líneas maestras. “Haremos la televisión que creemos que ustedes quieren. Nos basaremos en la experiencia de nuestro show. Cada minuto lo he seleccionad yo”.

OWN –Oprah Winfrey Network– reemplaza al Discovery Health y ya está disponible en 80 millones de hogares. Este proyecto busca doblar los telespectadores de su predecesor en horario de máxima audiencia. El objetivo no parece disparatado porque supone pasar de cerca de 100.000 clientes a 200.000. Una cifra mínima comparada con los siete millones diarios que ella tiene hoy en la cadena generalista.

Participado a partes iguales por Winfrey y DiscoveryCommunications –unos 100 millones cada uno–, el nuevo canal pretende lanzar 27 series o programas originales. En la jornada del debut, además de la presentación, se emitió el primer Pregúntale a las estrellas de Oprah, cuyo invitado fue el músico Jaz Z. También se estrenó el reality Secuestrado por los niños, en el que padres muy ocupados prescinden del móvil y dejan por un rato su trabajo “para reconectarse con la familia”.

Sin embargo, la gran baza de OWN es el culto a la copropietaria. A pesar de este lanzamiento, Oprah Winfrey continuará realizando hasta mayo el programa que estrenó hace 25 años en Chicago. Entonces hará la última grabación. Tras su emisión, prevista para septiembre, se concentrará en exclusiva en su iniciativa.

De madre soltera –la periodista de cotilleos Kitty Kelley asegura saber el nombre del padre, pero se lo calla “por respeto”, ¿curioso, no?– tuvo una infancia pobre en Misisipi. De adolescente se quedó embarazada, aunque perdió a su hijo, al que nunca vio, a las dos semanas de alumbrarlo. Nada de esto impidió que fuera una estudiante disciplinada, de carácter, con una gran capacidad para la comunicación.

Sus seguidores –la mayoría mujeres, amas de casa que la ven como alguien cercano– viajan desde los rincones de Estados Unidos para asistir al show. Ríen y, sobre todo, lloran. Quieren tocarla. “Winfrey ha llegado a ser nuestra confesora, nuestra amiga, la filantrópica vecina milmillonaria que nos rocía con los polvos mágicos”, que es la definición que le dedicó Robin Givhan en The Washington Post. Esa imagen es la que la ha convertido en la reina y es el sello que su nuevo canal busca explotar para alcanzar el éxito, sinónimo de ingresos.

A los analistas no les parece una tarea fácil, aunque consideran que el punto de partida es mejor que el de otros canales. Ninguno tenía de salida un valor llamado Oprah Winfrey. Algunos, además, han elogiado su visión del negocio, en un movimiento que demuestra su inteligencia mediática. Su audiencia actual está muy lejos de los picos que alcanzó en otras épocas. Esta circunstancia, según los expertos, sólo es un atisbo del futuro declive de este tipo de oferta generalista en beneficio de propuestas más concretas, que es la baza del cable. De ahí que el OWN sea uno de los experimentos más seguidos en la industria de la televisión.

Pero Winfrey confiesa que a veces se despierta y se pregunta: “¿Dónde me he metido?”.

Fuente La Vanguardia
Opiniones (0)
15 de julio de 2018 | 19:16
1
ERROR
15 de julio de 2018 | 19:16
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"