Mulvihill, el fiscal federal que abrió la caja de Pandora

El nombre del fiscal federal adjunto Thomas Mulvihill es más conocido en Argentina que en Miami. La intervención del fiscal en la audiencia del 12 de diciembre desató una rabiosa reacción de la Presidenta, quien consideró que el comentario del fiscal formaba parte de una ''operación basura'' del gobierno de Estados Unidos.

Para muchos argentinos, Mulvihill es el procurador gringo que ensombreció el promisorio arranque de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al asegurar que su campaña habría recibido varios pagos del gobierno de Venezuela a través de cinco individuos acusados en Miami de actuar ilegalmente como agentes extranjeros, publica hoy el diario estadounidense ElNuevoHerald.com.

Para otros es un hombre de justicia que arrojará luces sobre el escándalo en torno al origen y el destino de una valija con unos $800,000 que le fue confiscada al empresario venezolano estadounidense Guido Alejandro Antonini a su arribo a Buenos Aires el pasado 4 de agosto.

La intervención del fiscal en la audiencia del 12 de diciembre desató una rabiosa reacción de la Presidenta, quien consideró que el comentario del fiscal formaba parte de una ''operación basura'' del gobierno de Estados Unidos.

Pero esta no es la primera vez que Mulvihill abochorna a un gobierno extranjero basándose en testimonios de sus casos. A mediados de 1988 el veterano fiscal soltó una bomba que fue música para los oídos del exilio cubano del sur de la Florida.

Mulvihill le contó entonces a periodistas de The Miami Herald que Cuba ayudaba a los narcotraficantes en el trasiego de drogas hacia EEUU a cambio de dinero y que, en una grabación secreta, se escuchó a uno de los narcotraficantes decir: ``La plata del último cargamento se fue para la gaveta de Fidel''.

El jefe de Mulvihill era entonces Dexter Lehtinen, esposo de la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen. En esta época, la oficina de la Fiscalía Federal parecía muy atenta a las aspiraciones de la influyente comunidad cubana y Lehtinen estaba convencido de que el gobierno de Castro era cómplice del trasiego de cocaína desde Colombia, aunque finalmente ningún alto funcionario de la isla fue encausado.

Mulvihill, de 57 años, continuó como fiscal adjunto a cargo de casos que llevaban la impronta de los delitos en el sur de la Florida --narcotráfico, lavado de dinero, corrupción pública y fraude a los seguros médicos-- hasta llegar a ocupar la jefatura de la división criminal de la oficina.

A finales del 2003, el fiscal Marcos Jiménez le dio un impulso a la carrera de Mulvihill al nombrarlo jefe de fiscales adjuntos. Tras la renuncia de Jiménez, a mediados del 2005, asumió el cargo el cubanoamericano Alexander Acosta, de 36 años.

La confirmación de Acosta, quien actuó durante varios meses en calidad de interino, sorprendió a algunos fiscales y ex fiscales por cuanto se pensaba que Mulvihill, un funcionario con más experiencia, sería el nuevo fiscal general.

Entonces se supo que el propio Jiménez intercedió infructuosamente para que su colaborador Mulvihill fuera su reemplazo.

A partir de hoy en la Corte Federal de Miami, Mulvihill tendrá que afrontar una serie de recursos y objeciones que han derivado de la acusación contra dos empresarios, un abogado, un emisario de los servicios de inteligencia de Venezuela y un vigilante uruguayo por actuar como agentes del gobierno de Venezuela.

Los principales medios de Argentina y algunos de Venezuela han enviado a sus periodistas para cubrir las audiencias con la esperanza de conocer nuevos detalles de la aún inconclusa trama del maletín de Antonini.

Otros casos en los que Mulvihill ha intervenido:

• Soborno pagado a un miembro de un jurado en un juicio por narcotráfico (1995).

• Investigación de lavado de dinero obtenido presuntamente en forma fraudulenta del Medicaid por el comisionado de Miami, Humberto Hernández (1998).

• Condena de tres empresarios del sur de la Florida por fraude bancario (1998).

• Sobornos a funcionarios del Aeropuerto Internacional de Miami (2003).

• Condena de tres policías de Miami acusados de encubrimiento en la muerte de dos ladrones.
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21 de julio de 2018 | 05:18
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