Dan esta tarde el veredicto en el juicio de las "narcovalijas"

Los tres acusados pronunciarán sus últimas palabras ante el tribunal, que luego leerá el fallo. Están imputados por enviar 60 kilos de cocaína en una valija en un vuelo con destino a Madrid.

El Tribunal Oral en lo Penal Económico (TOPE) 3 dará a conocer este viernes el veredicto en el juicio que se sigue por el envío a España de casi 60 kilos de cocaína en un vuelo de la empresa Southern Winds (SW), en septiembre de 2004.

Los jueces tienen previsto escuchar a partir de las 10.30 en la sala de audiencias del subsuelo de los tribunales federales de Retiro las "últimas palabras" de tres imputados y luego pasarán a deliberar, por lo que se estima que el fallo se conocerá por la tarde, informó una fuente judicial.

Este caso se inició el 17 de septiembre de 2004, cuando cuatro valijas que tenían membrete de la Embajada de Argentina en España fueron enviadas desde Buenos Aires al aeropuerto de Barajas, en Madrid, en el vuelo 6420 de la empresa SW.

Como nadie las retiró, la Guardia Civil revisó las maletas y descubrió que en su interior había 58,900 kilos de cocaína.

Casi un mes después, las autoridades de SW denunciaron el episodio ante la Justicia, que comenzó a investigar, y a mediados de febrero el caso se hizo público y estalló el escándalo porque uno de los acusados era hijo del entonces jefe de seguridad del Aeropuerto de Ezeiza, el comodoro Alberto Beltrame.

A raíz del caso, el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Defensa, José Pampuro, relevaron al jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Carlos Rohde, y a Beltrame. Además, se disolvió la Policía Aeronáutica Nacional (PAN) y se creó la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

En los alegatos del juicio, el fiscal Mariano Borinsky pidió penas de hasta ocho años de prisión para los acusados y solicitó que se revise el sobreseimiento del que gozan los ex directivos de SW, los hermanos Juan y Christian Maggio.

Borinsky solicitó ocho años de prisión para el matrimonio español integrado por José Ramón González Villar y Elena Tomil Batán, como autores del delito de contrabando de estupefacientes con fines de comercialización y los acusó.

La misma pena requirió para el remisero colombiano Juan Aristizábal Tabares, ya que -consideró- junto a los españoles integraban una banda dedicada a comprar droga, "acondicionarla" en Argentina y enviarla a Europa.

Para Walter Beltrame, encargado de "pasajeros frecuentes" en SW, requirió cinco años y seis meses de cárcel como coautor del delito, al igual que para el ex supervisor de tráfico en el aeropuerto madrileño de Barajas, Ariel Tamburrini.

En los casos de Guillermo Sardi, supuesto nexo entre los distintos partícipes de la maniobra, y Claudio Baudino, supervisor de tráfico de la empresa, pidió cuatro años y seis meses de cárcel y para Fernando Arriete, ex jefe de ventas, una pena de tres años efectiva como partícipe secundario de la maniobra.

Como Sardi tiene una condena anterior a dos años impuesta por un tribunal en lo criminal, se solicito que se unifique la pena en un total de cinco años y seis meses.

Para la acusación, hubo un "plan preconcebido" que "favoreció económicamente en forma directa a los imputados y se realizó en una empresa donde eran empleados".

Agregó que los extranjeros involucrados eligieron usar a SW a raíz de "los controles laxos y relajados" que volvían a esa firma "permeable" para el delito y se apoyaron en lazos personales que tejieron con algunos de los empleados.
Opiniones (0)
23 de julio de 2018 | 05:52
1
ERROR
23 de julio de 2018 | 05:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"