Moreno sale a defender la caja de las obras sociales sindicales

Hugo Moyano tuvo una rápida recompensa por su apoyo incondicional a la continuidad de Julio de Vido en la gestión que Cristina Fernández iniciará el 10 de diciembre.

Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior y uno de los más fieles discípulos del ministro de Planificación, decidió suspender ayer por tiempo indeterminado el aumento de 20% que prestadores médicos y clínicas iban a aplicar a las obras sociales administradas por los gremios de la CGT, una exigencia con la que el propio camionero había presionado al Gobierno las últimas dos semanas, indica hoy el diario Cronista.

La determinación oficial de postergar el incremento de las prestaciones de salud que pagan las obras sociales fue transmitido en la tarde de ayer a los responsables de las cámaras empresarias que nuclean a clínicas y sanatorios (Adecra, Cadime y Aclife) por Moreno y el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli. Durante ese encuentro, según confirmaron voceros de las cámaras a este diario, los funcionarios reclamaron a los prestadores la presentación de balances y estudios de costos que argumenten la necesidad del ajuste en el precio de los servicios como paso previo a la autorización para aplicarlo a sus clientes en los gremios. “En concreto nos cajonearon el aumento por la presión de la CGT”, comentó muy molesto uno de los empresarios del sector a la salida del despacho de Moreno.

Es que justo antes de recibir a los prestadores, el secretario de Comercio Interior y Capaccioli se entrevistaron con una delegación de cinco referentes de la CGT, quienes plantearon sus cuestionamientos a la suba pretendida por clínicas y sanatorios y reclamaron la intervención oficial para frenar el incremento, lo que posteriormente concretó Moreno.

La preocupación gremial por el efecto del ajuste de las prestaciones en la situación financiera de las obras sociales fue planteado por Moyano y otros dirigentes a De Vido y Moreno durante la cena con la que la cúpula de la central sindical festejó en la noche del miércoles la ratificación del ministro de Planificación en el futuro gabinete de Cristina. En medio de abundantes platos de mariscos y bebida de primera línea servidos en la sede del sindicato del Somu (marítimos), un par de gremialistas le explicaron a los funcionarios “los problemas” de las entidades que administran para poder hacer frente a los aumentos en los servicios médicos y reclamaron su postergación o alguna “ayuda” del Gobierno para financiarlos.

“Se comentó que no se podía pagar la suba en los aranceles como están pautados porque nuestras cuentas ya están al límite y no pueden soportar una carga mayor”, indicó a El Cronista uno de los dirigentes que participó de la cena con De Vido, Moreno y el secretario de Transporte, Hugo Jaime.

Según advierten desde la central obrera, las obras sociales sindicales enfrentan una situación “crítica” debido a la actualización en los precios de las prestaciones y costos médicos y al permanente “descreme” que genera el traspaso de los trabajadores con mayores ingresos y de menor edad a las filas de las entidades de medicina privada, un mecanismo habilitado a partir de la desregulación de los servicios de salud. Por esa razón, los gremios vienen reclamando desde hace dos años la suspensión de los traspasos y el aumento del tope salarial a partir del cual se efectivizan los descuentos para las obras sociales.
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19 de agosto de 2018 | 22:08
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