Cristina invitó a Benedicto XVI a venir a la Argentina

La convocatoria, también formulada por la mandataria chilena Michelle Bachelet, sería para 2008, en el vigésimo aniversario del conflicto por el Beagle. El enviado papal, Tarcisio Bertone, se reunió hoy con el jefe de Estado y la presidenta electa, como cierre de su gira por la beatificación de Ceferino Namuncurá.

La presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner y la mandataria de Chile, Michelle Bachelet, invitaron al papa Benedicto XVI a visitar ambos países en 2008, al cumplirse 30 años de la solución pacífica al conflicto limítrofe por el Canal de Beagle.

El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, se llevó de la Argentina una invitación de Cristina Fernández y de Bachelet para que el Papa Benedicto XVI visite los dos países el año próximo.

Así se lo transmitió la mandataria electa y el presidente Néstor Kirchner, al recibir hoy en Casa de Gobierno al virtual número dos del Vaticano, en su último día de visita al país, a donde llegó como enviado papal para encabezar la beatificación de Ceferino Namuncurá el pasado domingo en Chimpay.

La invitación para que el pontífice visite el país fue el cierre de una visita del delegado papal signada por gestos de acercamiento con el gobierno nacional.

Al hablar con la prensa, Bertone expresó los saludos al pueblo argentino de parte del Benedicto XVI, y confió que Cristina Fernández le expresó el deseo que el Papa pueda visitar ambos países en 2008, con motivo de cumplirse el 30 aniversario del conflicto en el que el Vaticano, a través del cardenal Antonio Samoré, ofició de mediador.

Asimismo, el cardenal Bertone expresó su deseo de que la presidenta electa pueda "sacar al país del purgatorio para elevarlo hasta el paraíso con la colaboración de todos", tras recordar que Kirchner "dice siempre que ha llevado a su pueblo del infierno hasta el purgatorio".

En cuanto a la invitación al Papa, Bertone dijo que no sabe "si será posible, porque en el 2008 el Santo Padre ya tiene programado los viajes, sobre todo los internacionales".

"Pero es buena la invitación, que habla de la voluntad de luchar por la convivencia pacífica, en la colaboración de los pueblos del sur de América Latina", señaló el secretario de Estado del Vaticano.

La invitación al Papa para que visite Argentina y Chile fue definida en la reunión que Cristina Fernández y Bachelet mantuvieron la semana pasada en Chile, después de un trabajo conjunto que venían realizando las Cancillerías de ambos países en ese tema, con el objeto de "profundizar la relación bilateral y fortalecer los lazos de hermandad" entre las naciones.

Ambos países vienen trabajando en un programa de actos para recordar la Navidad de 1978, en la que el cardenal Samoré -enviado por el Papa Juan Pablo II- llegó a la región en plena tensión bélica para mediar entre los jefes de las dictaduras que gobernaban los países, Jorge Videla y Augusto Pinochet.

Samoré mantuvo cerca de 700 reuniones con diplomáticos de ambos países para destrabar el conflicto y murió en febrero de 1983, sin llegar a ver la firma del Tratado de Paz y Amistad que se selló en 1984, y que puso fin al diferendo.

Según confiaron fuentes oficiales, no formó parte de la conversación la designación del sucesor del ex obispo castrense, Antonio Baseotto, ni tampoco la relación del gobierno con el Episcopado argentino, con quien el presidente Kirchner no se reúne desde hace más de tres años.

Por otra parte, Bertone expresó que está "muy contento" con su "rica" visita al país, y destacó que admiró "el entusiasmo, la fe, devoción y religiosidad del pueblo argentino, sobre todo en la Patagonia".

Al recordar que tras beatificar a Ceferino en Chimpay, recorrió los santuarios salesianos del sur del país, el cardenal remarcó "el trabajo extraordinario y heróico de los primeros salesianos y de las hijas de María Auxiliadora" en su tarea evangelizadora en el país.

En ese sentido, destacó que durante la reunión en Casa de Gobierno, Kirchner y su esposa "reconocieron el trabajo en lo social y religioso de los salesianos y toda la Iglesia en la Patagonia".

En una primera parte de la reunión, Kirchner y Cristina estuvieron reunidos a solas con Bertone, quien estuvo en todo momento acompañado por el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, y su secretario ayudante, monseñor Lech Piechota.

Luego se sumaron a la reunión el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el canciller Jorge Taiana; el secretario de Culto, Guillermo Olivieri y el embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer.

Al término del encuentro, hubo intecambio de regalos. Kirchner y Cristina le regalaron una imagen de la Virgen de Luján, mientras que el cardenal les entregó una medalla papal a cada uno y libros con fotos de la Santa Sede.
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18 de julio de 2018 | 04:53
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