El objetivo oculto de Chávez en su ataque a los representantes de España

El escándalo en la Cumbre Iberoamericana evidenció la intención del “bloque chavista” de poner fin a la política española en la región, al tiempo que acotó el margen para la neutralidad que hasta ahora ensayaron los presidentes moderados.

Bismarck decía que “hasta para declarar la guerra” había que tener buenos modales; y mucho sabía de guerras el “canciller de hierro” que forjó el imperio alemán de finales del siglo 19, venciendo a franceses, austriacos y daneses.

La Cumbre Iberoamericana de Santiago no era una guerra, sin embargo, el abandono de los buenos modales hizo estallar batallas que mostraron los bandos enfrentados de Latinoamérica y dejaron malheridos a los jefes españoles de Estado y gobierno.

Los primeros en perder las formas fueron Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, incapaces de contener sus respectivas sobreactuaciones dedicadas al consumo interno, al menos durante los días de la cumbre,  a pesar de la disposición de ambos gobiernos a preservar la imagen del monarca que fracasó en su gestión mediadora.

Sin embargo, cuando nadie lo esperaba, la desagradable riña entre los presidentes de Uruguay y la Argentina quedó relegada a pelea de fondo, debido al choque espectacular entre Hugo Chávez y los representantes de España.

El exuberante líder caribeño siempre ha utilizado los escenarios internacionales para desplegar su vocación de showman político, caracterizado por un histrionismo de grandilocuencia caricaturesca. Y muchas veces esas escenificaciones unipersonales atravesaron la frontera del ridículo, como en la Asamblea de la ONU en la que dijo que el aire olía a azufre porque lo había antecedido “el satanás” de George W. Bush en el uso de la palabra.

Esta vez, su embestida fue contra España, usando artillería retórica de alto calibre contra dos blancos precisos: los empresarios que invirtieron en Sudamérica y el ex jefe de gobierno José María Aznar. Y las palabras fueron a tal punto ojivas cargadas de megatones, que la descarga en sí misma constituía un intento de humillación a los presentes, el jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el rey Juan Carlos de Borbón.

En la respuesta, Rodríguez Zapatero cuidó las formas, pero el monarca no pudo atenerse a los consejos de Otto Von Bismarck y estalló en el gesto que quedará como postal histórica de ese encuentro cimero que terminó siendo un campo de batalla: el grito de “por qué no te callas”.

Lo que ocurrió a renglón seguido puso en evidencia que no se trató de un choque accidental, provocado por la veleidad y la desmesura de un presidente desbocado; sino la ejecución de un ataque sorpresa planificado para alcanzar un objetivo concreto: la expulsión de España de una región en la que uno de los modelos en pugna que quiere imponer su propia visión en toda Latinoamérica.

Lo que puso en evidencia la premeditación del ataque verbal que desató la batalla, fue el inmediato alineamiento del vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, y del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en la defensa de lo indefendible: la agresiva desmesura de Chávez.

En rigor, la ofensiva chavista tuvo dos señales iniciales: la primera intervención de Chávez proponiendo reemplazar el tema propuesto por España para el encuentro en Chile, la “cohesión social”, por lo que el líder venezolano llamó “la revolución social”. Y a la segunda señal de lo que se venía la dio el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, al iniciar la andanada de duros cuestionamientos contra los empresarios españoles con inversiones en la región.

Finalmente, el comandante de esta legión dispuesta a batallar contra la injerencia española después de haber batallado contra la norteamericana en el terreno del ALCA, o sea Hugo Rafael Chávez Frías, gatilló sus palabras como proyectiles para que impacten de lleno contra los representantes ibéricos, quienes tardíamente, aunque con ira y energía, reaccionaron intentando contraatacar.

El resto de los mandatarios ofreció el triste espectáculo que ofrecen los meros espectadores de escenas que demoran pasmosamente en comprender.

El cabecilla del bando bolivariano sabía que su ataque no era al ex presidente Aznar, sino a las dos figuras presentes, porque conoce la complicada situación actual de la política española; donde la ruptura entre conservadores y socialdemócratas está crispando todo al punto de amenazar los acuerdos del Pacto de la Moncloa, situación por la cual creció el protagonismo de la figura del rey, hasta exponer peligrosamente la imagen del monarca y de la corona.

Con esta situación de histeria política en su propio país, el paso de Rodríguez Zapatero y de Juan Carlos de Borbón por la capital chilena equivalió a meter los dedos en un enchufe que les propinó una tremenda descarga de la que no está claro como habrán de reponerse.

El bloque chavista quiso (y tal vez logró) herir de muerte la proyección española hacia Latinoamericana, implementada a través de las inversiones, las cumbres iberoamericana y los congresos de la lengua, o sea desde los tres vértices principales de toda relación: el económico, el político y el cultural.

El bloque de los presidentes impávidos, o sea los que no reaccionaron cuando estalló la batalla quizá por no entender lo que ocurría, valora positivamente la política española hacia la región, porque no recela de las inversiones y procura que Madrid sea el puente hacia Europa.

En esa vereda de la política latinoamericana están el brasileño Lula, la chilena Bachelet, el uruguayo Vázquez, el peruano Alán García y posiblemente también Néstor Kirchner, a pesar de sus peleas con las empresas españolas radicadas en la Argentina.

Todos tienen en común una mirada del MERCOSUR y de la integración regional muy diferente al modelo chavista, al tiempo que se esfuerzan porque estas diferencias con el bloque “bolivariano” no desemboque en una división ideológica de América Latina.

En “la batalla de Santiago”, las huestes comandadas por Chávez se lanzaron tras el objetivo de poner a España en retirada. En el violento combate de gestos y palabras, los presidentes que eligieron diferenciarse de Chávez tanto en lo interno como en lo regional, se quedaron paralizados y mudos, mostrándose sobrepasados por los acontecimientos.

Pero lo ocurrido los obliga a romper, en algún momento, el silencio en el que se refugiaron. La beligerancia del bloque chavista a la hora de luchar por imponer su visión del mundo y la región, cada vez le deja menos margen a la neutralidad.
Opiniones (7)
21 de julio de 2018 | 15:51
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21 de julio de 2018 | 15:51
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  1. Despúes de este episodio, el gobierno de los K va tener que tomar una desición. Si se queda cnon la compra de bonos por parte de Chavez, para poder acceder a credito seguro y no tener que volver a transar con el FMI y el BM, o arregla los problemas con las empresas españolas acreedoras de varios bonos argentinos en default. Parese como si fuera un problema solo para la legión española, yo creo que fue un dia de elecciones para nuestros dirigentes.
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  2. EN LO GENERAL ESTY DE ACUERDO CON EL AUTOR DE LA NOTA. PERO AQUI DEBEMOS VER QUE CHAVEZ ES UN MODERNO CABALLO DE TROYA, Y NO TAN SOSLAYADO, QUIERE IMPRIMIR POR LA FUERZA DE LO MEDIATICO SU SELLO EN TODA LA REGION. EN EL FONDO ES EL REPRESENTANTE DE INTERESES QUIZAS MAS INTOLERANTES QUE LOS ESPAÑOLES Y EUROPEOS. BRASIL CONTINUARA SU JUEGO QUE COMENZO DESDE QUE ES BRASIL, AL ALERO DE SUS PROTECTORES YANKEES SEA EL SIGNO QUE TENGAS SU GOBIERNO. BRASIL SIEMPRE HACE SU PROPIO JUEGO Y TAL COMO LE AFIRME AL EMBAJADOR DE ARGENTINA EN CHILE, JOSE MARIA ALVAREZ DE TOLEDO LUEGO DE LA CREACION DEL MERCOSUR, "ESTO ES SOLO UN PRETEXTO PARA EL DESARROLLO DESCOMUNAL DE BRASIL EN LA REGION" Y LOS HECHOS ESTAN A LA VISTA Y OBRA DEL ACONTECER MACROECONOMICO DE LA REGION. ARGENTINA SEGUIRA SIENDO EL GRANERO DEL MUNDO PERO NUNCA UNA POTENCIA HASTA QUE NUESTROS GOBERNANTES Y EMPRESARIOS SE PONGAN LOS PANTALONES. SOBRE TODO ARGENTINA ES OBJETO DE LA NUEVA PSEUDO Y DISTORSIONADA COLONIZACION, NO CAMBIA UN APICE SU EURODEPEDENCIA Y SU SUBORDINACIÓN A LOS INTERESES DE BRASIL Y AUN EN CIERTOS ASPECTOS GEOPOLITICOS DE LOS INTERESES EXPANSIONAISTAS, EN LO ECONOMICO Y GEOGRAFICO DE LOS CHILENOS. PERO QUIEN LE PONE EL CASCABEL AL GATO? CUANDO EN REALIDAD TODA LA MACROPOLITICA EOCNOMICA ARGENTINA SIGUE DISEÑADA DESDE EL EXTERIOR Y LOS INTERESES DE LOS GRANDES Y EL GOBIERNOSIGUE OBSTACULIZANDO EL BIENESTAR DEL PUEBLO QUE ES EL SUFRIENTE TESTIGO DE LOS NUMEROSOS Y CONSECUTIVOS CAMBIOS DE LA POLITICA INTERNA DE ACUERDO A QUIEN ESTE DE TURNO Y SUS INTERESES INTERNOAS?
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  3. Dios nos salve de que algun dia tengamos en nuestro pais un despota, autoritatario y autosuficioente como Chavez, hablo con conocimiento por que vivi en Venezuela y no entiendo como el gobierno de nuestro pais "defensor de los drechos humanos" puede apegarse a un futuro dictador como Chavez que quiere imponer en su pais un regimen comunista similar al de Cuba.
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  4. De leer tanto amarillismo, se puede decir sin duda alguna que tu análisis es corto, pero no por ello profundo y bastante serio. Es grato para los lectores en general, leer una nota OBJETIVA con todas las letras, no contaminada de ideología, para ello están Uds., aunque muchos colegas hayan decidido alejarse de su función y enrolarse mas en papel de ideólogo que de informador. FELICITACIONES FANTINI, SIN DUDA DE LO MEJOR DE MDZ.
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  5. Las dos partes han estado mál.Pero cuando habló Ortega y el rey Juan Carlos se levantó para no escuchar críticas alas empresas españolas, demostró su intolerancia.<<<<<
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  6. Lei,escucheymire de todo este domingo. La interpretacion de C Fantini me parece la mas acertada. Felicitaciones.
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  7. Como eramos pocos .. pario la, choca...lo que nos faltaba a nosotros los argentinos.. que en un futuro nos gobierne y/o maneje un culiao como el chavez...ojo compatriotas.. no descuidarse , nos quieren llevar a ser una nueva Cuba..
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