El "Imperio K" se adueña de Argentina

Cristina Fernández de Kirchner controlará toda la Cámara de Diputados y casi completamente el Senado de la Nación, cuya máxima autoridad será Julio Cobos.

En Argentina, obtuvo el 45% de los votos. En Mendoza, trepó al 60%, dejando un tendal de malheridos electorales. 

Breve radiografía de una jugada política que, luego de la última votación, fracturó la política de Mendoza y dejó poco panorama para avizorar una reconstrucción rápida.

Mientras el malargüino Celso Jaque ya trabaja afanoso para ocupar en diciembre el sillón que perdió el cobismo, el escenario de ganadores y perdedores se va aclarando en el mundo de los mortales. Sin embargo, alta en el cielo, resplandeciente, asumiendo calidad divina, está Cristina Fernández de Kirchner, la gran ganadora de las elecciones en Argentina y especialmente en Mendoza. Veamos el porqué.

La fórmula Cristina-Cobos se impuso en la provincia con más del 60% de los votos. En el país, la misma fórmula llegó al 45%, por lo cual Mendoza aparece, en primera instancia como una especie de “paraíso kirchnerista”. ¿Es esto real? “La única verdad es la realidad”, solía decir Perón, por lo cual, a prima facie, diremos que sí.

Veamos cuál es el escenario legislativo que nos aguarda. A nivel nacional, la avanzada “K” tenía como gran objetivo controlar el Congreso de la Nación. Y lo logró, aumentando considerablemente el número de representantes que tenía.

En la Cámara de Diputados, el kirchnerismo tendrá 140 bancas, once más de los que los mortales necesitan para tener quórum propio. Imaginemos, entonces, la dura labor que tendrán quienes no estén de acuerdo con iniciativas oficiales.

En la Cámara de Senadores, el Frente para la Victoria sube de 41 a 45 representantes. Así, queda a sólo tres congresales de obtener los dos tercios que se necesitan, por ejemplo, para enjuiciar a un juez, sancionar a legisladores o tratar temas fundamentales para el andamiaje del país sobre tablas, o sea, sin la presencia de la oposición.

A modo de alimento para el “Imperio K”, Mendoza colabora con cinco diputados nacionales, todos ellos identificados con la causa de Cristina.

Patricia Fadel, aunque joven, veterana del Congreso Nacional y soldado de Juan Carlos “Chueco” Mazzón, operador top de la pareja Kirchner. Junto a ella, viajan dos sindicalistas: Dante González y Guillermo Pereyra, muy conectado a Carlos Kunkel, otro abanderado “K”.

Por parte de la Concertación, ganaron boleto la actual ministra de Economía Laura Montero, quien, hay que decirlo, se dio un gusto sacrílego en el Imperio; discutir a la Nación la manipulación de las cifras del Indec, defendiendo las mediciones –genuinas– que se hacen en la provincia. Habrá que estar atento a la evolución de Montero es un escenario de discurso único. A su lado, sonríe el inefable “Pampa” Alvaro, amigo personal (a él le gusta decirlo) del presidente de la Nación. Y no es para menos: ningún mendocino (incluidos Cobos y Jaque) tiene el nivel de profundidad en el Imperio K que tiene Alvaro con los Kirchner, a quienes conoce desde los años de militancia en La Plata, durante los 70.

Vamos ahora al análisis de la triste situación en la que queda la UCR.

Está visto que el romance entre Julio Cobos y el presidente Kirchner destruyó las pretensiones electorales del radicalismo mendocino. Fue un letal golpe a la oposición en la provincia más importantes bajo el control político de la UCR.

Esto
quedó claramente expresado en las urnas. El candidato a gobernador del cobismo obtuvo, ya casi finalizado el recuento, 30,02%. Iglesias, quien dedicó lo suyo para aislar a sus partidarios y a su sello, consiguió menos del 10%,

Juntos, quién sabe, quizás habrían ganado las elecciones, ya que Jaque ganó con el 38% de los votos. Sin embargo, la palabra “juntos” jamás servirá para trabar los sustantivos propios Julio y Roberto.

Resultado: la demolición de la UCR, un espectáculo impactante, que empezó a plasmarse definitivamente con la puesta en escena del acto del 25 de mayo en Mendoza. Aquel acto que los mendocinos vimos por televisión, aquel acto plagado de militantes kirchneristas movilizados expresamente hasta el escenario majestuoso del teatro griego Frank Romero Day. Eso, nos quedaba claro en nuestro desconcierto, no era una concertación. Y saltó a la vista en las urnas. Por eso, Celso Jaque ganó; porque supo interpretar el desconcierto concertador y sacó provecho de valores más genuinos.

De modo sintomático, en Mar del Plata pasó lo mismo que con Cobos: el radical “K” Daniel Katz no logró imponer a su sucesor en la intendencia marplatense. Ahora, la suerte de Katz parece echada, ya que ha perdido el crédito político que parecía catapultarlo al futuro gobierno de Daniel Scioli como funcionario.

¿Qué ocurrirá con el futuro político de los concertadores? Seguramente conseguirán abrigo, algún rincón caliente, actuando individualmente en algún espacio público alejado, aunque dentro del Imperio “K”.

¿Quién refundará la UCR? Otro misterio entre manos, luego de los fracasos del cobismo y el iglesismo en las urnas. Tan mal han quedado los dos que todo, quizás, quedará reducido a una cuestión de sello: quien tenga el sello, tratará de hacer creer a todos que tiene el poder.

Y unos y otros seguirán peleándose… ¿Y quién seguirá ganado? Pues sí!, ¡los Kirchner!, cuyo imperio, como el de Alejandro, el de Tupac, el de Julio César o el de Atila, reniega de las fronteras. Y pasarán los siglos. Y todos seremos pasto del olvido.

Opiniones (5)
22 de febrero de 2018 | 00:58
6
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22 de febrero de 2018 | 00:58
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  1. LO QUE NOS ESPERA !
    5
  2. Eso es lo que quieren lograr. Al ser una persona positiva todavía espero que esta mujer haga las cosas como corresponden. Va a ser dificil para los que estén en la banca tratar de sacar sus proyectos y tratar de frenar el poder que quieren crear los K. También espero que los mendocinos que nos van a representar no se achiquen a semejante construcción de poder. Celso Jaque se supo aprovechar de quellos que no estaban decididos y lo hizo con una buena oratoria y con el punto más débil en Mendoza, que es la Seguridad. Ahora, los mendocinos son realmente responsables cuando votan?
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  3. Era necesario que Cristina obtuviera el mayor porcentage de votos posible. En la Argentina post menemista el poder está concentrado en grupos económicos e internacionales con intereses que no se corresponden con la mayoría de los intereses de los argentinos y argentinas, como les gusta decir a los políticos ahora. La profundidad de la transformación está en la capacidad de la presidenta electa para componer a todos los secores nacionales en pos de un proyecto de nación que nos contenga a todos. Muchas Gracias por permitirme opinar!
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  4. UN GRAN PODER CENTRALIZADO
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  5. Y en este "Imperio" qué lugar tendrá el Sr. Ingeniero?. ..
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