Una gran victoria que se disfrutó desde temprano

A la mañana del domingo, los justicialistas ya manejaban datos que aseguraban una victoria de Celso Jaque que recién se confirmó a la medianoche. Crónica de una jornada con poco folcklore peronista, pero que posibilitó el retorno al gobierno provincial al PJ tras ocho años de hegemonía radical.

Antes de las 18, cuando en las escuelas aún muchos mendocinos definían su voto, en el búnker de Celso Jaque sonaba fuerte una sola palabra: "Ganamos". Algunos decían por 3 puntos, otros por 8 y hasta habían quienes arriesgaban una diferencia superior al 15%.

Diversos boca de urna tranquilizaban desde muy temprano a los pocos "compañeros" que por esos momentos caminaban por el lobby y los pasillos del Executive. Pero las caras de alegría contenida y ansiedad brotaba en cada dirigente y militante del PJ. Mientras eso ocurría, un escenario se preparaba en la puerta del hotel para festejar la victoria.

Mientras los números oficiales se demoraban, fueron llegando los peso pesados del partido. El más esperado, Celso Jaque, arribó junto a su compañero de fórmula, Cristian Racconto, pidiendo cautela ante la falta de datos.

Pero inmediatamente la primera explosión llegó cuando los justicialista enviaron a su consultor, Antonio De Tommaso, a difundir ante los medios de comunicación una encuesta a boca de urna que colocaba a Jaque 6,2 puntos arriba de Biffi.

La tendencia a favor de los peronistas era clara, pero la falta de datos oficiales pusieron algo nervioso a los seguidores de Jaque, que dudaron de alguna maniobra para entorpecer lo que a esa hora era una victoria segura del malargüino. Y para colmo a los poco minutos el archienemigo de los justicialistas, Alfredo Cornejo, salía a desmentir con dureza los números que había entregado el PJ.

El presidente del partido, Juan Marchena, fue el vocero de la defensa justicialista, y después todo volvió a una relativa calma, que sólo se vio aturdida por la llegada de Alejandra Naman y Omar de Marchi, dos rivales de Jaque que fueron a felicitar al gobernador electo.

Pasada la una de la madrugada, Biffi reconocía su derrota y Jaque salía a celebrar su gran triunfo. Agradeciendo a todos, con la marcha peronista y el "es para Cornejo que lo mira por TV" de fondo, el malargüino se presentó como el gobernador electo de los mendocinos, ante la euforia de los dirigentes y las lágrimas de su familia.

Luego festejó junto a los militantes que lo esperaban a la salida del hotel. No eran muchos, y hasta faltó un poco del folklore peronista. Pero a esa altura nada importaba: el PJ recuperó el gobierno provincial después de ocho años de poder radical, venciendo en su propia tierra al impulsor de la Concertación y futuro vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
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18 de agosto de 2018 | 09:28
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