Los candidatos pasaron la vigilia electoral bajo el sol o invocando viejas cábalas

En silencio obligado, Cobos salió a correr; Scioli almorzó con actores; López Murphy nadó; y Carrió estuvo con su equipo. Kirchner cumplió con el ritual del asado con amigos sin Cristina. Lavagna paseó y Rodríguez Saá descansó.

Los candidatos presidenciales desarrollaron durante la jornada de ayer diversas actividades en la vigilia de las elecciones: algunos descansaron o practicaron deportes y otros se ocuparon de supervisar y terminar de organizar el operativo electoral.

El gobernador mendocino y candidato a vicepresidente del kirchnerismo, Julio Cobos, salió a correr por el Parque San Martín junto a la ministra de Economía, Laura Montero y el candidato a gobernador de Mendoza, César Biffi.

La postulante del oficialismo, Cristina Kirchner, permaneció descansando en su domicilio de la ciudad santacruceña de Río Gallegos, mientras su esposo, el presidente Néstor Kirchner, cumplió con su cábala de compartir un asado con amigos y colaboradores.

Elisa Carrió, candidata por la Coalición Cívica, recibió en su casa a colaboradores y amigos, mientras que el candidato de Recrear, Ricardo López Murphy, se dedicó a nadar en la pileta del Burzaco Fútbol Club.

Por su parte el candidato de Una Nación Avanzada (UNA), Roberto Lavagna, recorrió junto a su mujer, Cloudine, el bunker que su fuerza política montó en Costa Salguero y desde donde seguirá  las alternativas del escrutinio provisorio.

Alberto Rodríguez Saá, postulante por el peronismo disidente, pasó la jornada en su provincia, San Luis, junto a sus allegados.

A horas de la elección nacional, el jefe de Estado no olvidó la cábala de compartir un asado con candidatos y amigos de la ciudad sureña donde tiene su residencia. La actividad pública del presidente de la Nación comenzó a las 10 cuando partió en un vehículo Honda Civic, junto a dos de sus custodios, con rumbo desconocido, mientras que la senadora nacional permaneció en la vivienda.

Cerca del mediodía, Kirchner se dirigió a un taller mecánico que pertenece al candidato a intendente Francisco "Batata" Mansilla, donde compartió un asado con amigos.

Tras el almuerzo, el mandatario manifestó a la prensa: "He cumplido la cábala" de comer el asado con amigos previo a las elecciones, tal como lo hizo en el año 2003 y en 2005, al tiempo que se abrazó y besó con vecinos y militantes que se acercaron a saludarlo.

A las 16, Kirchner regresó a la residencia de Maipú y 25 de Mayo, donde aún permanece a la espera de emitir su voto en la escuela número 70, que está ubicada a unos 150 metros.
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16 de julio de 2018 | 06:10
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