Amazonia: suspenden compra de carne de áreas devastadas

La Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes afirmó que los exportadores adoptarán un código de conducta para evitar la compra de ganado de haciendas acusadas de desforestar la mayor selva tropical del mundo.

Los exportadores de carne de Brasil, el mayor productor y abastecedor mundial de carne bovina, se comprometieron hoy a suspender las compras de ganado de áreas de la Amazonía devastadas ilegalmente.

"Es un compromiso con la sociedad brasileña. Vamos a evitar la comercialización de reses originarias de áreas desforestadas", aseguró hoy el presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes (Abiec), Roberto Giannetti da Fonseca, durante una audiencia en el Senado.

El empresario afirmó que los exportadores adoptarán un código de conducta para evitar la compra de ganado de haciendas acusadas de desforestar la mayor selva tropical del mundo.

Según Giannetti da Fonseca, el compromiso es una respuesta a la campaña lanzada por la Procuraduría para prohibir la comercialización de carne de reses procedentes de áreas selváticas devastadas.

La Procuraduría elaboró una lista de haciendas acusadas de incentivar la destrucción de la Amazonía en el estado de Pará y amenazó con demandar penalmente a los procesadores de carne que adquieran reses de tales locales por corresponsabilidad en violaciones a la legislación ambiental.

Esa iniciativa ya llevó a tres de las mayores redes de comercio minorista de Brasil, los supermercados Pao de Açucar, Carrefour y Wall Mart, a suspender la compra de carne procedente de haciendas incluidas en la lista.

"Estamos preocupados con ese asunto debido a que denigra nuestra imagen como abastecedores competitivos de carne bovina", dijo Gianetti da Fonseca.

El presidente de la patronal de los exportadores de carne admitió que actualmente es imposible controlar toda la cadena productiva y garantizar que ningún animal procedente de áreas clandestinas sea comercializado o vendido en el exterior.

Tal imposibilidad obedece a que, admitió, cerca del 30% de las reses sacrificadas en el país es clandestino.

Según el empresario, se trata de un volumen significativo de carne de origen desconocido si se tiene en cuenta que Brasil produce anualmente cerca de 9 millones de toneladas de carne bovina, 2 millones de los cuales son exportados.

Agregó que el control sobre toda la producción apenas será posible cuando Brasil adopte un sistema de certificación de origen con chips que permita conocer la procedencia y las características de cada res sacrificada.

Dicho sistema ya está siendo adoptado por algunas haciendas del país, pero aún no es obligatorio.

La campaña contra la comercialización de carne procedente de áreas devastadas ilegalmente en la Amazonía es una bandera de organizaciones no gubernamentales como Greenpeace y Amigos de la Tierra.

Tales grupos alegan que diferentes estudios han demostrado que la principal presión sobre la Amazonía es la de los ganaderos que buscan más espacio para la cría de reses.

Recientemente y ante la presión de las organizaciones ecologistas, el Banco Mundial anunció la rescisión de un contrato de crédito que había firmado con Bertin, el mayor exportador brasileño de carne y que es acusado de comprar reses de áreas desforestadas ilegalmente.

El crédito por 90 millones de dólares había sido ofrecido por la Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés), la subsidiaria del Banco Mundial destinada a conceder créditos a empresas privadas.
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19 de junio de 2018 | 22:07
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