Las noticias de Cuba, fuera de Cuba

La retórica de Fidel Castro y de la prensa cubana sobre el "imperio", como llaman al traumático vecino, ha cambiado poco desde que asumió la Presidencia su hermano menor cuando el líder de la revolución enfermó y dejó de aparecer en público en julio de 2006.

Algo se mueve en Cuba, sobre todo en las relaciones de la isla con Estados Unidos, pero en La Habana nada se informa al respecto: todas son noticias sobre este país que llegan de otras latitudes.

Este domingo confirmó en Washington un funcionario estadounidense que el gobierno que preside el general Raúl Castro aceptó la oferta de la administración de Barack Obama para negociar asuntos migratorios tras seis años de suspensión.

Cuba comunicó su parecer el sábado por vías diplomáticas a Washington, que presentó la propuesta la semana pasada como parte de la política de Obama de mejorar las relaciones con el único Estado comunista de América.

El funcionario norteamericano calificó la reacción cubana como "un paso hacia adelante, muy positivo".

Pero en La Habana, entre tanto, silencio oficial absoluto... descontando frecuentes artículos de "Reflexiones" del ex presidente Fidel Castro en los que fustiga a Estados Unidos, su Gobierno, su justicia y sus gobernantes, informa Antonio Martínez de la agencia EFE.

El último, divulgado ayer por los medios informativos de la isla, oficialistas sin excepción, ironiza sobre la justicia estadounidense.

Castro asegura que si él dijese que en Estados Unidos "reina el caos", le responderían que exagera, que "es una democracia donde existe justicia, respeto a los derechos humanos y la división de poderes".

"Pero si abren el volumen de despachos noticiosos se asombran", continúa, citando agencias extranjeras sobre la indemnización de mil millones de dólares que un juez de Miami otorgó a Gustavo Villoldo, que demandó a Fidel Castro y al guerrillero argentino "Che" Guevara por el suicidio de su padre poco después del triunfo de la revolución cubana en 1959.

Villoldo, de 72 años, ex agente de la CIA que ayudó a la captura del "Che" en Bolivia en 1967, alegó que su padre ingirió una botella de píldoras para dormir tres semanas después de que Guevara, gerente del Banco Nacional de Cuba, le comunicó que sería decomisada su empresa distribuidora de vehículos.

La "Reflexión" también comenta que días atrás la alcaldía de Nueva York "ordenó retirar del Central Park la estatua en bronce del Che del alemán Christian Jankowski (...) la figura del hombre que un gobierno de ese país ordenó asesinar".

"¡Esa es la justicia que reina en Estados Unidos!", exclama el ex mandatario de 82 años, que en varias ocasiones en los últimos meses, a raíz de conflictos con otros países por sus escritos, ha dicho que solo habla a título particular.

Diplomáticos y analistas comentan en La Habana que ese "a título particular" lo repiten funcionarios cubanos desde hace meses, aunque no coincida con alguien que aún es primer secretario del gobernante Partido Comunista y a quien los medios oficiales dan algunos días hasta un tercio de su espacio.

Pululan los debates sobre si Fidel Castro torpedea un acomodo con Washington que -más que querer- necesita el Gobierno de Raúl, asediado por una iliquidez angustiosa y una economía estancada tras décadas de improductividad, huracanes, bloqueo norteamericano, caída de exportaciones y merma del turismo, las remesas y otras fuentes de divisas.

La retórica de Fidel Castro y de la prensa cubana sobre el "imperio", como llaman al traumático vecino, ha cambiado poco desde que asumió la Presidencia su hermano menor cuando el líder de la revolución enfermó y dejó de aparecer en público en julio de 2006.

Los debates en la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el levantamiento de la suspensión de Cuba de 1962, exigido por aliados de La Habana, tampoco los refleja la prensa de la isla con el detalle de países vecinos, salvo reiteraciones de que no quiere regresar a ese foro, sino que desaparezca.

Algunos corresponsales dicen en La Habana, entre quejosos y aliviados, que últimamente todo lo que importa sobre Cuba viene de fuera, de Washington, Ginebra, Bruselas, Madrid o Miami, a raíz de muchas informaciones que hacen correr ríos de tinta en otras latitudes y son ignoradas en la isla.

En cambio, el común de los cubanos, que no tienen acceso a los medios internacionales, se centran estos días en los llamamientos del gobierno a ahorrar energía y hacer más sacrificios -porque las importaciones cuadruplican las exportaciones- y en la serie final de béisbol, deporte nacional, en el que todos son sabios.
Opiniones (0)
19 de agosto de 2018 | 10:51
1
ERROR
19 de agosto de 2018 | 10:51
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"