Carrió: hay una campaña para "desalentar" el voto de la clase media

La candidata presidencial de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, afirmó este lunes que esa fuerza "está ganando en los grandes centros urbanos" y acusó al oficialismo de estar “trabajando sobre la base de que las clases medias no vayan a votar, como ocurrió en 1995, para que no haya ballottage”.

La candidata presidencial de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, afirmó este lunes que esa fuerza "está ganando en los grandes centros urbanos" y advirtió sobre la existencia de "una campaña para desalentar" la concurrencia de la clase media a las urnas.

"Muchísima gente quiere ir al ballottage. El Gobierno está trabajando sobre la base de que las clases medias no vayan a votar, como ocurrió en 1995, para que no haya ballottage, porque estamos ganando en los grandes centros urbanos", señaló Carrió.

En el marco de la presentación de la propuesta cultural de la Coalición Cívica para los comicios del domingo -en la que estuvo acompañada por su candidato a vice, Rubén Giustiniani-, la candidata presidencial se rodeó de historiadores e intelectuales y vinculó el pensamiento de país con la acción política.

Carrió planteó que la Coalición "no es una agencia de colocación electoral para distribuir cargos" sino una "fuerza cultural que se compromete política y electoralmente para cambiar la vida de los compatriotas".

En favor de la idea de que la Coalición Cívica es una fuerza "cultural que se compromete políticamente", sentó a la mesa a los tres intelectuales que son candidatos porteños por el espacio: Samuel Cabanchik (Senado) y Fernando Iglesias y Fernanda Gil Lozano (Diputados).

La presentación estuvo coordinada por Santiago Kovafloff, coordinador de la propuesta cultural que involucra una tarea "federal, de capacitación, planificación urbana y medio ambiente y difusión en el exterior".

La socióloga Beatriz Sarlo envió una adhesión y entre el auditorio se mezclaron Miguel Espeche Gil, Lucía Gálvez, Juan José Sebrelli, y los legisladores Enrique Olivera, Facundo Di Filippo y Teresa de Anchorena.

En el bar El Querandí, en Perú al 300, Carrió planteó la necesidad de que los intelectuales asuman el rol de "cambiar el registro de poder" en la Argentina y volcar esfuerzos para contener a los sectores de menos recursos, que aparecen menos representados en el proyecto de la Coalición.

"Esta fuerza tiene una enorme composición de clase media urbana pero les decimos a nuestros hermanos del norte, a nuestros hermanos pobres, que queremos ser fuerza de liberación de quienes están presos del clientelismo, dominado por el Partido Justicialista", dijo Carrió.

En esa línea, hizo una apelación a movilizar el voto contra "el mensaje ambiguo y especulador de los últimos días que quieren mostrar la foto de una elección ganada, y alimentar la indiferencia colectiva y convocó a indecisos y sectores de menores recursos a acompañar la propuesta.

Carrió planteó que "la última encuesta será el domingo, y se verá si hay ballottage" y marcó que si no alcanzara a la segunda vuelta, la Coalición "tendrá en 2001 una gran presidenta, que no seré yo".

A tono con la línea de no confrontación que mantuvo en esta campaña presidencial, la fundadora del ARI no quiso responder a Raúl Alfonsín -que la acusó de "traidora"- ni al ex ministro Roberto Lavagna, quien la vinculó con un discurso de "derecha" en relación al agro.
Opiniones (1)
18 de agosto de 2018 | 08:32
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18 de agosto de 2018 | 08:32
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  1. mucha más gente que la que dicen las encuestas vamos a votar a lilita, es una reserva etica y moral al avasallamiento del poder. vamos a hacernos oir como ciudadanos.
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