"El cura iba a dar la bendición"

Luego de la condena a Von Wernich, nuevas denuncias se ciernen sobre la iglesia católica. Una enfermera y una monja que solían estar en Campo de Mayo acusaron al vicario general de la diócesis de San Miguel , Federico Gogala de saber que allí había mujeres embarazadas y de darles su bendición.
La enfermera no es la única que involucra a Gogala. Hace un mes se presentó ante la justicia una monja que desempeñó funciones en Campo de Mayo entre 1974 y 1983 y también recordó al sacerdote.

Luego del fallo que condenó a reclusión perpetua al ex capellán de la policía bonaerense, Cristian Von Wernich, comenzaron a salir a la luz nuevos testimonios que vinculan a sacerdotes de la iglesia católica con la represión ilegal y la apropiación de hijos de desaparecidos.

Una enfermera que trabaja en el hospital militar de Campo de Mayo desde 1971 aseguró que el vicario general de la diócesis de San Miguel, Federico Gogala “ingresaba mucho a ver a las mujeres embarazadas” que “se encontraban desnudas y con una capucha o una venda negra en los ojos”.

Gogala fue capellán del ejército hasta principios de este año, cuando fue "jubiliado" por el obispado castrense luego de un acuerdo con el Gobiernonacional para desplazar a los sacerdotes que tuvieron vínculos con la dictadura y que áun se encontraban en funciones, afirma el periódico Página12.

La mujer desempeñaba sus funciones en el sector de Epidemiología. Allí funcionó durante la última dictadura una maternidad clandestina en la que la detenidas daban a luz a sus hijos.

La declaración de la enfermera es parte de la causa que investiga los crímenes cometidos en Campo de Mayo. La mujer aseguró que en Epidemiología “ ingresaban personas detenidas” que “ tenían custodia militar, estaban esposados con la cara tapada”.

La enfermera no es la única que involucra a Gogala. Hace un mes se presentó ante la justicia una monja que desempeñó funciones en Campo de Mayo entre 1974 y 1983 y también recordó al sacerdote.

La religiosa declaró que "cuando íbamos al lavadero pasábamos por Epidemiología, que estaba en frente y allí veíamos guardias que custodiaban, pero no nos llamaban la atención porque era zona militar. Al lugar, en algunas oportunidades concurría el sacerdote Gogola a dar la bendición".

La sospecha que se cierne sobre la iglesia y su participación en la apropiación ilegal de niños durante la dictadura volvió a reflotarse luego de que las Abuelas de Plaza de Mayo encontraran a Belén Altamiranda Taranto, la última nieta recuperada. Durante la investigación realizada se comprobó que la chica fue entregada a través del Movimiento Familiar Cristiano.
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25 de mayo de 2018 | 06:52
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