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El mejor pollo al ajillo: receta con todos los trucos de cocina que sabemos

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso pollo al ajillo con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

Napsix sábado, 18 de mayo de 2024 · 20:03 hs
El mejor pollo al ajillo: receta con todos los trucos de cocina que sabemos
Cómo preparar pollo al ajillo jugoso y sabroso Foto: Shutterstock

El pollo al ajillo es una de las recetas más emblemáticas de la cocina española, conocida por su sabor robusto y su sencillez en la preparación. Este plato, que combina la jugosidad del pollo con la intensidad aromática del ajo, es perfecto tanto para comidas cotidianas como para ocasiones especiales. La clave de su éxito radica en la cocción lenta del pollo junto con los ajos dorados y una mezcla de hierbas aromáticas que potencian su sabor, creando un equilibrio perfecto entre lo crujiente y lo tierno.

El pollo al ajillo es una receta tradicional de la cocina española que ha sido popular durante siglos, especialmente en las regiones rurales donde se valoraba su sencillez y sabor. Fuente: Shutterstock

El uso de ingredientes frescos y de calidad es fundamental para conseguir el mejor resultado. El vino blanco y el caldo de pollo no solo añaden profundidad al sabor, sino que también ayudan a mantener la carne jugosa y tierna. Además, el toque de pimentón y la frescura de las hierbas como el romero y el tomillo, realzan aún más esta delicia culinaria.

Te guiaremos paso a paso para que puedas preparar un pollo al ajillo digno de los mejores restaurantes, pero con la comodidad de tu hogar. Con unos pocos ingredientes y un poco de tiempo, lograrás un plato delicioso que seguramente se convertirá en un favorito en tu mesa. ¡Vamos a la receta!

El ajo, ingrediente clave de este plato, no solo aporta sabor sino también numerosos beneficios para la salud, como propiedades antibacterianas y antioxidantes. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para el pollo: 1 pollo entero cortado en piezas (o 8 muslos de pollo), 1 cabeza de ajo (aproximadamente 10-12 dientes), 1/2 taza de aceite de oliva extra virgen, 1 taza de vino blanco seco, 1/2 taza de caldo de pollo, 1 ramita de romero fresco, 1 ramita de tomillo fresco, 2 hojas de laurel, 1 cucharada de pimentón dulce (paprika), sal y pimienta negra recién molida al gusto, 1 limón (opcional).

 

Procedimiento

  1. Lava y seca bien las piezas de pollo con toallas de papel. Si utilizas un pollo entero, córtalo en piezas manejables, asegurándote de quitar el exceso de grasa. Sazona el pollo generosamente con sal y pimienta negra por ambos lados.
  2. Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. El ajo es el ingrediente estrella de esta receta, así que asegúrate de que esté fresco y en buen estado.
  3. En una sartén grande o cazuela de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, agrega las piezas de pollo y dóralas por ambos lados. Hazlo en tandas si es necesario para evitar amontonar el pollo y conseguir un dorado uniforme. Esto tomará aproximadamente 5-7 minutos por cada lado. Una vez doradas, retira las piezas de pollo y resérvalas.
  4. En la misma sartén, reduce el fuego a medio y agrega el ajo laminado. Cocina el ajo hasta que esté dorado y fragante, pero ten cuidado de no quemarlo, ya que puede volverse amargo. Este paso es crucial para liberar todo el aroma y sabor del ajo en el aceite.
  5. Una vez que el ajo esté dorado, sube el fuego a medio-alto y añade el vino blanco. Usa una cuchara de madera para raspar el fondo de la sartén, incorporando todos los restos dorados del pollo y el ajo. Deja que el vino reduzca un poco, aproximadamente 2-3 minutos.
  6. Añade el caldo de pollo, el romero, el tomillo y las hojas de laurel a la sartén. Mezcla bien para combinar todos los sabores. Si lo deseas, puedes añadir unas rodajas de limón para darle un toque cítrico.
  7. Vuelve a colocar las piezas de pollo en la sartén, asegurándote de que estén bien cubiertas por el líquido. Reduce el fuego a bajo, tapa la sartén y deja cocinar a fuego lento durante unos 30-35 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y tierno. Durante este tiempo, el pollo absorberá todos los sabores del ajo y las hierbas.
  8. Espesar la salsa (opcional): Si prefieres una salsa más espesa, puedes retirar las piezas de pollo una vez cocidas y reducir el líquido a fuego medio-alto hasta que alcance la consistencia deseada. Luego, vuelve a agregar el pollo para que se impregne de la salsa reducida.
  9. Prueba la salsa y ajusta la sazón con sal y pimienta si es necesario. Retira las hojas de laurel y las ramitas de hierbas antes de servir.
El pollo al ajillo se suele acompañar con una guarnición simple como patatas, arroz o pan crujiente, lo que permite saborear plenamente la rica salsa de ajo y vino en la que se cocina el pollo. Fuente: Shutterstock

Sirve el pollo al ajillo caliente, acompañado de la salsa de ajo y vino. Puedes decorarlo con algunas hierbas frescas picadas, como perejil o cilantro, para un toque de color. Este plato se acompaña maravillosamente con arroz blanco, patatas asadas o una buena barra de pan para mojar en la deliciosa salsa. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.

 

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