Insomnio después de los 40: la forma de dormir también cambia con la edad

Insomnio después de los 40: la forma de dormir también cambia con la edad

Al cumplir 40 años, las consecuencias del envejecimiento del proceso del sueño comienzan a ser más notables y se puede hasta sufrir insomnio crónico.

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Así como un bebé necesita de largos periodos de descanso y una persona de mayor edad duerme muy pocas horas, durante la vida adulta, el proceso del sueño también sufre modificaciones. Después de cumplir 40 años, es probable que se comience a padecer algunas dificultades e, incluso, sufrir de insomnio. Por lo general, no se trata de nada grave. Es solo que tu sueño y tú están  envejeciendo. 

Durante la infancia, los periodos de descanso sufren un fuerte cambio. Así, un bebé recién nacido requiere entre 12 y 16 horas de sueño. Entre el primer y segundo año, ese tiempo disminuye de 11 a 14 horas. De los 3 a los 5, de 10 a 13 horas y, de los 6 a los 12, se necesitan entre 9 y 12 horas. En tanto, en la adolescencia se recomienda que las personas duerman entre 8 y 10 horas.

El proceso del sueño sufre alteraciones durante toda la vida. Foto: iStock

Después de los 18 años, los expertos indican que, para no tener problemas y mantener una rutina saludable, la gente debe descansar al menos 7 horas por día. A pesar de que esta sugerencia se mantiene para el resto de la vida adulta, el proceso del sueño comienza a sufrir alteraciones a medida que envejecemos. Esto lleva a que los adultos mayores madruguen con más facilidad y no necesiten de siestas durante el día. 

Pero lo cierto es que las consecuencias del envejecimiento cognitivo puede comenzar a notarse a partir de los 40 años. Inicialmente, a través de conflictos para conciliar el sueño, interrupciones durante la noche o episodios de insomnio. 

Qué cambios ocurren en el sueño después de cumplir 40

Durante la vida adulta, las personas comienzan a percibir la transición entre el sueño y el despertar de forma más abrupta; y es lo que produce la sensación de que se tiene un sueño más ligero que cuando se era más joven.

A partir de los 40 años se comienzan a hacer más frecuentes las consecuencias del envejecimiento del proceso del sueño. Foto: iStock

Según investigaciones, esto se debe a que los periodos de sueño profundo son menos extensos y, es probable, que nos haga sentir que soñemos con menor frecuencia.

Esta misma causa en la que provoca que nos despertemos de forma más frecuente durante la noche, entre 3 y 4 veces generalmente. 

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