Los consejos de un investigador de Stanford para no sufrir insomnio

Los consejos de un investigador de Stanford para no sufrir insomnio

Es importante no minimizar las consecuencias del insomnio y tomar decisiones ante los primeros episodios. Estos consejos te serán útiles.

Napsix

El insomnio y otros trastornos del sueño preocupa cada vez más a la comunidad científica, tanto que hasta la Organización Mundial de la Salud los ha catalogado como una epidemia global. Es importante que, a pesar de que este problema aparezca de forma esporádica, se consulte a un médico para encontrar una solución.

Las agitadas rutinas modernas han sido determinantes para que una importante porción de la población sufra este tipo de padecimientos. Por eso, las principales recomendaciones van dirigidas a modificar hábitos y adoptar comportamientos más saludables.

Foto: Pixabay

Nitun Verma es profesor de la Universidad de Stanford y director del Washington Township Center for Sleep Disorders, y hace un repaso acerca de todo lo que debemos tener en cuenta si queremos eliminar el insomnio de nuestras vidas.

Consejos para evitar el insomnio

  • Hacer ejercicio físico.
  • Despertarse de forma gradual con alarmas suaves.
  • Disminuir el consumo de sustancias excitantes como el café y el cigarrillo.
  • Limitar el uso de pantallas durante la noche.
  • Incorporar rutinas de meditación, relajación y respiración.
  • Establecer rutinas fijas para ir a la cama y despertar.

Otros puntos anti insomnio para tener en cuenta

El proceso del sueño es muy complejo y en él intervienen un sinfín de factores, algunos son propios del organismo, mientras que otros dependen del ambiente. Por este motivo también es importante prestar atención en las condiciones en las que dormimos.

Foto: Pixabay

Sobre este punto Verma recomienda:

Hacer de nuestra cama un lugar confortable: el tipo de colchón, almohada, ropa de cama y hasta el pijama son fundamentales. Buscar sentirse cómodo debe ser una prioridad.

Buscar la temperatura adecuada: durante el sueño, la temperatura corporal se modifica. Según la ciencia, la temperatura ideal para dormir ronda los 20 grados (68 Fahrenheit).

Aislarse de ruidos y luminosidad: la oscuridad permite tener un descanso mucho más profundo por eso se tiene que eliminar lo más posible la luz del exterior. Los ruidos, en tanto, pueden interrumpir el sueño y distraernos.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?