Los candidatos españoles se enfrentaron por Cataluña en el único debate

El presidente del gobierno en funciones y aspirante a la reelección por el Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, el líder del conservador Partido Popular (PP), Pablo Casado, el liberal Albert Rivera, de Ciudadanos, Pablo Iglesias, de Unidas Podemos (UP), y Santiago Abascal, del partido ultraderechista Vox chocaron frontalmente a la hora de plantear soluciones a la crisis catalana.

Redacción MDZ

Los candidatos a la presidencia de España.

DPA

Los cinco principales candidatos a la presidencia del gobierno de España confrontaron hoy sobre el conflicto de Cataluña, el tema que eclipsó el único debate de la campaña que puede ser decisivo para las elecciones generales del domingo próximo, cuyos resultados están muy abiertos, con dos bloques que pelean por alcanzar la mayoría en un contexto de gran polarización.

El presidente del gobierno en funciones y aspirante a la reelección por el Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, el líder del conservador Partido Popular (PP), Pablo Casado, el liberal Albert Rivera, de Ciudadanos, Pablo Iglesias, de Unidas Podemos (UP), y Santiago Abascal, del partido ultraderechista Vox chocaron frontalmente a la hora de plantear soluciones a la crisis catalana.

El líder de extrema derecha fue el primero en exigir a Sánchez que garantice que las "elecciones en Cataluña se celebren "en libertad", "sin incidentes ni violencia", antes de referirse al tema de apertura del debate, que abordó las estrategias de los diferentes partidos para acabar con el "bloqueo" que llevó a España a nuevos comicios.

El líder de Vox, partido al que las encuestas sitúan en auge, no dudo en lanzar en TV su polémica propuesta de ilegalizar a los independentistas, algo que nadie comparte y que generó una gran indignación en Cataluña.

Sánchez insistió en que el problema de Cataluña es de "convivencia, y no de independencia", aunque sorprendió planteando una reforma del Código Penal para que los referendos ilegales sean un delito penal, algo que eliminó el ex presidente socialista José Luis Rodriguez Zapatero.

Por su parte, Casado insistió en que Sánchez debería aplicar ya la Ley de Seguridad Nacional, para tomar el control de todas las fuerzas de seguridad en Cataluña y, al igual que Abascal, hizo responsable al presidente del Gobierno de lo que ocurra en la jornada electoral en Cataluña.

A su turno, Rivera mostró un adoquín para escenificar la violencia que tuvo lugar en las calles de Cataluña tras las condenas de prisión contra los líderes del fallido proceso de secesión de 2017, y reiteró su plan para aplicar de manera inmediata el artículo 155 de la Constitución española para intervenir la norteña región y cesar al presidente catalán, Quim Torra.

Más radical, Abascal dijo que si llega a ser presidente "arrestará" al líder secesionista.

En tanto, Iglesias reprochó a sus adversarios que compitan por ver quién tiene la medida más dura para Cataluña, e insistió en que el conflicto catalán sólo se va a arreglar con "diálogo".

El líder de Unidas Podemos también recordó que hablar de "cohesión social", el tema que derivó en el conflicto catalán, implicaba referirse a las zonas rurales y la despoblación, y que si solo se centraban en Cataluña estaban "faltando el respeto" al resto de españoles.

Todos los candidatos apuntan convencer al 30% de indecisos que reflejan casi todas las encuestas, afianzando a su electorado y "pescando" en los bordes limítrofes con sus rivales.

Más que ganar, en un escenario tan fragmentado y polarizado, lo que importaba del debate era decantar la balanza hacía alguno de los dos bloques, el progresista o la derecha.

También convencer al electorado sobre la posibilidad de que haya o no gobierno entre los partidos que conforman ambos bloques.

A pesar de los cruces y ataques entre Rivera, Casado y Abascal, no hay muchas dudas de que en caso de sumar una mayoría de derecha se pondrán de acuerdo para gobernar.

En cambio, esa no es la imagen que volvieron a dejar Sánchez e Iglesias en el debate televisivo organizado en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid por la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, y que fue emitido por TVE, Atresmedia y la Forta.

"Iglesias y yo tenemos discrepancias sobre Cataluña. Él defiende un referendo de autodeterminación que partiría en dos a la sociedad catalana y cree que hay presos políticos, cuando son políticos presos por haber quebrado la ley", aseguró Sánchez.

"Me temo que quizás lo de Cataluña se convierta en la excusa perfecta del PSOE para gobernar con el PP", le respondió Iglesias.

El de hoy fue el único debate de la breve campaña de cara a los comicios del domingo próximo, que son una repetición de las elecciones del 28 de abril último, que el PSOE de Sánchez, ganó con claridad pero sin mayoría suficiente como para poder gobernar en solitario.

Entonces, fracasó en su intento de llegar a un acuerdo con Unidas Podemos, mientras la derecha se opuso a facilitar la reelección del líder socialista mediante la abstención.

Sánchez propuso hoy que en caso de no haya acuerdos se deje gobernar a la lista más votada, pero Iglesias insistió en un gobierno de coalición.

Sin embargo, Rivera se comprometió a "desbloquear" el país desde la oposición, algo que podría allanar el camino a Sánchez al margen de UP según algunas de las últimas encuestas.

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