La cumbre del G7 comienza en Francia en medio de tensiones y desacuerdos

El presidente francés, Emmanuel Macron, anfitrión de la cumbre anual de las siete grandes potencias democráticas e industriales, deberá apoyarse en la diplomacia para alinear a sus homólogos, entre la cena de apertura de mañana a la noche y la rueda de prensa final el lunes por la tarde.

Redacción MDZ

Cumbre G7 en Francia.

Foto: RTVE

La cumbre del G7, que comienza en Biarritz, en el suroeste francés, se anuncia convulsa, con los dirigentes de las principales potencias mundiales situados en las antípodas sobre los principales desafíos mundiales en medio de un imponente despliegue policial para evitar manifestaciones e incidentes por parte de los opositores a la cumbre.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anfitrión de la cumbre anual de las siete grandes potencias democráticas e industriales, deberá apoyarse en la diplomacia para alinear a sus homólogos, entre la cena de apertura de este sábado a la noche y la rueda de prensa final el lunes por la tarde.

Desde la relación de Occidente con Irán al comercio internacional, pasando por la dilatada salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), las fracturas se multiplican entre un presidente estadounidense, Donald Trump, imprevisible y ya en campaña para su reelección, un nuevo primer ministro británico, Boris Johnson, y los otros cinco líderes, de Francia, Alemania, Japón, Italia y Canadá.

Ante las polémicas evidentes, Macron eliminó del programa la tradicional declaración final, recordando la precedente cumbre del año pasado en Canadá, donde Trump rechazó firmar la negociada conclusión final que previamente había aceptado.

"Adiós a esos comunicados que nadie lee, que son el resultado de interminables querellas burocráticas", indicó hoy el mandatario ante la prensa, según reportó el diario Le Figaro.

De está manera, la cumbre estará marcada por reuniones bilaterales y discusiones informales entre mandatarios.

Los integrantes del G7 se encuentran enfrentados por un multilateralismo debilitado, la emergencia de China como nueva potencia mundial o al creciente nacionalismo que surge en las democracias occidentales.

Francia, decidida a erigirse como mediador, no pierde la esperanza de lograr obtener algunas concesiones de Trump sobre el acuerdo por el programa nuclear iraní, un tema sensible que genera controversia en Medio Oriente.

"Lo que espero de EEUU y de las reuniones en el G7, es una aclaración sobre la estrategia" para desbloquear a los iraníes de las sanciones, aseguró Macron.

El presidente francés se reunirá previamente con el jefe de la diplomacia iraní, Mohammad Javad Zarif, para fijar "propuestas" que permitan salvar el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, firmado en 2015, informó la agencia de noticias EFE.

Francia y Alemania intentan obtener un alivio de las sanciones estadounidenses sobre el petróleo iraní a cambio de que Irán vuelva a respetar plenamente el acuerdo, así como negociaciones con Teherán sobre su programa balístico y su influencia regional.

No obstante, la negociación se anuncia complicada, luego de que Trump criticara a Macron por considerar que habla demasiado "por Estados Unidos".

Trump fue duro igualmente con el tema de las tasas impuestas por Francia a los gigantes de internet, denunciando "la estupidez de Macron" en la materia y amenazando con represalias respecto al vino francés. Pero París no pierde la esperanza de obtener un acuerdo en el G7, destacó el diario francés Le Monde.

Durante tres días, los principales líderes mundiales se reunirán en el lujoso Hotel del Palacio, en el elegante balneario de Biarritz, punto de encuentro de la realeza del siglo XVIII.

Más de 13.000 policías y gendarmes se encuentran desplegados en toda la región, donde una gran concentración de opositores a la cumbre hace temer disturbios mañana en las fronterizas ciudades de Hendaya (Francia) e Irún (España), situadas a 30 km al sur de Biarritz.

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