El comercio entre China y EEUU ya muestra signos de contracción

El comercio entre China y EEUU ya muestra signos de contracción

Cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, decidió iniciar una escalada arancelaria con su rival y socio asiático, afectó a casi la mitad de las importaciones chinas.

Tras la reactivación de la guerra de aranceles entre Estados Unidos y China, el comercio bilateral mostró por primera vez signos de contracción, que se suman a una caída de la demanda interna en la potencia occidental, según advirtieron reconocidos analistas y especialistas del sector.

En la relación comercial bilateral, el peso mayor lo tienen las exportaciones chinas: en 2018, Beijing exportó 539.000 millones de dólares en bienes y servicios, mientras que Washington solo sumó 120.000 millones de dólares.

Cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, decidió iniciar una escalada arancelaria con su rival y socio asiático, afectó a casi la mitad de las importaciones chinas. Beijing, en cambio, respondió imponiendo impuestos extras a casi todas las importaciones norteamericanas.

Esta guerra creció durante toda la segunda mitad del año pasado -hasta que Trump y su par chino, Xi Jinping, acordaron una tregua en diciembre, cuando se encontraron en Buenos Aires-, pero no llegó a afectar al crecimiento constante de este intercambio comercial.

Mientras que el año pasado las exportaciones chinas a Estados Unidos crecieron un 7%, en el primer trimestre de este año, cayeron un 9%, según datos oficiales citados por la cadena británica BBC.

A esta reducción se suma la creciente preocupación en Estados Unidos por el efecto que la guerra comercial está teniendo sobre la demanda interna y un encendido debate sobre quién está pagando el costo de los nuevos aranceles, China y sus empresas o las compañías y los consumidores norteamericanos.

Desde que decidió tensar otra vez la relación con China y dejar las negociaciones comerciales bilaterales al borde del quiebre, Trump ha intentado convencer a los estadounidenses de que los costos extras que suponen los nuevos aranceles los paga China, no la sociedad estadounidense.

Sin embargo, el malestar de las empresas importadoras estadounidenses -uno de los sectores más afectados- y las constantes críticas de la oposición demócrata, debilitaron este discurso.

Incluso el principal asesor en materia económica del presidente Trump, Larry Kudlow, tuvo que reconocer este mes, en una entrevista con la cadena Fox News, que "ambos lados pagarán" por los costos creados por los aranceles.

"Los dos lados sufrirán por esto", aseguró el asesor presidencial, sin entrar en detalle sobre las proporciones.

Dos informes académicos recientes, no obstante, describieron una situación mucho más desigual, en detrimento de Estados Unidos.

El primer informe, realizado por economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, la Universidad de Princeton y la Universidad de Columbia, calculó que los aranceles impuestos hasta ahora a importaciones chinas le cuestan unos 3.000 millones de dólares mensuales a empresas y consumidores finales estadounidenses.

A esta cifra, la investigación sumó una caída en la demanda interna norteamericana, calculada en unos 1.400 millones de dólares, según reprodujo la BBC.

El segundo informe, que tiene entre sus autores a Pinelopi Goldberg, economista jefa del Banco Mundial, también sostuvo que son las empresas y consumidores estadounidenses los que están pagando la mayor parte de los costos generados por la creación de nuevos aranceles para China.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?