Tres pistolas y un fusil: ¿Solo un gesto de ETA o el inicio del fin?

El gobierno del País Vasco, que sí que mantiene contactos con la CIV y califica de "fiable" su intermediación, habló de un "pequeño paso" que "no es suficiente".
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Sara Barderas (dpa)

Tres pistolas y un fusil: ¿Solo un gesto de ETA o el inicio del fin?

Tres pistolas y un fusil: ¿Solo un gesto de ETA o el inicio del fin?

¿Alcanzan tres pistolas y un fusil para proclamar el inicio del final de una organización armada que en cerca de 50 años ha matado a más de 800 personas?

Poco más -dos granadas, 16 kilos de explosivo, detonadores y cordón detonante- es lo que ETA presentó hoy como gesto de buena voluntad hacia su desarme total.

El gobierno de Mariano Rajoy calificaba de "teatralización" el anuncio poco antes de que este se produjera en Bilbao a cargo de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), el grupo cuya mediación no reconoce el Ejecutivo español.

El gobierno regional del País Vasco, que sí que mantiene contactos con la CIV y califica de "fiable" su intermediación, habló de un "pequeño paso" que "no es suficiente".

Las expectativas que se habían levantado de cara al día de hoy resultaron excesivas, pese a que nadie contaba con que ETA fuera a anunciar su desarme incondicional.

"El inventario que ha presentado (la CIV) sobre el sellado de los zulos (escondrijos) de ETA es harto insuficiente y queda muy por debajo de las expectativas levantadas sobre el anuncio del desarme de la banda terrorista", escribía hoy en la edición online del diario "El País" el periodista Luis R. Aizpeolea, gran conocedor y experto en ETA.

El grupo armado anunció hace 28 meses el cese definitivo del terrorismo, pero no su desarme ni su disolución, que es el único paso que el gobierno de Rajoy -y también parte de la sociedad española- dice que espera de él.

Pero aunque hayan pasado más de dos años sin que ETA proclame su final, el grupo armado ha dado pasos unilaterales sin presentar condiciones para ellos. El de hoy, aunque simbólico, es uno.

Los verificadores internacionales cuyo trabajo rechaza el gobierno de Rajoy -"Para desprenderse de sus armas no hacen falta verificadores internacionales. Con la Guardia Civil y la Policía nos sobra y nos basta", dijo hoy el ministro del Interior- creen que el paso de hoy es "creíble y significativo".

"Conducirá a la puesta fuera de uso de todas las armas y explosivos", señaló el presidente de la CIV, el ceilandés Ram Manikkalingam.

Apuntaba así al inicio de un proceso de puesta "fuera de uso" del arsenal etarra, que multiplica con creces las pocas armas y explosivos que hoy toda España vio sobre una mesa junto a dos miembros de ETA encapuchados y dos miembros de la CIV en el video que esta grabó como prueba del compromiso etarra.

"El mercadillo de ETA", titulaba la edición española del "Huffington Post", ridiculizando esa ínfima parte del arsenal inutilizada. "Una cesión paupérrima", rezaba por su parte uno de los titulares de la edición digital de "El Mundo".

El independentismo vasco que antaño ejerció como brazo político de ETA vio, sin embargo, en lo sucedido hoy "un paso de gran envergadura", "un nuevo hito, muy importante", como escribía la edición electrónica del diario "Gara" en un editorial. "No puede hablarse, en este sentido, de un mero 'gesto", afirmó el diario al que ETA envía sus comunicados.