Santos: "Me imagino a representantes de las FARC en el Congreso"

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, concibe que las FARC estén representadas en el Parlamento.
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Santos: "Me imagino a representantes de las FARC en el Congreso"

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, concibe que las FARC estén representadas en el Parlamento, según afirma en una extensa entrevista publicada hoy por el diario español "El País" y centrada en las negociaciones que gobierno y guerrilla llevan a cabo en Cuba desde finales de 2012.

"Me imagino a representantes de las FARC sentados en el Congreso. De eso se trata el proceso: que dejen las armas y que sigan con sus ideales. Nadie les está obligando a cambiar su manera de pensar, pero que luchen por sus ideales sin armas, sin violencia, sino utilizando las vías democráticas", dice el mandatario.

Santos reconoce que se siente "satisfecho" por lo alcanzado hasta el momento en las secretas negociaciones con las FARC, muy criticadas por el ex presidente Álvaro Uribe. Destaca que "son acuerdos que le van a hacer un gran beneficio al país", tanto en desarrollo rural como en participación política.

¿Es posible que las FARC abandonen un negocio tan lucrativo como la droga y entreguen las rutas por las que la sacan del país? "Lo que le puedo decir es que estamos de acuerdo con un principio: Colombia sin coca", responde el presidente colombiano. Y sentencia: "Va a haber un acuerdo para ir desapareciendo el narcotráfico y la producción de cocaína en Colombia".

Santos admite que la ayuda de Estados Unidos para acorralar a la guerrilla fue clave en la última década. "La iniciativa bipartidista de política exterior de Estados Unidos más exitosa de los últimos 50 años sin duda alguna ha sido el Plan Colombia", asegura.

El rotativo español recuerda el programa secreto de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense que fue desvelado el pasado mes de diciembre y que incluía escuchas y vigilancia electrónica. El programa habría suministrado a Colombia, además, una potente arma que acabó con la vida de algunos altos mandos de las FARC, según publicó en su día "Washington Post".

¿Y por qué no seguir bombardeando hasta acabar así con los dirigentes de las FARC? "Porque han aprendido a defenderse, por supuesto. Ya no es tan fácil", asegura Santos. "La guerrilla no estaría en la mesa de negociaciones si creyera que por la vía de las armas puede ganar (...), ya se dieron cuenta que por esa vía no van a lograr sus objetivos".

En la entrevista, Santos también habla de las víctimas. "Vamos a terminar estos dos años reparando el mal de cerca de 350.000, eso es un esfuerzo monumental (...) Pero las víctimas también son conscientes que también hay que hacer sacrificios en materia de sus derechos para que podamos lograr la paz", afirma.

El jefe del Ejecutivo colombiano comprende "la impaciencia" de muchas de ellas. "Pero la ley da un plazo de diez años y no llevamos sino año y medio (...) y somos un país muy leguleyo, en donde los procedimientos se respetan y eso dificulta las cosas porque los afectados ponen todo tipo de recursos. Pero vamos avanzando", dice.

Santos sostiene que las negociaciones proseguirán durante la campaña electoral de cara a los comicios presidenciales de mayo de este año y reconoce que alcanzar antes un acuerdo es muy difícil. Y, por tanto, habría que someterlo posteriormente a un referéndum.

¿Qué haría el presidente Santos en un segundo mandato en el caso de que los colombianos rechazaran ese acuerdo de paz? "Esa es una hipótesis que yo creo que es muy improbable. Los colombianos, cuando les presentemos el paquete completo, estoy absolutamente seguro de que lo van a comprar, lo van a aceptar y lo van a apoyar, bajo algún sistema de refrendación", afirma con contundencia.

"Tengo la responsabilidad de hacer todos los esfuerzos posibles para terminar esta tarea, que sería lo más importante que le ha sucedido a este país en los últimos 50 años", apostilla.

Además de las negociaciones con la guerrilla, el jefe del Ejecutivo colombiano también aborda en la entrevista otros problemas como el alto desempleo o las protestas que el pasado año paralizaron el país.

"Yo diría que en Colombia es mejor ser un candidato de la tercera vía, como soy yo. El concepto de derechas e izquierdas aquí ha tenido tantos cambios que ya la gente se confunde".