Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Un fotógrafo se acercó al volcán Kawah Ijen de Indonesia y logró fotografias la misteriosa lava azul neón que emite. El color es porque esa montaña tiene grandes cantidades de azufre puro.
Avatar del

MDZ

1/7
Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

Para ver y sorprenderse: así es la extraña lava de "neón azul"

No hay una definició precisa de lava azul. Es así porque simplemente contiene mucho azufre, un metal de ese color.

El azufre se encuentra en forma nativa en las regiones volcánicas y es un elemento químico esencial, que se lo usa como fertilizante y para la fabricación de pólvora, laxantes, cerillas e insecticidad.

El volcán , de 2799 metros, situada en Java (Indonesia), se caracteriza por largar una lava azul. Se trata de un cráter activo, con el lago de ácido de color turquesa más grande del mundo, lleno de ácido sulfúrico. El lago es un sitio de minería de azufre, en el que mineros llevan a cuestas cestas de azufre cargados a mano desde el fondo del mismo cráter.

Según informó The Huffington Post, en la montaña trabajan grupos de mineros que luchan contra los 239 grados Fahrenheit (más de 110 grados celcius) y los gases nocivos para la salud emanados por el magma, para vender los trozos de azufre que extraen del volcán.

En este sentido, el fotógrafo francés Olivier Grunewald supo hacer frente a las altas temperaturas y a los gases tóxicos emanados por el incandescente magma, para registrar lo extraño y bello de este fenómeno natural en video y fotos.