México: el alto riesgo de legitimar a civiles armados

Un análisis internacional sobre el peligro tras la legitimación de los Autodefensas, una organización civil armada contra el narcotráfico.
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MDZ, Mundo

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México: el alto riesgo de legitimar a civiles armados

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México: el alto riesgo de legitimar a civiles armados

México: el alto riesgo de legitimar a civiles armados

Especialistas advierten de los riesgos de que se repitan fenómenos ocurridos en otros países latinoamericanos.

Horas después que el gobierno mexicano legitimó a los grupos de autodefensas que operan en Michoacán, Hipólito Mora, uno de los líderes más importantes de estas guardias comunitarias, estaba muy contento.

"Se logró lo que tanto buscábamos, que nos tomaran en cuenta", repetía en las entrevistas con medios locales.

Pero no todos compartieron su optimismo. Algunos analistas ven en el respaldo oficial a las autodefensas el peligro de que el problema se salga de control, e incluso que estos grupos profundicen la violencia en el país.

Aunque es prematuro afirmar que puede repetirse el fenómeno de paramilitarismo que ocurrió en algunos países de Latinoamérica, el riesgo está presente, explica a BBC Mundo Francisco Rivas, presidente de la organización Observatorio Nacional Ciudadano (OSC).

"En el momento que reconoces como interlocutor a estos grupos de autodefensas corres un peligro, y eso el Estado lo debe tener muy claro", subraya.

En la misma línea, la consultora en internet InSightCrime, Crimen Organizado en las Américas, advierte que la legitimación de las autodefensas trae a primer plano una preocupación que se ha gestado desde hace tiempo: la posibilidad de que estos grupos "se puedan convertir en fuerzas paramilitares como las que históricamente se vieron en Colombia, Guatemala y Perú".

El acuerdo para institucionalizar a las autodefensas contempla que serán incorporadas a organismos municipales o bien a los cuerpos de guardias rurales, una policía que existe desde el inicio del siglo antepasado y que actualmente mantiene tropas en algunos estados, especialmente en regiones montañosas.

Las guardias comunitarias de Michoacán serán controladas por el gobierno federal, especialmente el Ejército, que recibirá una lista de los miembros y armas de esos grupos.

Desde Cuba, donde asiste a una reunión de la CELAC, el presidente Enrique Peña Nieto insistió en que los candidatos a incorporarse a estos cuerpos comunitarios pasen por las llamadas "pruebas de confianza", un sistema de evaluación que incluye exámenes médicos, toxicológicos, de aptitudes físicas, de entrono social y desempeño.

Por otro lado, el convenio firmado implica que, por el momento, las autodefensas conservarán las pistolas y fusiles de asalto con que se han enfrentado a los Caballeros Templarios, lo cual provoca una controversia, pues este legalmente este equipo sólo puede ser utilizado por las Fuerzas Armadas.

"Al haber comprado armas de uso exclusivo del Ejército incurrieron en delitos de los cuales la autoridad parece que decidió no hacer caso", explica Rivas. "Es una nueva vulneración al estado de derecho".

Pero eso es sólo una parte del problema. Tampoco está claro si el gobierno mexicano aplicará el mismo criterio de Michoacán en otros lugares donde también hay grupos de autodefensa.

El comisionado para la Seguridad en ese estado, Alfredo Castillo Cervantes, asegura que, en efecto, el modelo michoacano podría repetirse en el resto del país.

"Parte de esta estrategia integral que se está llevando a cabo va a ser el modelo de actuación de futuros movimientos", dijo a la cadena radial MVS.

Hasta ahora, sin embargo, parece que las autoridades aplican medidas diferentes en otros estados: grupos de policías comunitarios agrupados en la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), denuncian que han sido "hostigados" por militares que han tratado de desarmarlos, a pesar de que en esa entidad las guardias de comunidades indígenas son legales.

Este tratamiento diferenciado puede causar problemas, insiste el presidente del Observatorio Nacional Ciudadano.

"¿Qué sucede cuando a un grupo de ciudadanos enojados, frustrados, ofendidos, olvidados por el estado los autorizas a que tomen arma, hagan justicia por su propia mano y después buscas soluciones a modo para ellos? El mensaje es que la norma no se aplica igual para todos".


Cuesta arriba


Estanislao Beltrán, líder de autodefensas, dice que se extenderán por todo Michoacán

¿Cuál es la garantía de que en Michoacán las autodefensas se mantengan bajo control?

El argumento central es su propio origen, le dice a BBC Mundo el académico José Antonio Farías, del Instituto de Investigaciones sobre Desarrollo Sustentable y Equidad Social de la Universidad Iberoamericana.

Los grupos son apoyados por sus comunidades, que incluso los defendieron ante un primer intento de desarmarlos hace unas semanas.

"Cuando hay un pueblo alzado, se toman decisiones en las plazas públicas o sus equivalentes; es un indicio de garantía de autenticidad", asegura.

Según el investigador, la incorporación que se hizo a cuerpos policíacos es una decisión "acertada", aunque se tomó muy tarde, cuando el problema ya había crecido.

Más allá de la controversia, lo cierto es que no será fácil el camino para ordenar a las autodefensas en Michoacán y los otros diez estados donde existen, según ha documentado la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Una muestra de lo que podría ocurrir tuvo lugar 24 horas después que se firmó el convenio para institucionalizar a las guardias comunitarias: un grupo de autodefensas avanzó al municipio de Los Reyes, que no forma parte de Tierra Caliente, que es la zona en conflicto.

El compromiso con las autoridades era no presentarse en pueblos distintos a los que ya tienen controlados. Pero quienes se movilizaron, entre ellos Estanislao Beltrán, uno de los voceros de las guardias comunitarias, ven de otra forma el acuerdo.

"Nosotros vamos por los 113 municipios del estado, en todos hay problemas", dice.



Fuente: BBC.