Macron defendió sus reformas y pidió "paciencia"

El presidente de Francia evaluó positivamente un año complicado de su gestión, donde en el último tramo se vio severamente acechado por el movimiento de los 'chalecos amarillos'. Atento a la pérdida de su popularidad y el descontento general, sostuvo que "hemos puestos las bases de una estrategia ambiciosa para mejorar" pero "los resultados no pueden ser inmediatos".

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Redacción MDZ Online

Macron defendió sus reformas y pidió "paciencia"

Macron defendió sus reformas y pidió "paciencia"

En el cierre de un año complejo para su administración, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió las reformas implantadas desde su llegada al gobierno, en mayo de 2017, y pidió paciencia porque los resultados no pueden "ser inmediatos".

En el tradicional discurso a la nación de fin de año, el jefe del Estado se mostró comprensivo con las críticas, al señalar que ha entendido un mensaje en la "cólera" expresada por los "chalecos amarillos", pero afirmó que "no nos resignamos".

Luego de un primer año de gobierno muy auspicioso, en el que se instaló como un referente a nivel internacional, en los últimos seis meses Macron tuvo que hacer frente a crisis continuadas que han mellado su popularidad.

Sólo el 27 % de los franceses tienen una opinión positiva de él, según el último sondeo del instituto demoscópico BVA, pero hoy defendió la reforma del sector ferroviario y la laboral, que han sido controvertidas.

"Hemos puestos las bases de una estrategia ambiciosa para mejorar (...) pero los resultados no pueden ser inmediatos y la impaciencia, que comparto, no podría justificar ninguna renuncia", señaló.

"Dejemos de menospreciarnos o de creer que Francia es un país en el que la solidaridad no existe o en el que habría que gastar todavía más. Podemos hacerlo mejor y debemos hacerlo mejor", agregó el mandatario en declaraciones reproducidas por la agencia Télam.

Macron, quien emitió su mensaje de fin de año grabado horas antes en el Palacio del Elíseo, se mostró partícipe de la denuncia al sistema que lanzan los "chalecos amarillos", como se identifican los ciudadanos que plagaron a todo el país de protestas iniciadas por el precio de los combustibles, pero que contenían otros reclamos.

Macron recordó que él mismo se crió "en provincias", lejos de París, que fue el epicentro de las protestas de los manifestantes, que tuvieron su pico máximo el 1 de diciembre, cuando hubo intensos enfrentamiento y una fuerte represión policial, con numerosos detenidos y heridos.

El presidente incluyó a Francia en el contexto "de incertidumbre global" porque se ha puesto en crisis el orden internacional establecido tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, "puesto en duda por las grandes potencias".

"En todas partes en Europa crecen los partidos extremistas", dijo; habló de "la inmigración" que "nos preocupa" pero que es utilizada por "egoísmos nacionales" e invitó al país a liderar el cambio dentro de Europa tras agregar incluso que "el capitalismo ultraliberal y financiero llega a su fin".

"La crisis de nuestro sueño europeo está ahí, ¿hay que desesperar? No lo creo. Tenemos una visión que ofrecer, es la línea que propongo desde mi llegada al poder. Tenemos que poner de nuestra parte para el renacimiento de nuestro mundo y nuestro día a día", arguyó, en alusión a las elecciones europeas que se celebrarán el año que viene.

En este sentido, Macron cuestionó a quienes ponen en duda los valores democráticos, garantizó que prevalecerá el orden republicano y denunció "que algunos se tomen el derecho de hablar en nombre del pueblo".

"El pueblo es soberano y se expresa en las elecciones eligiendo a los representantes para que hagan la ley", declaró.

El presidente, que hace un año dijo en este discurso de cierre del año que 2018 sería "el año de cohesión de la nación", dijo hoy que sus tres deseos para 2019 son "verdad, dignidad y esperanza".

El gobernante, que se propone avanzar en transformaciones como la indemnización del paro, el estatus de las jubilaciones y una reforma constitucional para introducir cambios en el Parlamento y la Justicia, aseguró hoy que no dará marcha atrás con estas iniciativas.

Además, anunció que en los próximos días se dirigirá a los franceses en una carta para iniciar "el gran debate nacional" que prometió a principios de mes, para hacerlos partícipes de los cambios.

Mientras se difundía el mensaje anual del presidente, varias decenas de "chalecos amarillos" que hoy se habían dado cita en los Campos Elíseos trataron de acceder a esa avenida, protegida por un fuerte dispositivo de seguridad para acoger a las 300.000 personas que allí se esperan para festejar la Nochevieja.

El movimiento, que esta noche continúa las protestas en carreteras y ciudades, es una de las preocupaciones de la cartera de Interior, que ha desplegado más de 147.000 agentes en el país para garantizar la seguridad por los "chalecos" pero también por la elevada amenaza terrorista y las repetidas acciones de vandalismo en la última noche del año.

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