Fueron 11 los muertos por el ataque a la sinagoga

El sospechoso fue detenido tras un tiroteo con agentes locales, dijo más temprano el gobernador de Pennsylvania, Tom Wolf. No hay niños entre las víctimas, informó Wendell Hissrich, director de Seguridad Pública de Pittsburgh.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Fueron 11 los muertos por el ataque a la sinagoga

Un tirador de 46 años mató a 11 personas en un ataque a una sinagoga de la ciudad estadounidense de Pittsburgh, en el estado de Pennsylvania, informaron ayer las autoridades.Otras seis personas resultaron heridas, entre ellas cuatro agentes de policía. Tras matar a las once víctimas, el sospechoso fue enfrentado por la policía local y luego retrocedió hasta la sinagoga, dijo en conferencia de prensa el agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) responsable de la investigación. El sospechoso, que resultó herido y fue hospitalizado, portaba un rifle de asalto y tres armas de mano durante el ataque, aparentemente obtenidas por medios legales. Una televisión local señaló en base a testigos que el autor de los disparos dijo: 'Todos los judíos deberían morir'. El agresor fue acusado de un total de 29 cargos, informó la Fiscalía. La acusación atribuye al agresor 11 cargos por obstrucción del derecho a la práctica de culto y 11 por uso de armas de fuego para cometer asesinato. Además enfrenta 4 cargos por causar heridas a cuatro oficiales de policía y tres por uso de arma de fuego. Los servicios de emergencia acudieron al lugar diez minutos después de iniciado el ataque. El perfil del sospechoso en las redes sociales lo mostraba como un fanático de las armas, con antecedentes antisemitas. Las autoridades de la ciudad habían confirmado más temprano que los disparos se efectuaron en la segunda planta del templo. Por ahora se desconoce si hubo también disparos fuera del edificio. Las imágenes de televisión mostraron un gran despliegue policial en el barrio Squirrel Hill. Bomberos y policías conducían a las personas a un lugar seguro. En la sinagoga Tree Of Life suele haber en la mañana del sábado entre 50 y 60 creyentes, según señaló el presidente la comunidad judía en Pittsburgh, Jeff Finkelstein, en el lugar de los hechos. A raíz de lo sucedido, se incrementó la seguridad en instalaciones judías de todo el país. En el barrio Squirrel Hill, donde se encuentra la sinagoga, viven cerca del 50 por ciento de los judíos registrados en Pittsburgh. Finkelstein se mostró consternado: 'Eso no debería pasar, no en una sinagoga, no en nuestro barrio'. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó lo que llamó una 'horrenda brutalidad antisemita', y agregó que 'todo el pueblo de Israel se solidariza con las familias de los muertos'. El ministro israelí de la Diáspora, Naftali Bennett, dijo que volará a esa ciudad para visitar el escenario del ataque, reunirse con la comunidad local y asistir a los funerales de las víctimas. El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó que las banderas ondeen a media asta en todos los edificios públicos del país, incluida la Casa Blanca. La medida también afecta a las embajadas, consulados y delegaciones militares estadounidenses en todo el mundo. En una primera reacción al ataque, Trump dijo que si hubiera habido más protección armada en el lugar, el resultado hubiera sido 'mucho mejor'. 'Si hubieran tenido algún tipo de protección dentro del templo, tal vez la situación hubiera sido muy distinta', dijo Trump, quien ha defendido el despliegue de guardias armados y otros agentes en escuelas y sitios públicos. Por el contrario, el gobernador del estado condenó la política de armas de Estados Unidos. 'Hemos estado diciendo 'esto es demasiado' durante demasiado tiempo. Las armas peligrosas están poniendo a nuestros ciudadanos en peligro', dijo Wolf. Jonathan Greenblatt, jefe de la Liga contra la Difamación, que hace campaña contra el antisemitismo, dijo que 'es probablemente el ataque más letal contra la comunidad judía en la historia de los Estados Unidos'. El ataque fue condenado por los Gobiernos de Francia y Alemania, entre otros. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, se manifestó 'profundamente conmocionado'. 'Los disparos en Pittsburgh son un doloroso recordatorio del antisemitismo en curso', dijo en un comunicado en el que envió sus condolencias a los familiares de las víctimas.
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