Especial Narcos: a 25 años de la muerte de Pablo Escobar, todas las entrevistas de MDZ

MDZ Radio entrevistó a muchos de los protagonistas del narcotráfico en el mundo, con base en Colombia y México, principalmente. Los protagonistas tuvieron la palabra. En algunos casos, fueron notas muy fuertes. En otras, repulsivas. Pero se buscó siempre que quienes estuvieron de un lado u otro del narcotráfico lo contaran en primera persona: lo conseguimos. Algunas de las más exclusivas entrevistas realizadas por Gabriel Conte, Santiago Montiveros y Mariano Bustos, con producción de Franco Pereira, que sorprendieron al público, están aquí. Con este trabajo, recordamos los 25 años de la muerte de Pablo Escobar Gaviria, el ícono del narcotráfico.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Especial Narcos: a 25 años de la muerte de Pablo Escobar, todas las entrevistas de MDZ

Hugo Aguilar Naranjo: El dramático relato del hombre que mató a Pablo Emilio Escobar

aguilar_naranjo.jpeg

aguilar naranjo

Ex policía del Bloque de Búsqueda de Pablo Escobar en Medellín. Fue quien lo mató. Autor del libro "Yo maté a Pablo Escobar". Fue gobernador de Santander. Su opinión sobre "Narcos" y "El patrón del mal". Cómo hallaron y cómo liquidaron al ex jefe de los narcos colombianos. Su opinión sobre Sebastián Marroquín, el hijo de Escobar que vive en Argentina. Nota difundida por el programa "Tormenta de ideas" el 24 de septiembre de 2016. Hoy está preso en Colombia tras ser gobernador de Santander y diputado, por haber recibido coimas.

Hugo Aguilar Naranjo , coronel retirado de la Policía Nacional de Colombia que se atribuye haber sido la persona que ultimó a Pablo Escobar, dialogó con MDZ Radio en el programa "Tormenta de ideas" y brindó detalles sobre las últimas horas del narcotraficante y el procedimiento que culminó en su muerte.

Opinión sobre las series que retratan la historia de Escobar: "Es bueno que las series rindan homenaje a quienes nos sacrificamos en esa época y no a los delincuentes. Normalmente Escobar dejaba a un grupo de hombres enfrentando al bloque de búsqueda que yo comandaba mientras él escapaba, por lo cual se nos hacía muy difícil llegar hasta él y arriesgábamos nuestra vida en cada operativo".

noticia_df3d4ac9-f4d4-11e8-8219-0ef48ab09a3e

El dramático relato del procedimiento en que ultimaron a Escobar: "Rastreamos la ubicación de Escobar cuando se comunicaba con un periodista hasta una casa donde había una construcción al lado. Le dije a los obreros que estaban trabajando que se tiraran al suelo pero que dejaran la mezcladora funcionando, para que no se diera cuenta que algo estaba pasando. Uno de los tenientes rompió la puerta y la mayoría de los que nos acompañaban se asustaron y se escondieron detrás de los autos".

"Entré solo con dos policías y escuchamos que seguía hablando por teléfono con un periodista. Cuando nos vio, nos tiró cuatro tiros pero no nos impactó. Lo queríamos llevar con vida pero como nos siguió disparando mientras intentaba escapar, le apunté al corazón y el teniente que me acompañaba le disparó a la cabeza cuando estaba escapando por la ventana. Cuando cae al tejado ya estaba muerto. Pero como los policías que estaban esperando afuera no sabían, abrieron fuego con una ráfaga de disparos que impactaron todos en la pared donde nosotros estábamos atrincherados. Ahí les di por radio el 'alto el fuego' avisando que Escobar ya estaba muerto".

"Salté al tejado y me acerqué a comprobar que hubiera muerto y le quité las pistolas, temeroso de que pudiera dispararme. Comprobé que era Pablo Escobar, le quité el reloj, lo paré en la hora y lo guardé. Grité en la radio '¡Viva Colombia, murió Pablo Escobar!' y ahí subió la gente de la DEA que nos acompañaba".

"Cuando lo matamos, Escobar estaba solo. Ya desconfiaba de todo el mundo y se había quedado sólo con un narcotraficante que respondía al nombre de Limón, que en ese momento había salido de compras."

Escuchá la entrevista completa:

Jhon Jairo Velásquez Vázquez, alias "Popeye", el jefe de los sicarios de Pablo Escobar, en su primera nota: "Era como Maradona"

popeye.jpeg

popeye

A meses de haber quedado en libertad, Jhon Jairo "Popeye" Velásquez habló con MDZ y contó cómo era "el patrón del mal". Involucrado en 250 crímenes, dijo haber cumplido su deuda con la Justicia. "Soy un hombre bueno, pero me tocó ser asesino", lanzó. Entrevista imperdible. Nota realizada en "Tormenta de ideas" el 9 de agosto de 2015.

Quienes se sumaron al boom de la serie "Escobar, el patrón del mal" lo conocen como "el marino", aunque su verdadero apodo es "Popeye" y su nombre, Jhon Jairo Velásquez. Así se hizo mundialmente famoso el jefe de sicarios del narcotraficante más famoso de la historia, Pablo Escobar, quien el año pasado recuperó su libertad.

No duda en presentarse como un asesino a sueldo, ni en admitir su participación activa en 250 crímenes, ni en haber planificado el atentado al vuelo de Avianca que acabó con la vida de cientos de personas a fines de los '90, entre otros delitos. Afirma haber pagado su deuda con la Justicia y, además, asegura haber dejado atrás su macabro pasado.

Compara a Escobar con Maradona -"Para mí ver la figura de Escobar era como ver a Dios, como cuando un argentino ve a Maradona"- y sintetiza su personalidad: "Escobar no lloraba, no mostraba sus emociones. Se sonreía, no se reía a carcajadas. Tenía una personalidad de hierro, era un monstruo, que miraba a la gente de frente".

-¿Cómo llegó a ser la mano derecha de Pablo Escobar?

-Yo ingresé a la Marina, donde tomé el sobrenombre de Popeye. Después entré a la Policía y me retiré porque era muy complejo estudiar allí y si uno perdía una materia no ascendía a oficial. Me fui y el destino me llevó a Escobar. Me han gustado las armas, la acción, la adrenalina y, por eso, tomé las armas e integré el ejército de asesinos de Escobar para impedir la extradición de colombianos a Estados Unidos. Tumbamos la extradición y después pasé 22 años y 3 meses en las cárceles de Colombia.

-Participó activamente en 250 asesinatos

-Fue una guerra en Medellín: combate con la Policía Nacional, donde murieron 540 policías, más de 2.100 hombres de Escobar cayeron en las calles, amigos míos, también cayó un candidato a la presidencia, Luis Carlos Galán, un ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, otro ministro de Justicia que se había ido a Budapest fue baleado, hubo 250 bombas en el país. La guerra fue brutal. Hoy se vive una guerra entre el Estado y las FARC. El narcotráfico está vivo. Esto no debió haber ocurrido, acá hablamos de más de 50 mil muertos. Yo reconocí mi participación en 250 muertes. La guerra fue brutal para muchos inocentes.

-¿Cómo se puede justificar una pelea de este nivel? ¿Por qué luchaba?

-Primero, por Pablo Escobar, un buen patrón. Nunca le vi el miedo en los ojos. Luchábamos para que no extraditaran colombianos a Estados Unidos. En aquel momento, ser extraditado a una cárcel de Estados Unidos era ir a un calabozo y no ver la luz, hoy las cosas han cambiado. El problema fue la droga, el combustible de todas las guerras. Cuando muere Escobar, la pasta de coca se traía de afuera, pero hoy Colombia está sembrada de matas de coca.

-¿Cuándo empezó a traficarse cocaína en Colombia?

-Colombia empezó en los '70 con la cocaína cuando en Estados Unidos no sabían qué era. Yo he visto que en Argentina ya está el narcotráfico, con extorsiones, traficantes. En Colombia yo estoy apartado, pero primero era Pablo Escobar, después los paramilitares. Hay existe tráfico a Estados Unidos, a Europa, a toda Latinoamérica y hasta a Australia.

-En este programa, el expresidente Andrés Pastrana contó que se entrevistó con usted en la cárcel.

-El doctor Pastrana era un objetivo porque atacamos la clase política, que hace las leyes. Queríamos que llamaran a Constituyente para cambiar la Constitución. Yo lo secuestré cuando era candidato a alcalde de Bogotá. Lo entregué a otro grupo para que lo tenga, pero cometen errores, interviene la Policía y lo rescatan. A la mañana, yo con un comando ataco al procurador José María Córdoba en Medellín, donde mueren dos escoltas de él y un hombre mío. Después de que la Policía rescató a Pastrana, yo ejecuté al procurador para bajar el triunfalismo del Gobierno.

-¿Cómo era su vida como mano derecha de Escobar?

-Para mí ver la figura de Escobar era como ver a Dios, como cuando un argentino ve a Maradona. Una vez me rescató en helicóptero de la cárcel. Era un gran hombre. Cuando me hirieron una vez él me visitó en mi casa. Era un gran líder.

-¿Sigue enemistado con la familia de Escobar, la cual vive en Argentina?

-Yo hago un acercamiento con el señor Sebastián Marroquín (Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo, se cambió el nombre) por el respeto del alma de Escobar. La historia de él es muy interesante porque es el hijo de Escobar. La historia de ellos es muy importante. Yo tengo la historia desde la parte militar, pero no familiar. Yo estuve con Pablo 13 meses en la cárcel La Catedral, me fugué con él.

-¿Cómo fue la estadía en La Catedral?

-Era un cárcel entre comillas, era una casa que se llamaba La Catedral. Pablo Escobar la hizo construir con el doctor Jorge Mesa, alcalde de Envigado. Todo fue concertado con el Gobierno. Subían las figuras del país porque nosotros ya estábamos en el marco de la Justicia. Pablo Escobar llevó canchas de fútbol a las comunas, regaló barrios enteros, quería hacer un trabajo político para coger las bases para la mafia, él no era un santo.

-¿Qué semejanza encuentra entre el Chapo Guzmán y Escobar?

-Soy un apasionado por el mundo de la mafia y el Chapo Guzmán me parece un hombre guapo. Un señor que se ha fugado dos veces de cárceles de máximo seguridad. Mírele nomás la mirada: el Chapo Guzmán es un asesino poderoso, un gran líder. Pero no es capaz de enfrentar al Estado mexicano, no tiene la fuerza. No creo que vuelva a nacer en el mundo un bandido como Pablo Escobar que enfrente al Estado. Enfrentar al Estado es muy delicado. Al señor Guzmán le di 18 meses en libertad. Dejó en ridículo a México, como nosotros cuando escapamos de La Catedral. La bolsa bajó, la reputación del presidente quedó por el suelo.

-Cuando ustedes estuvieron en La Catedral y después se fugaron, el presidente era César Gaviria, a quien ustedes quisieron cuando era candidato. Le pusieron una bomba al avión pero Gaviria no se subió.

-Cuando nosotros matamos a (Luis) Galán, Juan Manuel Galán (su hijo) le entregó las banderas del nuevo liberalismo a Gaviria, quien también enarbola la bandera de la extradición de colombianos y se convierte en objetivo del Cartel de Medellín. Cuando iba la caravana rumbo al aeropuerto, su jefe de seguridad tuvo una corazonada y no lo dejó abordar y el avión despegó sin el candidato y explotó en el aire. El coronel que lo custodiaba me lo comentó a mí cuando estuvo a cargo de La Catedral. Gaviria recuperó su prestigio cuando murió Escobar.

-¿Usted era un hombre bueno o un hombre malo?

-Yo soy un hombre bueno, pero me ha tocado la guerra y mi profesión era asesino profesional. Si entro a un ascensor con una señorita ni la miro, pago mis cuentas, respeto las señales de tránsito, no me embriago. Estuve en una guerra y pagué con 23 años de cárcel. Estuve en una cárcel con 44 grados a la sombra. Se me dio la oportunidad de estudiar, un sistema penitenciario que crece a pesar de las dificultades. Me cambiaron mi forma de pensar y de actuar.

-¿Se arrepiente de algo?

-En la guerra perdí amigos, familia, ellos le cortaban la cabeza, y nosotros a nuestros enemigos. Me arrepiento de la muerte de Galán, de las bombas, donde murieron niños.

-¿Teme por su vida?

-Colombia es un país muy peligroso pero ha avanzado. Yo me encuentro con la Policía y es diferente. La clase política es muy compleja, es la misma de cuando estaba Escobar. El problema es la corrupción. Yo por mi vida no temo porque ya estoy muerto, tengo 53 años y se me puede parar el corazón de un momento a otro. Sigo reconociendo mis crímenes, soy la memoria histórica del Cartel de Medellín.

-¿De qué vive?

-Tengo recursos limitados, pero tengo dónde vivir, mi carro, vivo de mis libros y busco oportunidades en el cine, documentales. Acabo de escribir "Sobreviviendo a Pablo Escobar", que muy pronto llegaría a Argentina, pero hay un problema: ya no se puede importar libros, se está convirtiendo en Venezuela y es triste. Para llevar un libro hay que imprimirlo allí, y como no importan, la tinta y papel son caros.

-¿Si hoy le ofrecieran dinero por matar, lo haría?

-No me hace falta matar. Estoy buscando una oportunidad que me dé la sociedad. Ya no anhelo nada de lo que no pueda conseguir. He aprendido muchas cosas, tengo muy buena salud, disfruto saliendo a caminar. Cosas que la gente no ve, yo sí.

-¿Qué fue de la fortuna que acumuló el Cartel de Medellín?

-Pablo Escobar fue un hombre muy rico, acumulaba riqueza, pero para pelear. La fortuna se fue en la guerra, es costosísima. Valió más de 500 millones de dólares. A los bandidos hay que pagarles en efectivo.

-¿Ha tenido la posibilidad de hablar con los familiares de sus víctimas, como el hijo de Rodrigo Lara Bonilla (exministro de Justicia)?

-Es senador, nunca me ha atacado a mí. Yo he tenido el valor de decir quién estuvo involucrado en la muerte de su padre. Hay un exfuncionario preso por mi testimonio. He pedido perdón a las víctimas, pero los humanos nunca perdonan, por eso la paz en Colombia es muy difícil. El pueblo quiere que las FARC paguen con sesenta años de cárcel. Las FARC no pueden pagar un solo día de cárcel, tienen que ver la forma de armar su partido político. Las FARC no son bobos, son estudiosos, come libros. En el año '85 nació la Unión Patriótica, de la guerrilla colombiana, que fue exterminada por los paramilitares y el Estado colombiano. Así mataron a dos candidatos a presidente, diputados, senadores, alcaldes.

-¿La serie "Escobar, el Patrón del Mal" demuestra lo que realmente pasó?

-La serie es muy buena, el actor habla igualitico a Escobar. Ellos cambian los nombres para no pagar derechos a nosotros. Pero esa serie la hicieron las víctimas de Escobar y  tiene el 40% de verdad, el resto es ficción. Es muy buena, pero tratan de ridiculizar a Escobar cuando lo muestran llorando en una clínica, por ejemplo. Pablo Escobar no lloraba, no mostraba sus emociones, se sonreía, no se reía a carcajadas. Tenía una personalidad de hierro, era un monstruo, que miraba a la gente de frente.

Andrés Pastrana: Sobrevivir al secuestro de Pablo Escobar, presidir Colombia y reclamar democracia en Venezuela

pastrana_popeye.jpeg

pastrana

Expresidente de Colombia. Contó en el programa "Tormenta de ideas" el 21 de marzo de 2015 por MDZ Radio cómo fue su secuestro en 1988. Le respondió a las últimas declaraciones de Nicolás Maduro en su contra y recordó su relación con Grondona en la Copa América del 2001. El narcotráfico y la guerrilla.

Andrés Pastrana fue presidente de Colombia entre 1998 y 2002. Diez años antes había saltado de la fama en la televisión, como periodista crítico del Cártel de Medellín y de Pablo Escobar, y se postulaba para la alcaldía de Bogotá cuando fue secuestrado por esos grupos. Sobrevivió. "Me encontraron buscando a otro que buscaban si no, estaría muerto", le dijo a MDZ Radio .

Sobre su prédica por más democracia en Venezuela, el diálogo con las FARC, "pero sin impunidad para los terroristas" y también sobre fútbol y narcotráfico.

Ayer volvió a criticarlo Nicolás Maduro, por la injerencia imperialista sobre su país.

- No lo he escuchado. ¿Qué es lo que dijo?

Lo volvió a involucrar en un intento "imperialista junto a los ex presidentes de Chile, Piñera y de México, Calderón en su contra.

- Esto ha venido sucediendo desde que fuimos con Sebastián Piñera y Calderón de México, a un foro en Venezuela para hablar de democracia. En ese momento, fuimos a la cárcel de Ramo Verde a visitar, el día de visitas, a Leopoldo López, a Daniel Ceballos y a otros presos políticos que hay allí y no se los permitió la entrada. Eso claramente dio a entender a Venezuela y al mundo, que en ese país hay presos políticos, distinto a lo que siempre había sostenido Maduro. Al día siguiente, el propio vicepresidente venezolano, Arreaza, reconoce que hay presos políticos, por primera vez el gobierno de Colombia pide la liberación de Leopoldo y de todos los presos políticos. Esto ha traído aparejado que muchos demócratas del mundo le pidan a Venezuela que no sólo respeten y estén de acuerdo con la carta democrática que ellos mismos firmaron, sino también los principios fundacionales de la OEA e, inclusive, los de la Unasur. Acá hay una contradicción entre el gobierno de Maduro, que firma la carta democrática pero internamente hay una clara violación a los derechos humanos, a la libertad de expresión, y a las libertades. Cuando llamamos la atención, al parecer, al presidente Maduro le molesta.

- Le molesta y usa las sanciones del presidente Obama, de EEUU, como bandera para agitar al pueblo. A tal punto que mientras más nacionalista se vuelve, crece en la medición de popularidad. A tal punto, que los acusa a usted y a otros mandatarios de querer derrocarlo ¿Ustedes quieren eso?

- No. Tenemos que hacer claridad en un tema: Estados Unidos no toma medidas contra Venezuela, toma medidas primero por la clara violación de los derechos humanos en el interior de ese país y, segundo, no hay claras sanciones del Gobierno de EEUU hacia Venezuela. Esto ha sido utilizado por Maduro. Nosotros como demócratas mal haríamos en estar promoviendo un golpe de estado, por el contrario, promovemos la democracia: Cómo y de qué forma se respetan las libertades, los derechos humanos, la libertad de expresión. La oposición venezolana en esto también ha sido clara, Leopoldo López me escribió una carta, donde me pide dos cosas: Cuente lo que vivió y cualquier transición que exista en Venezuela, que se haga siempre con la constitución. Eso es lo que respaldamos nosotros.

-¿Lo que pasa hoy en Venezuela es equiparable a lo que puede suceder en países "amigos" de Venezuela?

- A mí me preocupa mucho la libertad de expresión, por ejemplo. Me llama la atención que hay en la región muchos medios de comunicación que han sido cerrados o perseguidos por oponerse a los Gobiernos. Otros medios, han sido comprados para que no hablen en contra, por ejemplo, hay casos en Ecuador y en Bolivia. Otros mecanismos que usan para evitar que hablen en contra, es la publicación. Hay torrentes de dinero de publicidad oficial que van a los medios de comunicación para callar su voz. Esto sucede en la región y es preocupante.

-¿Tiene opinión formada sobre el gobierno de Cristina Kirchner?

- No. No es nuestra misión y nunca ha sido, ni intervenir en los asuntos políticos de otros países, ni que intervengan en los de nuestro país. Nuestra función es no sólo defender, sino también promover la democracia en la región y en el mundo.

- En su gestión tuvo una férrea lucha contra el narcotráfico. Usted fue víctima del narcotráfico de Pablo Escobar y secuestrado en su campaña para la alcaldeza de Bogotá. ¿Cómo fue esa experiencia?

- Eso pasó en 1988, yo estaba lanzando mi nombre para ser el primer alcalde electo por voto popular en Bogotá. Yo desde el comienzo de los 80 tenía un noticiero, fui periodista y presentador, y siempre combatí desde los medios la lucha contra el narcotráfico. Desde ese momento, Escobar amenazó mi vida y en 1988 Colombia había firmado un tratado de extradición con EEUU. En ese momento, los narco crearon un grupo llamado "Los extraditables" y tenían es slogan: Preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en EEUU. Para presionar al gobierno y que se termine la extradición, me secuestró Pablo Escobar. Estuve una semana secuestrado. Asesinaron al procurador de General de la Nación de Colombia y en el operativo para recuperar al procurador me encontraron a mi. Gracias a ese operativo, me encontraron a mi. Popeye era el sicario número uno de Escobar, tiene más de 400 homicidios... (foto de ambos, secuestrados y secuestrados).

- ... que ahora está en libertad...

- Efectivamente. Está en libertad.  Yo estuve entrevistando para mi libro a Popeye y me dijo: "Dele gracias a Dios todos los días cuando se despierte, porque debería estar muerto". Somos sólo dos de todos los secuestros de Pablo Escobar, los que hoy vivimos.

- Usted era presidente cuando se disputó la Copa América, que amagó con suspenderse, le iban a quitar la sede. Argentina no participó. ¿Usted cómo vivió aquel proceso?

- Meses antes de la celebración, secuestraron al secretario de la Federación Colombiana de Fútbol. Por lo tanto, hubo una gran preocupación en la Confederación Suramericana de Fútbol yo me fui a ver a mi gran amigo Grondona, quien estaba en contra de que se hiciera la Copa América. Yo le dije: Julio, sería un daño muy grande el que Argentina le hace a Colombia por un secuestro, simplemente, nosotros vamos a garantizar la seguridad. Entonces, Grondona me dijo que iba sólo si le aseguraba los jugadores, algo imposible. Batistuta costaba 30 millones de dólares. Yo no podía, era imposible. Y no fue. Se celebró la Copa América, no hubo ni un incidente. Inclusive, la propia guerrilla se pegó a la Copa América diciendo que nada iba a suceder. Y cómo es la vida, a los dos meses, secuestraron en Buenos Aires al hermano de Riquelme. Ahí le dije a Julio: Fíjate lo que es la vida, nosotros sí te vamos a acompañar a ti.

- ¿Ustedes harán algo para acompañar a los países que estamos siendo convidados con la influencia del narcotráfico para ayudarnos desde la experiencia?

- Sí, nosotros nos hemos comprometidos desde nuestra organización a promover la democracia, eso hemos venido haciendo en el mundo entero. Yo creo que en cómo y de qué forma podemos combatir el narcottráfico Colombia, tristemente, tiene experiencia. Nuestra experiencia la hemos empezado a compartir con otros países. Esto es una lucha que debe ser conjunta, de la región, no de un sólo país. En ese momento el narcotráfico es el negocio que más dinero da, es un gran flagelo. Las FARC han reconocido que son uno de los grandes carteles de narcotráfico, entonce estamos en el narcoterrorismo. Porque la droga financia a los grandes terroristas. Tenemos que unir nuestros esfuerzos y que en algo los colombianos podamos aportar.

- Usted también busca un consenso interno. Tenemos entendido que se ha reunido con Uribe, con quien no había una buena relación. Ahora usted ha pedido que lo incluyan en la comisión asesora de paz.

- Sí, hemos tenido diferencias políticas. Pero yo he dicho que si queremos la paz en Colombia, debemos estar por encima de esas diferencias. Hace mucho le insisto a Santos que la paz la vamos a hacer todos los colombianos, no un gobierno. Llama la atención que, según las encuestas, el 60% del país no está de acuerdo con el proceso de paz. Llama la atención que nosotros los colombianos no estemos unidos frente a la violencia. Por eso, vengo insistiendo en que el presidente convoque a todo el país para la paz. Yo creo que sería bueno que entre el presidente Uribe a esta comisión, porque desde adentro podemos hacer criticas y propuestas.

Volvé a escuchar la entrevista:

">

William Rodríguez Orejuela: El "hijo del Cartel de Cali": "Nosotros financiamos a un presidente"

William, el hijo de Miguel Rodríguez Orejuela, habló en exclusiva con MDZ. Guerra narco, asesinatos, sus charlas con el heredero de Escobar y el vínculo con la política: "Nosotros financiamos una campaña presidencial en Colombia". Entrevista realizada por Santiago Montiveros el 28 de octubre de 2017.

Cuestiona el pasado de su familia y admite que fueron responsables de una masacre que sacudió al pueblo colombiano, pero se excluye del lado más oscuro de la organización criminal presentándose como el abogado. "Yo no fui un sicario, como me presenta Netflix en Narcos", reclama, en referencia a la tercera temporada de la popular serie. Hoy, siete años después de recuperar la libertad, William Rodríguez Abadía, el "hijo del Cartel de Cali", cuenta una verdad que duele y que, además, incomoda al poder político en su país.

Rodríguez Abadía es hijo de Miguel Rodríguez Orejuela y sobrino de Gilberto Rodríguez Orejuela, los líderes del Cartel de Cali. "A mí me tuvieron alejado de este tema (narcotráfico) mucho tiempo. Además, eran empresarios. Mi padre y mi tío crearon grandes firmas, como una cadena de farmacias y financiaron el América de Cali", recordó sobre los comienzos de la década del '80. "En la época en que mi padre empezó estas empresas, nunca vi a mi padre meter un maletín o al América de Cali. Allí no era donde mi padre blanqueaba dinero, era un enamorado del equipo, invirtió gran cantidad de dinero por la pasión que tenía", agregó.

orejuela.jpg

rodriguez orejuela

Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela cumplen una condena a perpetua en EEUU.

Sin embargo, confesó: "Teníamos dudas de que había algo raro. En el año '84 cayó mi tío preso en España y en ese momento se descubrió quién era Gilberto Rodríguez en el mundo del narcotráfico". "Al final era nuestra familia, nuestros padres, y en ese momento tuvimos dudas y como seres humanos cómodos aceptamos seguir en esta vida porque eran nuestros bienes y beneficios. Yo era el abogado de la organización que se encargaba de la parte de corrupción", agregó.

>Escuchá la entrevista aquí

La captura de Pablo Escobar

Ya hacia fines de los '80, en Colombia comenzó un terrible enfrentamiento entre los carteles de Cali y Medellín, con Pablo Escobar a la cabeza, que dejó centenares de muertos. En reiteradas ocasiones, se ha dicho que los Rodríguez Orejuela colaboraron con inteligencia y recursos para capturar y finalmente matar a su rival, algo que Rodríguez Abadía confirma.

A meses de haber quedado en libertad, Jhon Jairo " Popeye " Velásquez habló con MDZ y contó cómo era "el patrón del mal". Involucrado en 250 crímenes, dijo haber cumplido su deuda con la Justicia. "Soy un hombre bueno, pero me tocó ser asesino", lanzó. Entrevista imperdible.

"Mi padre y mi tío financiaron y dieron mucha información a la Policía para que este cartel fuera desmembrado y Pablo Escobar fuera dado de baja en el '93", ratificó a MDZ , después de hacerlo en varias ocasiones en la Justicia de los Estados Unidos, donde sólo cumplió cinco de los 20 años de condena tras llegar a un acuerdo: se redujo la pena a cambio de información que involucró a otros miembros de su familia.

Financiación de la campaña de Ernesto Samper

"Parte de la colaboración con el gobierno de Estados Unidos fue denunciar todos estos hechos. También lo denuncié en la Fiscalía colombiana, pero estos grandes líderes pertenecen al establishment y no hay una pena", recordó Rodríguez Abadía sobre los fondos del narcotráfico que financiaron la campaña de Ernesto Samper en 1995, año en que se convirtió en presidente. Esto incluso lo dijo el otro candidato en esa elección, Andrés Pastrana, a MDZ.

En la misma línea, el "hijo del Cartel de Cali" remarcó: "A Samper nunca pudieron judicializarlo y no pagó por todos los crímenes que cometió. Mi padre y mi tío financiaron esa campaña buscando un acercamiento para lograr un acuerdo de sometimiento, como lo hizo el Cartel de Medellín, los paramilitares y como lo están haciendo ahora los jefes de la guerrilla".

La relación con el hijo de Pablo Escobar

Sebastián Marroquín vive en Argentina desde 1994 y en realidad, su nombre "original" es Juan Pablo Escobar: se trata del hijo del líder del Cartel de Medellín. Recientemente, fue noticia junto al resto de su familia por sospechas de lavado de dinero. "Desconozco cuáles son los hechos, pero me consta que cuando se pelea una guerra contra el Gobierno y después contra paramilitares y el Cartel de Cali es desgastante totalmente. No hay bolsillo que alcance", dijo Rodríguez Abadía.

Asimismo, habló de la relación que tiene con el hijo de Escobar. "He hablado como dos veces con él. Una vez nos hicieron una entrevista en Colombia, la otra vez me pidió si podía hacer ese mismo diálogo para un capítulo de uno de sus libros y lo hicimos. Hablamos. No tengo nada en contra de esa familia, a lo mejor ellos sí porque deben acusar a mi padre de haber participado del asesinato de su padre. Pero al final hablamos bien y tenemos una relación cordial", contó.

- "Con mi tío no tengo ninguna relación. A mi padre lo he visto tres veces desde 2010 cuando salí de la cárcel. Mi padre considera que uno no debe hablar, pero para mí hay que contar la historia porque sí fuimos los malos, pero no fuimos los únicos. Conté mi historia, hice un libro ( Yo soy el hijo del Cartel de Cali ) y a él no le pareció bien. Es mi padre y ojalá pueda volver a verlo"

- "Siempre he sido muy crítico en cuanto a este tema. Por eso uno tiene que reconocer todo el daño que hicimos a la sociedad por el que mi papá nunca va a poder salir de prisión. Eso es lo que hay que mostrarle a la juventud, no la idealización del delito como hacen estas series como Narcos".

Gustavo Salazar Pineda: El abogado de la mafia se confiesa: "Los malos son seductores"

salazar_pineda.jpg

salazar pineda

Abogado de los líderes mafiosos del narcotráfico colombiano. Sobreviviente a más de 70 abogados que murieron en la guerra narco. Entrevista realizada por "Tormenta de ideas" el 5 de diciembre de 2016.

Trabajó como abogado en Argentina durante la Operación Strawberry, defendiendo a uno de los imputados. Pero ese no es el dato destacado como sí lo es que haya sobrevivido a más de 70 abogados que murieron en la guerra de los narcos colombianos. Abogado personal de Pablo Escobar Gaviria sostiene, sin embargo, que no fue él, sino su primo Gustavo Gaviria, el principal "empresario" narco (como les dice) de Colombia. "Los malos son seductores", respondió a la entrevista que le realizó el programa "Tormenta de ideas" por MDZ Radio cuando se le preguntó sobre su defensa de "los malos" y su rol de estar, siempre, del lado del "malo de la película".

Se llama Gustavo Salazar Pineda y es un sobreviviente, aunque además un millonario que le sacó el jugo a su capacidad de sacar de la cárcel a mafiosos de toda calaña.

En su alegato radial en favor de los criminales, Salazar Pineda dio su visión: "Los malos tienen su encanto. Lo que pasa, es que a Pablo Escobar solo se le mira lo malo. Como padre y como esposo era ejemplar. Tal vez como ciudadano no era el mejor".

"El mafioso tiene muchos valores: ama a sus hijos, ama a la familia y ama a su esposa; puedo decir que son unos excelentes padres, mucho mejores que algunos buenos ciudadanos", quiso decir.

Para Salazar Pineda, el acto mafioso de vender droga "es uno de los actos empresariales más difíciles". "Meter droga a un país, tener un emporio del narcotráfico, es un arte de los negocios", definió.

"El confidente de la mafia se confiesa" es el nombre del libro que publicó, pero que la propia editorial -según dijo el autor- lo censuró. Por ejemplo, no pudo escribir allí lo que sí le contó a "Tormenta de ideas":

- "Un cardenal que fue un papable, Alfonso López Trujillo, efectivamente es cierto que fue uno de los beneficiados por los narcotraficantes".

- "Hace unos 30 años todos los jerarcas eran amigos de la mafia en Bogotá o en Cali y en su momento, muchas personas recibieron dinero de los carteles. Era normal que lo recibiera la política en esas épocas.

- "Muchos presidentes recibieron plata de la mafia, pero solamente le hicieron juicio a Ernesto Samper".

- ¿Qué aprendió usted de las mafias y qué aprendió usted de las mafias?

- Dejando de lado falsas modestias hice un aporte. En 1990 hice un documento que finalmente fue tenido en cuenta para el sometimiento a la justicia colombiana.

Escuchá la entrevista completa abajo. Hay mucho más. Imperdible:

Phil Jordan, ex jefe de la DEA contó los vínculos de "El Chapo" con Argentina

phil_jordan.jpg

phil jordan

Entrevista realizada por el programa "Tormenta de ideas" el 19 de julio de 2015 por MDZ Radio. El ex director de la DEA Phil Jordan consideró que el narcotraficante líder del cartel de Sinaloa en México, Joaquín "El Chapo" Guzmán, financió la campaña de el presidente Enrique Peña Nieto, por lo que este, para devolverle el favor, no permite el ingreso de la Agencia Estadounidense Antidrogas para que esta dé con el delincuente.

"El cartel de Sinaloa financió la campaña de Peña Nieto, lo dije desde el principio y eso no le gustó a mis ex jefes de la DEA, pero yo hablo por la gente que es víctima del Chapo Guzmán y de la corrupción que existen tanto en México como en Estados Unidos", apuntó Jordan en diálogo con Tormenta de ideas, el programa que se emite los sábados a la mañana en MDZ Radio.

"México está en el camino a convertirse en un narcoestado", alertó más adelante Jordan.

Hay corrupción en el mundo. Pero yo le puedo decir que hasta hay más corrupción en Estados Unidos que en México.

Las similitudes que existen entre la historia del Chapo Guzmán, y del líder del cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria, sobre todo en su relación con el Estado, fueron citadas por Jordan para que la gente comprenda el poder que tiene el multimillonario narcotraficante.

"El Chapo Guzmán tiene mucho más poder que Escobar, este tenía un cartel tremendo, pero nadie le gana a la organización del cartel de Sinaloa", indicó Jordan, quien hizo hincapié en las connivencias que él estima que existen entre el gobierno de Peña Nieto y la organización que lidera Guzmán, las que impiden que la DEA colabore para encontrar al delincuente:

"Yo le garantizo que él podría estar arrestado muy pronto si Estados Unidos ayudase, porque tenemos el poder de localizar a una persona que tiene muchas conexiones en el mundo, no sólo en México, pero a México no le conviene arrestar al Chapo porque él está pagando millones y millones de dólares para que lo dejen libre", aseguró.

Peña Nieto no tiene nada que ver con la DEA porque esas son las órdenes del Chapo Guzmán.

"La DEA trabaja con la ayuda y el permiso de los federales de los países, no tenemos licencia para andar por los países sin su permiso. Por eso cuando veo que México no quiere la ayuda de los Estados Unidos, eso para mí quiere decir que el Chapo Guzmán dio órdenes para ello", agregó.

Para Jordan, el poder de Guzmán trasciende las fronteras de México, por lo que no escatimó palabras para asegurar que el narcotraficante tiene conexiones y negocios en otros países de América, incluso en el nuestro.

Si en Argentina hay narcotráfico, seguramente el Chapo Guzmán tiene conexiones, no lo puedo garantizar, pero él tiene conexiones en todo el mundo.

Escuchalo:

Barcuh Vega, el agente múltiple que proveía de mujeres al Cartel de Medellín y ayudó a derrocar a Allende

Ex agente de la CIA, la DEA y el FBI que se ocultó en la fachada de fotógrafo de celebrities en Colombia y fue acusado de colaborar con el narcotráfico y hasta con las FARC. Habló con MDZ Radio  y contó sus secretos nunca revelados.

Baruch Vega es un extraño personaje, que parece salido de una película de acción. Multifacético, su principal valor parece ser la capacidad de engatusar que desarrolló durante las tres décadas en las que fungió de fotógrafo de situaciones glamorosas, y adquirió fama mundial como tal, aunque en realidad eran un montaje para su oficio real: agente de agencias estadounidenses de inteligencia para cazar narcotraficantes. Como hombre del FBI, la DEA y la CIA en Colombia, consiguió entregar a unos 114, según le contó a MDZ Radio . Entre sus negociaciones tuvo que pulsear con el mismísimo Pablo Escobar , y por ello valora la telenovela "El patrón del mal" y denosta a "Narcos" , por "poco real".

Pero una revelación lo pone sobre el tapete hoy y es que "fui el primer infiltrado de Estados Unidos para derrocar a Salvador Allende en Chile".

Vega, afirmó a MDZ Radio este sábado en el programa "Tormenta de ideas" , que hubo dobles agentes e infiltrados en todos los lados de la política en Latinoamérica, incluyendo a las guerrillas , "porque la inteligencia no se puede hacer a control remoto: hay que estar adentro", afirmó.

Al respecto sostuvo que como agente estadounidense "penetramos a muchos grupos políticos a nivel mundial". "Estuve envuelto -contó Vega- con el Sha de Irán, anteriormente con Salvador Allende y es un proceso de elementos que me llevan luego a trabajar con el narcotráfico. No fue de la noche a la mañana".

"Salvador Allende fue mi primera operación encubierta. Yo trabajé en contrainteligencia para la CIA en ese entonces y su derrocamiento fue de mis primeras operaciones activas", dijo textualmente.

Justificó tal hecho en que "en el momento en que Salvador Allende subió al poder, Allende y el gobierno de Chile estaban nacionalizando todas las empresa s. Una de las empresas más grandes de telecomunicaciones de esa época era la ITT, que estaba basada en Chile. E ITT se ve que estaba siendo tomada por el gobierno chileno. Obviamente, el gobierno norteamericano no quería permitir eso . No era solo la ITT. Eran muchas otras compañías", relató Vega.

"Entonces, debido a eso -dijo- es que se prepara el derrocamiento contra Allende. Sí, hubo intervención directa del gobierno norteamericano y yo fui parte de eso", confesó en forma contundente Baruch Vega en diálogo con MDZ.

Escuchá abajo la entrevista completa: las modelos, los narcos y cómo las usó para infiltrarse en el mundo del crimen y las drogas:

"El fantasma de un muerto que no ha muerto, ronda Medellín": Desde Colombia, Gabriel Conte

escobar.jpg

escobar

Un fantasma más vivo que muerto. Estamos reunidos con jóvenes que lideran un sector céntrico de la Ciudad de Medellín, en la Comuna Nueve, denominada Buenos Aires. Allí están hablando de cómo con la música le hacen frente a los “mensajeros del mal” y de la necesidad de generar “hechos de paz” distinguibles públicamente, así como se pueden diferenciar desde los noticieros los otros hechos, los violentos, hasta, quizá, empatarles en espacio en los medios. Es allí cuando interrumpe Antonio, que viene entrando con la noticia: “Están velándolo –afirma- en Villanueva”. Es un poco más arriba en la ladera de una de esas montañas atiborradas de casas que son la verdadera Medellín y que rodean a El Poblado, la zona top, la única zona en donde no hay muertes ni violencia.

Es que el fantasma de Pablo Escobar, el mega narcotraficante asesinado en 1993, es una imagen que ronda la ciudad, nuevamente y molesta, despierta, encrespa y asusta –sobre todo, asusta- a mucha gente. A los que fueron “suyos” y a quienes lo combatieron y decretaron su final. A quienes les dieron de baja a la violencia extrema de los años 80 y 90 y ya se acostumbraron a vivir intensamente la nueva Medellín.

Ha muerto este miércoles uno de sus “viudos” y la gente escucha la noticia y escupe una puteada hacia el suelo. Como queriendo exorcizar ese momento y evitar siquiera pensar en un nombre y un apellido, “Pablo Escobar”.

La sucesión

No se trata del primer indicio del renacimiento del fetiche. Los dos últimos grandes líderes de las bandas que controlaban por sectores el crimen gerenciado desde el narcotráfico, están en prisión y extraditados a los Estados Unidos. Por ello, sus seguidores, los “traquetos” o “dealers” de ambas bandas están en guerra por la sucesión del poder territorial.

Así las cosas, todos temen que las 3 muertes diarias que dejan los disparos en la ciudad pasen a multiplicarse varias veces, como lo fue en otras épocas.

Pablo Escobar, el muerto que no ha muerto, ronda las calles de subida y bajada. Aun, se mete por las obras de urbanización, los centros recreativos y las bibliotecas que abundan en Medellín justo desde que se supo que él no está. Fue recién allí cuando la ciudad se relajó de su omnipotencia y en los últimos dos gobiernos municipales logró reinventarse en un esfuerzo que la destaca en todo el mundo.

Sin embargo, el fantasma más temido y sus hazañas postmortem, hoy mantienen en jaque a los gentiles y también a los “pelaos” (los jóvenes) que integran los “combos”, o bandas.

“Medellín fue el anticipo de lo que hoy es un drama universal: las ´maras´ centroamericanas o los ´pibes chorros` argentinos –nos menciona en su decálogo de males ajenos- el alcalde, Alonso Salazar.

Se trata del hombre que sucedió en el cargo a Sergio Fajardo, reconocido en los barrios de la periferia como aquél que cambió la ciudad y la volvió respirable. Acostumbrado a las idolatrías, se percibe esta actitud hacia los gobernantes que lograron hacer más respirable el aire de la ciudad y no precisamente por cuestiones ambientales: ahora se registran más vidas por día que antes, digámoslo así, para no seguir contando los muertos.

Salazar es periodista y autor del libro “La parábola de Pablo Escobar”. Y lo explica desde su contexto familiar, de sus amistades y dependientes aunque, también, desde la voz de sus víctimas y detractores: “Había algo más allá de sus objetivos políticos. Escobar siguió con la guerra desbordada aun al lograr que se prohibiera su extradición y que se creara una legislación especial para juzgarlo. Nada le bastó para cesar la guerra”.

Hasta los perros le tenían miedo

Y no es chiste. Hoy toda Colombia habla de unos hipopótamos que pastan confianzudos en las márgenes del río Magdalena. Se trata de aquellos y (los descendientes) de un grupo que Escobar trajo a Medellín, a su estancia, la Hacienda Nápoles. Hoy se reproducen con éxito y nadie sabe muy bien qué hacer con ellos, ya que no son autóctonos de este país. Lo mismo pasó con elefantes y jirafas, entre otros animales exóticos que introdujo en la región pero que no tuvieron la capacidad de adaptación que estos otros.

¿Hipopótamos? ¿Para qué? Utilizó sus excrementos para untar la cocaína. Los perros les temen a los animales con mayor fuerza que ellos. Lo son los hipopótamos. Los perros de la policía jamás se le arrimaron a un paquete de droga de Escobar.

La política que invoca a los muertos.

Hoy, no hay quien no mencione a Pablo Escobar. Mientras algunos dicen que lo hacen para que nunca más se repita su historial de muerte, otros, contrariamente, parecen invocarlo. Eso se teme en los ámbitos más politizados de la ciudad. Pero también es el tema de conversación con los líderes barriales en una comunidad ubicada sobre la ladera oriental de Medellín. Y lo fue hace unos días en la reunión con niños que nacieron años después de su muerte. Se teme que nuevamente el dinero del narcotráfico pueda recuperar ese espacio político que alguna vez tuvo el propio zar de la droga, antes de 1983, cuando sus actos eran públicos y notorios, además de ostentosos y pretenciosamente demagógicos.

Un dato que alguien sacó a relucir esta noche, a pocas cuadras de donde se velan los restos del “viudo”, causó escozor por un instante en el encuentro con el que empezamos esta historia: diez años después de haber sido asesinado y durante la campaña electoral de 2003, la ciudad amaneció llenas de carteles que rezaban “Pablo presidente”. Dicen que fue una intervención urbana de un artista. Dicen que fue una broma. Pero lo que no sólo dicen sino que está documentado, es que al entierro de Pablo Escobar Gaviria concurrieron 20 mil personas.

noticia_843c22eb-f188-11e8-ae01-0ef48ab09a3e

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?