Mundo "Leading case" en uso de redes

Encarcelan en Londres a tuiteros abusivos

Isabella Sorley y John Nimmo, dos veinteañeros, pasarán dos y tres meses en la cárcel por amenazas de violación e insultos a una activista del feminismo. Fuerte debate en Europa por la condena.
1/2
Encarcelan en Londres a tuiteros abusivos(AP)

Encarcelan en Londres a tuiteros abusivos | AP

Isabella Sorley y John Nimmo, los condenados. La policía británica distribuyó la foto.(AP)

Isabella Sorley y John Nimmo, los condenados. La policía británica distribuyó la foto. | AP

El maltrato en las redes, la persecución y el bulling son una problemática que creció con las redes sociales. Pero tal parece que en Inglaterra lo arreglan por la vía rápida. Un hombre y una mujer fueron encarcelados hoy en Gran Bretaña por utilizar Twitter para acosar a la destacada feminista Caroline Criado Pérez.

El juez Howard Riddle sentenció a Isabella Sorley, de 23 años, a 12 semanas en prisión y a John Nimmo, de 25 años, a ocho semanas por enviar mensajes vulgares y amenazantes a la activista.
Ambos, que se declararon culpables de enviar tuits amenazantes, acosaron a Criado con mensajes abusivos después de que encabezara una exitosa campaña para que la imagen de la novelista Jane Austen fuera colocada en un billete británico.

Criado, quien no acudió a la audiencia en la Corte de los Magistrados de Westminster en Londres, dijo que se sentía aliviada de que el juez entendiera "lo terrible y temible que ha sido toda esta experiencia para mí".

Ella fue una de varias mujeres que el año pasado se quejaron en público por la agresión sexualmente explícita que recibía en Twitter de parte de acosadores y provocadores en línea, mejor conocidos como "trols". Twitter respondió en agosto facilitando el reporte de abusos.

La pena de prisión impuesta este viernes a dos tuiteros confirma al Reino Unido como uno de los países que trata con mayor dureza a los remitentes de mensajes abusivos, difamadores o que vierten amenazas contra otras personas.

“Muere, despreciable pedazo de mierda, la violación es sólo el último de tus problemas”, rezaba uno de los numerosos mensajes tuiteados por Sorley -graduada universitaria de 23 años y condenada anteriormente por comportamiento antisocial- a la activista Caroline Criado-Perez, conocida en el Reino Unido por su exitosa campaña para que los billetes bancarios incluyeran la imagen de mujeres de renombre.

Sorley y su colega Nimmo, un desocupado de 25 años, también dirigieron sus terribles misivas a la parlamentaria laborista Stella Creasy (“Las cosas que podría llegar a hacerte…”), otra de las participantes en la campaña feminista, quien aterrada reforzó la seguridad en su domicilio.

“El hecho de que fueran amenazas anónimas redundó en el miedo de las víctimas. No tenían modo de saber hasta qué punto sus autores eran peligrosos, si acababan de salir de la cárcel (lo que sugería Sorley en uno de los tuits), o cómo reconocerlos y evitarlos en caso de cruzarse con ellos”, subrayó el magistrado Howard Riddle que presidió el juicio en el tribunal de Westminster, al imponer las penas. Los dos acusados se habían declarado culpables del uso inapropiado de una red de comunicaciones.

El Reino Unido es uno de los países donde el tuteo está más extendido, junto con Estados Unidos, Japón y España. La firmeza de la policía y los fiscales a la hora de tratar los abusos de algunos trolls se ha traducido en los últimos tiempos en arrestos, multas y condenas. Hace un año y medio, un chico de 17 años fue detenido por la policía de Weymouth por sus tuits ofensivos sobre el padre del medallista olímpico Tom Dailey, que había fallecido recientemente. Le incautaron el ordenador y el teléfono, y fue objeto de una advertencia judicial por acoso, que figurará en su historial. A Joshua Cryer, de 21 años, se le sentenció a dos años de servicios comunitarios y 240 horas de trabajo no remunerado por sus mensajes racistas contra el futbolista retirado Stan Collymore. Coincidiendo en el tiempo, la justicia acabó anulando sin embargo la multa de 1.000 libras que había sido impuesta al usuario de un aeropuerto de Yorkshire tras haber tuiteado “una broma” sobre la voladura de esas instalaciones.

En el caso de Isabella Sorley John Nimmo, el juez ha tenido muy presente el daño psicológico infligido a sus dos víctimas: “Es difícil imaginar amenazas más extremas”, subrayó ayer. Riddle ha estipulado que los dos condenados cumplirán la mitad de sus respectivas penas bajo custodia policial, y deberán pagar cada uno una indemnización de 800 libras.