Mundo El testimonio de un mendocino desde Damasco

Amanecer después del bombardeo en Siria

¿Qué pasa en Siria? Un mendocino que trabaja para la ONU en ese país posteó la foto del amanecer tras los bombardeos. Lo que dicen expertos.
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Gabriel Conte

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Amanecer después del bombardeo en Siria

Amanecer después del bombardeo en Siria

La imagen que fue tomada desde donde reside en Damasco, al amanecer tras el bombardeo, por el mendocino que trabaja allí para la ONU y que posteó en su Facebook.(Arturo Rombolí / Facebook)

La imagen que fue tomada desde donde reside en Damasco, al amanecer tras el bombardeo, por el mendocino que trabaja allí para la ONU y que posteó en su Facebook. | Arturo Rombolí / Facebook

Amanecer después del bombardeo en Siria(Arturo Rombolí / Facebook)

Amanecer después del bombardeo en Siria | Arturo Rombolí / Facebook

Amanecer después del bombardeo en Siria

Amanecer después del bombardeo en Siria

"El sol se eleva en damasco después de los ataques aéreos. Fue una noche difícil. Espero que esto termine muy pronto". Lo que leemos fue el posteo de un mendocino oriundo de San Rafael, Arturo Rombolí, a quien le tocó vivir desde el hotel en la ciudad de Damasco el bombardeo sobre Siria que se produjo anoche liderado por Estados Unidos y sus aliados Francia y Reino Unido, condenados por Rusia, Venezuela, Cuba y el gobierno de Al Asad. Fue la respuesta a un presunto ataque con armas químicas que habría dejado principalmente víctimas en niños sirios.

Arturo realiza allí una misión loable como funcionario de Unicef, el organismo de las Naciones Unidas que trabaja por la infancia. Reconocido en todo el mundo por su trabajo, decidió ir a trabajar al lugar de los hechos, en donde a las víctimas no se las ve solo por televisión. Sus esfuerzos intentan que la crisis alimentaria deje de ser tal y que, al menos, los niños puedan seguir creciendo y salir, lo más pronto posible, de la situación de guerra permanente en que se vive, aunque el resto de la población, a escasos kilómetros del destino de los misiles, trate de seguir su vida usual aun en el amanecer inmediato al bombardeo.

El periodista británico Danny Makki, que se encuentra en el lugar, describió a la BBC el momento de una explosión cerca de su residencia en el occidente de la ciudad: "Todo el vecindario se estremeció, mi casa se sacudió, las ventanas temblaron durante varios minutos". "Los ataques aéreos -con misiles teledirigidos desde un barco de guerra estadounidense en el Mediterráneo o lanzados desde bombarderos franceses y británicos- fueron, según los aliados, en represalia por el supuesto ataque químico del gobierno de Bashar al Asad contra la población de Douma", reflejó BBC..

En tanto, una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria condenó la acción militar como una "agresión brutal y bárbara", según la agencia oficial siria de noticias, Sana."Espero que esto termine muy pronto" posteó Rombolí y recibió decenas de saludos desde todo el mundo y en varios idiomas. Hay mucha gente que conoce de su trabajo y de que lo vive desde Damasco junto a su esposa y sus dos hijos. "Estamos bien, vivimos en el centro y los objetivos que atacaron no están cerca", dijo, aun estremecido por "los estruendos que escuchamos, muy fuertes".

Lo que desde Occidente vemos a veces sin entender muy bien qué pasa y otras, influídos por mensajes que toman partido por uno u otro lado de una guerra que tiene muchísimas aristas y que sería bastante más complejo de comprender que con una sola nota, y menos con un tuit apoyando a tal o cual sector. El resultado es muerte, por un lado, hambre e involución por el otro, aunque se van sumando más costados y no solamente dos: incertidumbre, miedo, disputas de poder real, intereses económicos, aprovechamiento en la política interna de cada país de lo que sufren, en definitiva, solamente los sirios en carne propia.

Sin embargo, en los comentarios del día después, Arturo Rombolí asegura que se trata de una guerra que ya lleva años" y que puede decirse que "la gente se acostumbra". Le resulta difícil conocer su el común de la población comprende cabalmente el aspecto político de esta crisis con fuerte impacto humanitario, dice, "pero en general creo que si, que saben en qué lío están metidos".

Lo curioso es que desde el lugar mismo de los hechos los medios locales siguen activos y mejor aun: pasa con las redes. Quien las utiliza, tiene un amplio panorama de versiones en torno a lo que sucede, a pesar de ser Siria y todas las construcciones sobre la imagen de ese país y de su gobierno, tanto como de las intervenciones de EEUU y sus aliados o de Rusia y los suyos.

Michael Clark,  investigador principal en el Instituto de Servicios Unido Reales de Estudios de Defensa y Seguridad (RUSI, por sus siglas en inglés) y director asociado del Instituto de Estudios Estratégicos, escribió para BBC -medio socio de MDZ en Argentina- que "la población siria la esperanza reside en la posibilidad de que una campaña militar efectiva logre empujar al presidente Asad de vuelta a la mesa de negociaciones para que la guerra pueda terminar con un resultado más humano que una victoria despiadada".