Para amantes de los perfumes: la botica más antigua del mundo para visitar en Florencia

Para amantes de los perfumes: la botica más antigua del mundo para visitar en Florencia

La existencia de la tienda que se adjudica la creación del agua de colonia se remonta al año 1221

MDZ Mundo

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La existencia de la tienda que se adjudica la creación del agua de colonia se remonta al año 1221.   

La farmacia Santa María Novella, llamada en italiano Officina Profumo Farmacéutica di Santa María Novella, se encuentra en Florencia, Italia. Lindera con la plaza homónima, sus responsables aseguran que es la más antigua del mundo. La historia de la botica comienza con los frailes que llegaron a la ciudad en el año 1221.

Ellos cultivaban sus hierbas medicinales y aromáticas gracias al huerto que cuidaban con esmero. A partir de allí, conseguían preparar bálsamos, cremas y ungüentos utilizados en el convento casi con un botiquín de primeros auxilios o recursos médicos para tratar a sus integrantes.

Pronto, el boca en boca trajo la fama de lo efectivos, aromáticos y excelentes que eran sus preparados. Así, en 1612 Fray Angiolo Marchissin decide abrir la botica al público en general para vender los preparados. Desde ese entonces sus fórmulas se extendieron y fueron requeridas en todo el mundo, llegando a Rusia, China e India. 

La leyenda de la colonia 

Se dice que Catalina de Medici, la reina consorte de Francia de sangre italiana, les encargaba un perfume liviano creado especialmente para ella. Así hizo famoso el aroma que los dominicos le preparaban y lo denominó “Acqua della Regina“.

Más tarde, el perfumista Giovanni Paolo Féminis, que tiene el mérito de ser el inventor del agua de colonia conocida hasta hoy, se mudó a Colonia en 1725 y allí comenzó con la fabricación del agua aromatizada, patentándola bajo el nombre de “Acqua de Colonia“. 

El recorrido de laboratorio casero a empresa exitosa 

En 1866 los bienes de la iglesia fueron confiscados por el gobierno italiano, que la cedió a Cesare Augusto Stefani, el sobrino del último fraile que fue director del pequeño y famoso laboratorio. Él conocía todos los secretos de los menjunjes hechos en la botica y se ocupó de que los productos se mantuvieran tal cual se diseñaron en un principio.

Lo logró, porque conservó la producción artesanal y respetó las mismas materias primas de alta calidad, preparadas con los mismos procedimientos que pensaron los frailes. Actualmente, y mediante distribuidores selectos en España y otros países de Europa, están presentes en importantes ciudades como Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia y París.

Aunque, sin duda, la estrella de todas ellas es la original: la antiquísima botica florentina de la calle número 16 de la Via della Scala, que es además un museo vivo sobre la historia de esta increíble marca de perfumes, aceites aromáticos, jabones y colonias.

 

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