Hambre en Venezuela: miles caminan desesperados hacia Colombia

Hambre en Venezuela: miles caminan desesperados hacia Colombia

La crisis social en Venezuela no deja de ofrecer tristes aristas. Bajo el sol, muchos son los que caminan hacia territorio colombiano, donde también abunda la pobreza, buscando una salida. La inflación, este año, alcanzó un 1433%, según datos de los opositores.

MDZ Mundo

MDZ Mundo

La inflación sigue dispara en Venezuela y entre enero y septiembre el principal indicador de precios se disparó más de un 1.433%, según las estadísticas elaboradas por la Asamblea Nacional, que dibujan un panorama peor al del Banco Central de Venezuela, que estimó dicha tasa en el 844%.

La Asamblea Nacional, controlada por la oposición y en proceso de renovación tras las elecciones de diciembre, ha elaborado durante estos últimos años sus propias estadísticas para contrarrestar al chavismo, al que acusan de ocultar e incluso mentir acerca de los datos macroeconómicos en el país sudamericano.

El país ya está al borde del abismo. 

A la par, miles caminan hambrientos hacia tierras colombianas. Así lo revela el sitio mininoticas.com.ar y también Infobae, según crónica de Sebastiana Barráez. 

Es impresionante verlos caminar, con solo un morral al hombro, desde diversas ciudades del país. Su objetivo es alcanzar la línea fronteriza, como si fueran los caballeros del Rey Arturo en búsqueda del Santo Grial. Son cientos de kilómetros que paso a paso, sin medirlos, van dejando, casi siempre bajo el inclemente sol. Huyen del hambre que está azotando al país, especialmente en los estados del interior. El transporte público ya es casi inexistente, no solo por la escasez de combustible, sino por los exorbitantes precios de los cauchos, lubricantes y repuestos.

El transporte público ya es casi inexistente, no solo por la escasez de combustible, sino por los exorbitantes precios de los cauchos, lubricantes y repuestos. Esta es una segunda etapa de migrantes que en masa huyen en búsqueda de un destino mejor, de supervivencia. 

La mayoría lleva en la espalda el morral tricolor, que alguna vez el Ministerio de Educación repartió en las escuelas públicas. Ahí deben llevar si acaso un par de mudas de ropa y en la mano o en los brazos a los niños.

Esta segunda oleada de migrantes se diferencia de la primera porque parecen resignados a no regresar. Van con lo indispensable, pero lo más valioso. La primera vez miles de venezolanos viajaban, casi siempre en autobús o busetas del transporte público. Eran cientos las unidades que empezaron a hacer viajes exclusivos para trasladar a quienes se iban del país, con la esperanza de conseguir trabajo y un nivel de vida mejor en otros países.

Impacto Mundo, Infobae, Mininoticias, Voz de América, Youtube. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?