En la región de Litang la dureza del suelo impide que se entierre a los muertos y tampoco hay madera para quemar los cuerpos. Entrá y conocé cómo se despiden de sus seres queridos. ADVERTENCIA: las imágenes son muy crudas y pueden ser demasiado desagradables.
Durante siglos los denominados "funerales celestes" en la zona de Litang, en el Tibet, a más de 4600 metros de altura, han servido para que las familias despidan a sus seres queridos. Sin embargo, con el paso del tiempo y el avance de la comunicación y la tecnología, China se encargó de implantar normas para proteger este ritual centenario, evitando que se difundan fotos o videos de un proceso que para el mundo occidental puede resultar muy crudo.
Es muy poco lo que se conoce y los datos que se conocen son muchas veces recopilados por blogs de viajeros que tuvieron la oportunidad de ver alguno de estos rituales.
En Litang, a 4.600 metros altitud, el suelo es demasiado duro para cavar una fosa y escasea la leña para hacer fuego. En esta zona del Tíbet, los muertos son entregados a los buitres desde hace 5.000 años, un rito inmemorial introducido por los nómadas en tiempos de Zaratustra.
El cuerpo del fallecido es desnudado y rasurado, mientras una persona se encarga de hacer los cortes que indica la tradición con la finalidad que la carne sea comida por los buitres. En pocas horas los animales dejan todo reducido a huesos, los cuales son molidos y mezclados con harina para que las aves vuelvan a comerlo. Recién cuando el cuerpo desparece por completo, se considera que el funeral ha terminado.
Quedan excluídos de este tipo de funeral los menores de 18 años, las mujeres embarazadas y las personas que fallecieron por alguna enfermedad infecciosa.
En el blog "Venía por el camino", uno de los participantes vivió la experiencia y comentó "Un funeral celeste es una ceremonia religiosa que se creo debido a que el suelo en la región tibetana es muy duro y difícil de excavar así que para darle un descanso eterno a los muertos, los lamas tibetanos bendicen los cuerpos y designan un cortador cuyo trabajo es tajar de cierta forma especial los cuerpos para que los buitres los coman. Como requisito, todo el cuerpo debe ser devorado por las aves, proceso que se hace mas complicado cuando estos animales pelan el cuerpo dejando solo el esqueleto".
Agrega que "a continuación el cortador con mucha paciencia toma uno a uno los huesos y los martilla con un hacha hasta dejarlos en una mezcla que los buitres tragan con mayor facilidad. Solo en este punto se considera el funeral sagrado y terminado. Este proceso puede tardar varias horas, la parte mas demorada es la preparación osea. El funeral que pude presenciar tomo casi 4 horas por el tamaño del difunto. Al principio los tibetanos parecían un poco reacios a la presencia nuestra pero luego se relajaron y se tornaron muy amables, tratando de contarnos historias en tibetano y jugando con nuestras cámaras. Al final termine ayudando a espantar buitres porque se tornaron muy impacientes cuando la argamasa de huesos estaba casi lista y tocaba mantenerlos fuera del alcance del cortador".
A pesar de las restricciones, en Internet es posible ver algunas imágenes de lo que es un funeral celeste. Son muy fuertes y pueden causar un importante impacto en algunas personas.
Si querés ver algunas de estas imágenes podés entrar aquí.La crítica que hacen las personas que vieron esta experiencia en vivo es el lado "turístico" que muchas personas le dan a esta visita, sin tomar el valor de un rito milenario que para los tibetanos es sagrado.
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Venía por el Camino y en el
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