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Zapatero promete "tolerancia cero" con los huelguistas violentos

El presidente de España José Zapatero prometió "tolerancia cero" respecto de la huelga de transportistas que bloqueó las rutas y provocó desabastecimiento en su país."Dialogando es como se arreglan las cosas", no "quemando camiones", expresó, después de los incidentes registrados el miércoles.
Zapatero había recibido duras críticas por la falta del acciones de su gobierno al respecto. Foto: Archivo/MDZ
Zapatero había recibido duras críticas por la falta del acciones de su gobierno al respecto. Foto: Archivo/MDZ
Tras las críticas que apuntan a una falta de acción del gobierno frente a una huelga que colapsó vías y vació mercados, el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió hoy "tolerancia cero" con los transportistas que lleven a cabo acciones ilegales, a la vez que llamó a los huelguistas a la "responsabilidad" y a poner fin a un paro por el alza del precio del crudo que hoy vivió su cuarto día.

La respuesta de los convocantes, que representan a un minoritario 18 por ciento, no se hizo esperar: en una reunión por la tarde animaron a los camioneros a continuar. El 82 por ciento restante que no secunda el paro pudo transitar hoy con más facilidad, después de que las fuerzas de seguridad se empleasen a fondo el miércoles para desbloquear las vías que los huelguistas habían colapsado.

Pese a que las carreteras fueron recuperando la normalidad y los comercios mejoraron el suministro de productos, los problemas de abastecimiento derivados de las jornadas anteriores siguieron notándose, tanto en fábricas de automóviles, que tuvieron que paralizar su actividad, como en supermercados. El próximo lunes, la situación podría ser ya normal: con las carreteras despejadas, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, levantó hoy la restricción de circulación que los camiones tienen el fin de semana para que el abastecimiento de productos sea el habitual ese día.

"El gobierno va a tener tolerancia cero ante cualquier acto de coacción o de violencia", manifestó Zapatero en una rueda de prensa conjunta en La Moncloa con el presidente de México, Felipe Calderón, en la que el paro de transportistas por el incremento del precio de los derivados del petróleo centró gran parte de las preguntas.

"Dialogando es como se arreglan las cosas", no "quemando camiones", expresó, después de los incidentes registrados el miércoles. Un camionero resultó herido grave mientras dormía en su vehículo en Alicante, en el este, por un incendio intencionado. Además, manifestantes se enfrentaron a las fuerzas de seguridad en varios puntos del país. Un día antes, un "piquetero" había muerto arrollado por un camión.

"Si persisten las acciones de coacción, el gobierno ampliará los medios", advirtió Zapatero. Actualmente hay desplegados 25.000 agentes de policía y Guardia Civil con el objetivo de garantizar la libre circulación de quienes no secundan el paro. Unos 9.500 camiones han sido escoltados en los cuatro días que dura ya la huelga.

Desde el lunes, piquetes ilegales impidieron el acceso de camiones con mercancías a mercados de abastos y colapsaron autopistas con sus vehículos, marchando a velocidades lentas. Las fuerzas de seguridad iniciaron el miércoles el desbloqueo de los accesos a las grandes ciudades y los puestos fronterizos y desde entonces detuvieron a 101 transportistas. Uno que impedía la entrada y salida de camiones de una empresa fue condenado ya a ocho meses de cárcel por atentado a la autoridad y lesiones.

"Recuperamos la normalidad", aseguró el jefe del Ejecutivo. "El gobierno ha hecho lo que tenía que hacer en cada momento", indicó, rechazando las críticas de inacción que se escuchan fuertes desde la oposición. Hasta el miércoles "no se ha dado cuenta de lo que estaba pasando", dijo hoy el presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, y ha llegado tarde, "como suele suceder".

También desde la patronal se escucharon voces reclamando "más contundencia". El Ejecutivo debe ser "más duro" y aplicar "medidas serias" que garanticen la circulación de personas y mercancías, porque los huelguistas están "pisoteando" los derechos de los trabajadores, dijo el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

La huelga fue convocada por tres asociaciones del sector que aglutinan en torno al 18 por ciento de los camioneros. El resto de las asociaciones no la ha secundado, pero sí se ha sentado a la mesa negociadora con el gobierno socialista.

Ese 82 por ciento aceptó y firmó el acuerdo propuesto en la noche del miércoles por el Ejecutivo, mientras que las tres organizaciones convocantes mantienen su principal demanda: la fijación de una tarifa mínima para hacer frente al elevado costo de los combustibles. Esta tarifa no es compatible con la legislación europea y ya la rechazó la Comisión Nacional de Competencia, esgrime el gobierno. "Saben que es una propuesta que no puede ser", reiteró hoy Zapatero su rechazo.

Por Sara Barderas (dpa)