Tensión entre China y Francia por el Dalai Lama
China se ofendió con Francia por haber nombrado "Ciudadano de Honor". Este enojo de China es el último coletazo de unas tensas relaciones entre ambos países agravadas por el boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín por el Tíbet.
El Gobierno chino ha expresado su enojo con Francia por la decisión de Paris de nombrar 'ciudadano de honor' al Dalai Lama. Según fuentes del ejecutivo chino, el nombramiento supone "una grosería" para el país.
Te Podría Interesar
"China expresa su descontento y su desacuerdo con la decisión de París", ha indicado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino. "Esta decisión es un completo insulto para China y supone un grave atentado contra las relaciones franco-chinas", ha añadido.
Este 'enfado' de China es el último coletazo de unas tensas relaciones entre ambos países agravadas por el boicot de los Juegos Olímpicos de Pekín ante la situación que vive el Tíbet.
Hace unas semanas el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dejaba caer la posibilidad de no acudir a la inauguración de los Juegos ante su desacuerdo con la posición de China en el Tíbet, lo que produjo un grave enfado entre las autoridades chinas.
Sarkozy abrió la veda para que otros líderes políticos apoyaran la posibilidad de un boicot. Gordon Brown, por ejemplo, ya ha anunciado que no acudirá a la ceremonia de inauguración, mientras que el Parlamento Europeo o George Bush aún se mantienen en duda.
Esta campaña, iniciada desde Francia, ha recibido la respuesta de China con otro boicot. Los productos franceses han sido el objetivo de la ira del país asiático.
Decenas de ciudadanos chinos han protestado durante varios días frente a la Embajada francesa y los supermercados Carrefour en Pekín y otras ciudades antes la sospecha de que la marca gala apoyaba a grupos independentistas tibetanos.
Y es que Pekín teme que la oleada de patriotismo afecte a la imagen de los JJOO y repita hechos como los de abril de 2005, cuando una serie de manifestaciones antijaponesas en Pekín atacaron a pedradas la Embajada nipona en la capital china y el consulado de ese país en Shanghai.
Esta campaña, iniciada desde Francia, ha recibido la respuesta de China con otro boicot. Los productos franceses han sido el objetivo de la ira del país asiático.
Decenas de ciudadanos chinos han protestado durante varios días frente a la Embajada francesa y los supermercados Carrefour en Pekín y otras ciudades antes la sospecha de que la marca gala apoyaba a grupos independentistas tibetanos.
Y es que Pekín teme que la oleada de patriotismo afecte a la imagen de los JJOO y repita hechos como los de abril de 2005, cuando una serie de manifestaciones antijaponesas en Pekín atacaron a pedradas la Embajada nipona en la capital china y el consulado de ese país en Shanghai.

