Historias del salvaje oeste | La guerra del Fachi – Parte 2

Curly nos deja el final de esta parte de la saga sobre las "hitorias del salvaje oeste". Nos cuenta cómo la Yaqui se convirtió en la narco más peligrosa de Cuyo.

Curly

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NDR: Las “historias del salvaje oeste” son una saga, escrita por Curly, que cuentan la historia del Campo Papa y sus inmediaciones. No es una novela, sino que son historias, así que pueden leer cualquier publicación, en cualquier momento y entenderla.

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La guerra del Fachi – Parte 2

Tras el robo del arsenal la policía desapareció del oeste godoycruceño, literalmente no tenían nada que hacer contra armamento pesado. Desde mediado de los 2000 hasta el 2013 fue tierra de nadie, puede que les parezca redundante ya que el Campo Papa siempre fue un lugar peligroso al que nadie en su sano juicio entraría, pero para los que vivimos allí esta época fue especialmente cruenta y desesperanzadora, porque no podíamos contar con el auxilio de las autoridades.

Los primeros en tomar las armas fueron los cuñados, primos y amigos de la Yaqui, algunos ya estaban entongados de antes pero muchos eran simples albañiles, empleados municipales o changarines a los que se les puso un arma en la mano, bah, la agarraron gustosos.

Prácticamente todas las semanas había un muerto o herido de gravedad, pero uno de los hechos más recordados fue la emboscada a los hermanos Castro, en el puente peatonal del Barrio la Gloria. El menor de los Castro era un flaco fachero y mujeriego que manejaba un Renault Megane color azul con vidrios polarizados. Un sábado por la tarde aviso a sus dos hermanos mayores que había levantado a un grupo de chicas en la plaza Godoy Cruz, por lo que terminaron todos enfiestados, con merca, vino y pastillas. Al parecer durante la madrugada del domingo alguien incendio sus autos, se vistieron como pudieron y salieron a perseguir a los agresores. Estos huyeron por el puente peatonal, por lo que uno de los hermanos corrió por el acceso esquivando los vehículos que venían a gran velocidad, cuando llego al otro extremo fue ultimado por una ráfaga proveniente de un arma automática. Cuando los hermanos restantes se dieron cuenta de la trampa ya era muy tarde, les vaciaron un cargador a quemarropa.

Los hermanos Castro eran lugartenientes del Rengo Ramírez y haberlos acribillado a dos cuadras de su casa, en su propio territorio, era una burla y una muestra de que ningún bando estaba seguro.

A pesar de tener las armas suficientes para hacer volar la provincia por los aires, había algo en lo que el Rengo Ramírez superaba a La Yaqui: el control de la barra del Tomba, que no es decir poco. Para que se entienda, una barrabrava es similar a una fuerza paramilitar, son miles, están fanatizados, violentos, capaces de destruir a su enemigo y además manejan diversas fuentes de financiamiento: cuidacoches, coimas, transporte y tienen línea directa con los narcos de Buenos Aires.

El Rengo, jugó bien su carta, amenazando con desatar una carnicería sobre la gente de a pie si no se le permitía recuperar terreno. El que conozca el campo Papa, el Barrio La Gloria y las zonas aledañas sabe lo difícil que es entrar en ellos, las calles son angostas, los pasillos son intransitables y los accesos son oscuros, sencillos de cortar y controlar. Una vez parapetados en sus territorios, la sangría se desato en tres lugares claves:

1- La Calle Rawson que une el Barrio la gloria con el Huarpe y llega hasta la cervecería.

2- La zona comprendida entre el corredor del Oeste y el parque San Vicente.

3- Villa del parque, donde además de chocar ambas bandas esta la barra de la Lepra, un verdadero caldo de cultivo.

La gente se refugió detrás de los muros rezando para que ninguna bala les rozase, no había mucho más que hacer. El Rengo hizo uso de su salvoconducto para despacharse a varios contrarios, la quema de autos, los robos frustrados terminados en muerte y los ajustes de cuentas en general fueron la carátula de decenas de ejecuciones que fueron minando la capacidad de fuego de la Yaqui. Los años 2008-2010 fueron especialmente cruentos, pero hubo un crimen que cambio las cosas por completo...

Un empleado municipal llamó a la policía al encontrar los cuerpos de dos chicos ocultos en la garita del Parque San Vicente donde guardaba las herramientas de trabajo. El mecanismo de ejecución mostraba un especial ensañamiento, habían atado un alambre alrededor de sus cuellos y con un torniquete fueron ejerciendo presión, fue tal la fuerza con la que lo hicieron que los ojos estaban fuera de sus orbitas y el alambre se había encarnado hasta el hueso. Para empeorar las cosas, pronto se supo que el asesinato había sido producto de una confusión, ninguno de los dos chicos tenían nada que ver con el conflicto. Fue en esta época cuando el nombre del Rengo apareció en los diarios y noticieros, nunca se lo pudo vincular directamente con el crimen pero incluso el entendió que se había cruzado un límite. La policía comenzó a perseguir a su gente y uno a uno fueron cayendo sus dealers y matones, cuando se vio acorralado prefirió negociar su entrega.

Así, desde las sombras, fue que la Yaqui se convirtió en la principal narcotraficante de la región Cuyo....

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