Consejos para garchar como una diosa

Alessandro Rampollo te deja una lista de consejos si lo que queres es coger como una verdadera maestra sexual.

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Tener sexo es lo mejor de la vida, es la sensación más placentera y espectacular que un ser humano puede sentir. Por ese motivo hacerlo bien es de suma importancia. Y, como todo en esta vida, nadie nace sabiendo, sino que con la práctica se transforma la verdadera diosa. En esta oportunidad le voy a dar una serie de tips, o consejos, extraídos de mi último libro “Tengo un puerto bajo mi ombligo” que habla sobre los placeres del sexo oral y demás generalidades. Vamos a los consejos:

Entrenamiento periódico

Es de suma importancia que sepas cuál es tu punto exacto, es por ello que debes amasarte la almeja con frecuencia para disfrutar de la estimulación manual y conocerte. Gracias a ello vas a saber cuál es la posición en la que más sentís, la que más te hace gozar y la que tenes que adoptar para llegar a ese momento tan electrizante llamado orgasmo.

Preparación previa

La que decide ponerla o no sos vos, así que si ya tenes decidido avanzar con el muchacho y (siempre y cuando no choque el autito) abrirle la cochera para que estacione, tenes que procurar que todo este en orden. Allá abajo tenes un aroma seductor que los vuelve locos, pero si es demasiado intenso puede ser contraproducente, así que procura estar lo más limpia posible. Los hombres aman el bosque completamente podado, a cero, pero si te da paja, por lo menos intenta tener el jardín ordenado y sin yuyos. El Amazonas juega en contra mal mal mal. Ponete lencería interesante, las tangas son lo más, siempre evitá el bombachón de vieja chota.

Seguile el juego

Ya le dijiste que “si” a salir, ahora no le compliques ni bajes de un hondazo su cortejo, seguile el juego, dejalo que intente seducirte, medilo, sacale la ficha, sostenele la mirada, mirale la boca, los gestos, los movimientos. Si sos observadora vas a tener la certeza de saber cómo coge con solo prestarle atención. Ayuda en la generación de confianza y complicidad, si todo sale bien esta complicidad comunicativa se puede transformar en “piel” a la hora del sexo. El va a encarar, vos sutilmente atajale los embates y dejalo hacer algunos goles, si él está confiado va a rendir más a la hora de ponerla, si vos estás confiada vas a estar más tranquila y cómoda… ¡juntemos el hambre con las ganas de comer y todos felices!

Ponelo como “Martín Fierro” convirtiéndote en una gauchita

Obligalo a hacer una previa larga para que enciendas tus motores a punto caramelo, pero no te ortives. Ralajate, no te pongas tensa, dejalo que pruebe y vos cumplí tus fantasías. Besalo, mordelo, tocalo, disfrutalo y sobre todo… ¡chupalo y que te chupe! Practicar sexo oral es una delicia que a algunas mujeres les da pudor. Sentir la virilidad de él ardiente en tu boca, te va a encantar y a él lo va a volver loco. Además vas a lograr que el muchacho levante campamento al palo y endurezca los refuerzos a niveles bélicos. Dejarlo que juegue con su lengua húmeda y vigorosa dentro tuyo es una de las sensaciones más increíbles que jamás vas a sentir. No te niegues, no lo niegues, no “esquives el bulto” literalmente. No dejes que él sea el que avance, toma la iniciativa vos y guialo por donde más te guste, hacelo que aprenda lo que aprendiste en el punto 1 llevándolo de la manito… como un nene. Hacele saber que estas cómoda y que te gusta.

La estampida

Cuando esté dentro tuyo dejalo actuar primero a él, pero no le des las riendas de toda la carrera, que maneje algunas veces, pero que haga de copiloto otras, montalo y corré en el caballo del comisario vos también. Disfruta diversas posiciones, es ideal que tengas buena elongación para poder probar diferentes alternativas. Entendé que él es básico, está enfocado en ponerla y nada más, vos sos más perceptiva, así que observa los elementos que hay a tu alrededor y usalos para coger, como pufs, escritorios, sillones, alfombras, sillas, etc. Cuando estés por acabar ponete en la posición que más te gusta y hacéselo saber, goza, movete, manejale el ritmo. Al hombre les encanta que lo dominen, que lo lleven y lo traigan y que no siempre sea él el dominante. Una mina con actitud le vuela la cabeza a los tipos, volvete una loba, una ninfa, una diosa egipcia y agotale todo el vigor, disfrutalo a pleno para gozar al máximo. Podes acelerar el orgasmo tocándote mientras él te penetra, este espectáculo también le va a encantar, no tengas dudas. Cuando acabe, si está adentro tuyo quedate quieta hasta que él la saque, si lo vas a hacer acabar con las manos o la boca, apenas eyacule evitá rozarle la cabeza, ni siquiera con la lengua, este momento es de él solo, dejalo acabar hasta el final. Es espantoso estar terminando y que te sigan rozando la cabeza del amigo, sabelo, es ley.

El post

Por más que esté perdidamente enamorado de vos, él ya “cumplió con su cometido”, ahora seguramente va a tener ganas de comer y dormir, pero no porque la haya pasado mal, sino porque los hombres no entienden esta etapa como una parte más del acto sexual. Un buen amante sabe lo que tiene que hacer (a nadie le nace naturalmente siempre), pero no exijas dulzura, romanticismo, caricias si no le nacen, y tampoco te sientas mal si se desconecta, no lo hace de forro, sino porque no está en su chip. No hay nada más lindo que después de un ratito le ayudes a reorganizar el campamento con una buena succionada… y preparate, que el segundo suele ser mucho mejor que el primero.

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