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Redimiendo Trolas: ilusión del hombre enamorado

La trola es indómita, su naturaleza es salvaje. Todo aquel que intente domesticar una, sufrirá indefectiblemente.
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El Mendolotudo

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Redimiendo Trolas: ilusión del hombre enamorado

Redimiendo Trolas: ilusión del hombre enamorado

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Redimiendo Trolas: ilusión del hombre enamorado

“La trola es indómita, su naturaleza es salvaje. Todo aquel que intente domesticar una, sufrirá indefectiblemente. Al igual que quien quiere tener un león de mascota y termina perdiendo el brazo, el redentor de putas termina cornudo” Sentenció el Gurka antes de pasar a analizar si es bueno o malo tener un Teo Gutiérrez en un equipo de futbol.

El Gurka tiene razón, casi todos los hombres que ya hemos vivido algo, lo sabemos, lo hemos aprendido por el doloroso método de la protuberancia craneana. Pese a toda la estadística que indica, que quien se entrevera con una trola termina guampeado, ahí van miles de muchachitos que recién rompen el cascarón a repetir el error, ahí los veo a ellos, con la fantasía de redimir una puta y transformarla en una mina decente.

Nuestras abuelas decían; que hay chicas para casarse y de las otras. ¿De dónde sacamos que las abuelas estaban equivocadas? En lugar de hacerles caso, casi todos los hombres hemos caído en el humillante error de decirles a nuestros amigos, con una trola de la mano, “Te presento mi novia”.

Muchos hemos querido enterrar su pasado por la fuerza, cagando a trompadas a cualquiera que osara recordar sus andanzas.

Muchos han llegado a cambiarle el nombre. Como todos sabemos las trolas tienen nombre de trola, generalmente algún apócope del nombre que sus padres les pusieron, así encontraremos Marós por Marías, Chechus por Cecilias, Clotas por Claudias, Angies por Angelinas, Veritos por Verónicas, Jóses por Marías Josés. En cuanto el muchacho que se cree vivo se acollara con alguna, obliga a todo el mundo a nombrarlas como dice el DNI y no como dice la historia.

El tipo que cae en esa situación lo primero que hace es, confundir lo que sabe que es el pasado con lo que quiere que sea el futuro, entonces además de renombrarla, la llevará por ejemplo a comer el Domingo a su casa, donde hay una natural ignorancia sobre las trolas de hoy en la ciudad. Hay ignorancia pero no hay pelotudez, las madres tienen un olfato para detectar putas, que no lo tiene un bretón para pillar perdices. La mamá se da cuenta que el nene trajo una solo con olerla y sufre. ! ¡Cómo sufre! Pero la quía no afloja. El padre también se da cuenta pero no dice nada, el pasó por lo mismo antes de encontrar a la que fue su esposa. Los hermanos varones se le cagan de risa; con esa risa propia de quien ve a un hermano de la mano de una puta. Las hermanas, que tienen el olfato de la mamá, pero menos inhibiciones le espetan “Si seguís con esa putita a mi no me hablas mas”, y el redentor no le volverá a hablar a su hermanas, hasta que sea cornudo, cosa que sucederá y no en mucho tiempo.

Luego de esto, como si fuera un rito iniciático guionado, el tipo la llevará al pub donde va siempre, al club a que la trola lo vea jugar al rugby o fútbol o tenis, le presentará sus amigos de la primaria, armará un álbum llamado “Amor” en el face, hasta la llevará a que conozca la abuela que vive en Merlo.

Seguirá con un raro fervor, con una muy intensa necesidad de que le reconozcan la trola como una buena mina. Él no quiere vivir un romance, él quiere cambiar la historia.

Habitualmente el momento cúlmine es un evento familiar, un casamiento un quince o algo así; donde toda la familia espera que él no los avergüence llevando la trola y él la lleva, la pasea desafiante delante de primos lejanos y baila el vals.

Luego de este rito, solo queda superar todo casándose, no hay ya más que un casorio, ya se hizo todo por la trola.

Extrañamente son pocos los que llegan a la indignidad de casarse con una trola. Habitualmente la trola cuando ya siente que tiene todo bajo control relaja sus frenos inhibitorios y defecciona culiándose a alguien.

Él se entera, sufre y comprende de golpe eso que decía Pol: “la condición humana no cambia, empeora”. Es a partir de ese momento que el muchacho pasa a ser un hombre y a entender muchas cosas, cuando sufrió por amor.

Joven redentor de putas: Si estás en este momento en una intentona de esas, dejame recomendarte algo desde la experiencia: Si, aunque quieras matarme por lo que escribí antes escuchame: Aprovechá mucho estos días, nadie te va a volver a coger nunca como lo hace la trola, esa es su especialidad. En segundo lugar, cuando ya te hayan gorreado, cuando ya se hayan enterado todos, cuando estés decidiendo entre el suicidio o el exilio y en una reunión conozcas una mina que se presenta como Laura si se llama Laura y que no sea la mas pispireta del grupo sino mas bien del montón, pedile el teléfono, andá a visitarla, chatea con ella; que si todo funciona como siempre ha funcionado, en un par de meses volvés a tener la cabeza alta cuando en tu casa digas, les presento a mi novia.