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Pequeño Manual Ilustrado del Futbolista

Entrá en la nota y mirá qué pasos hay que seguir para ser un gran futbolista. Leyendo esto, tenés el pase a Europa asegurado.
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El Mendolotudo

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Pequeño Manual Ilustrado del Futbolista

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L a pelota… la pelota no se mancha.

Diego Armando

Todavía  guardo en mi memoria aquel emocionante cotejo entre Deportivo Tiro y Laverrrie Sport Club.  Ocurrió en el verano de ’78, bajo un calor agobiante.  El partido estaba parejo y sin sobresaltos.

En el minuto 44 del segundo tiempo, faltando tan solo 1 minuto para terminar el encuentro, el “Mono” Marino (lateral izquierdo del equipo contrincante) saca de la manga un brillante pase gol. Sorprendido en mi buena fe, salgo a cortar el trayecto del balón, y es cuando Amadeo Carrizo anticipa la pelota y me clava una formidable tuna dejándome en ridículo ante una multitud de 315 personas. Luego, el estadio enmudeció cuando la pelota fue a dar al fondo de la red y los “colorados” festejaban el  tanto conseguido. El pitazo y la mano enarbolada del árbitro dieron  por finalizado el encuentro. Acabábamos de perder el pasaje a las semifinales del torneo.

El ambiente comenzó a ponerse hostil, y la gente enardecida comenzó a gritar “gil, nabo, peluffo…  ” y otros epítetos que me es imposible reproducir en este medio.  Yo pensaba “pobre vago, como lo bardean” mirando a nuestro arquero, pero algo dentro mío me decía que las cosas no andaban bien.

Fue ahí cuando escuche “Mascarpone pelotudoooo…”, esa frase (y otras) me hicieron sospechar de que se referían  a mí. Me di vuelta y con las manos en los genitales le dije a toda cancha: “esta es para ustedes, reverendos hijos de puta”;  en ese mismo instante es cuando me cae la primera piedra, luego fue un aluvión que opacó la luz del sol por unos instantes. Tuvo que Intervenir  la policía caminera y gendarmería para repeler a los violentos. Una vez más la intolerancia social tomaba el protagonismo que no se merecía ni le pertenecía. Los matutinos definieron ese momento como “histórico”, dado que fue el primer episodio violento en un evento deportivo en la zona y culpaban a un tal “Mascarpone, el idiota que se comió el caño” de ser el instigador del caos desatado.

Es te episodio me marcó profundamente, y dejó una herida espiritual muy difícil de cicatrizar… pero no me desaminé ni tampoco bajé los brazos. Al poco tiempo me inscribí en una escuela  de futbol,  y con perseverancia y coraje aprendí a jugar de manera soberbia y arrogante como los grandes del momento. Llegué a ser un referente  del mundo deportivo tanto dentro como fuera de la cancha.

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Es por todo lo anterior que en un acto despojado completamente de egoísmo y para que no padezcan lo que sufrí en carne propia, que les ofrezco toda mi sapiencia del futbol plasmada en este manual ilustrado. En él les enseñaré a no ser un luser con la pelota, trucos, jueguitos  y varias cosas más que necesitan saber sobre este deporte.  Y que los yanquis se pierdan en el ojete esa porquería de beisbol y esa otra chanchada de los superbowls.

No perdamos más tiempo y comencemos con las lecciones…

Lección Nº 1

A nadie, pero a nadie en el mundo nos gustan los habilidosos (salvo en la plei) y menos cuando quieren demostrarle al mundo sus dones basándose en nuestra inocencia, inutilidad e inhabilidad. La imagen  primera nos muestra como el rival quiere hacernos el famoso “sombrerito” o también llamada “la bicicleta”, la imagen segunda  nos indica cómo evitar que estos seres privilegiados de los pies nos quieran hacer pasar el ridículo y así repeler esta jugada.

Así no se marca

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Así si se marca

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Lección Nº 2

Hay equipos  que se empeñan en inventar cosas y pelotudeces que a las personas simples como nosotros nos hartan. Un ejemplo de estos son  los brasileros, que no se cansan de demostrarnos que son mejores. Pues para evadirlos tenemos nuestras armas y estrategias. La siguiente jugada llamada la “Foquinha” (foca en brasilero, imagen primera) consiste en sostener la pelota con la cabeza mientras se avanza eludiendo al contrincante. La foto siguiente muestra cómo hay que contrarrestar la pelotudez de la “foca” o la foquiña y mandarlos de regreso a Mundo Marino junto con las otras focas…

LA “FOQUINHA” (ya vas a ver…)

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Así si se marca

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Lección n° 3

Como una regla de Murphy hecha por Satán, siempre, pero siempre en el otro equipo va a haber un iluminado, un alienígena, alguien que nos pisa el balón y que a veces es realmente imparable. Puede que en algunas oportunidades le dejemos hacer jueguitos y gambetitas a este jugador por distintos motivos:  por respeto, porque nos cae simpático, porque es un loco lindo, porque es menudito, porque nos da lástima su existencia, etc. Pero cuando nuestra canasta es la que se está llenando, hay que aplicar otras técnicas de juego. A continuación les muestro una…

Así no se marca

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Así si se marca

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Lección Nº 4

Algunas personas en este mundo son desubicadas por naturaleza, es decir, no saben cuando hacer qué cosas y cuando no. Supongamos que nos levantamos a la mañana y nos golpeamos el dedo chiquito del pie con el costado de la cama; y luego nos quemamos la lengua con el café en el desayuno y después se nos cae la tostada con el dulce de leche para abajo.  Bueno, ahora  supongamos que horas más tarde viene un chorlito con ínfulas de gacela y nos quiere hacer “la rabona”…

Así no se marca

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Así si se marca

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Lección Nº 5

Ha y jugadores sucios en todos los equipos. Esta es una fija. Y ojo, no me refiero a olor a huevos  o a calcetines en mal estado, ni mucho menos. Me refiero a prácticas antideportivas y fuera de lugar que pueden hacer mella en nuestra concentración. Voy a mostrarles una de las más usuales y como combatirla. Se llama el “pantaloneo” y consiste en desnudar al rival hasta dejarlo totalmente en pelotas.  La imagen de la izquierda muestra como uno es víctima de estos desagradables gestos antideportivos. La primera imagen muestra como estar preparados para no caer en estas tretas. (Nota: Los que compren este manual pueden aplicarlo con los rivales).

Así no se marca

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Así si se marca

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Les recuerdo a los lectores que jugador uno no nace “se hace”, es por eso que recomiendo la práctica constante del deporte y de las jugadas aprendidas en este manual.

Probablemente la próxima entrega abarcaremos los siguientes temas: cómo comportarse con los réferis cuando cobran en contra, que hacer para jugar más o menos como Fuyi Mori, como discutir con los líneas un orsai usando solamente las piernas, cuantas botineras hacen falta para una buena vida y muchas, muchas  cosas más. No se lo pierdan. Y como les dije a la hinchada de mi último club: “No me idolatren, solo ámenme…”