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Mendolotudo Chiqui Tapia, en un obvio detrimento de su imagen y capacidad directiva, organiza un mundial del deporte predilecto de su tierra natal.

La AFA organiza el primer mundial de lanza piedras para el 2020

Mendo Mendolotudo

Después de un fatídico mundial en Rusia, la Asociación de fútbol Argentino liderada por su presidente, el Sanjuanino “Chiqui” Tapia, pensó en lo que le deparaban los próximos años. Con una copa América 2019 a la vuelta de la esquina sin esperanzas de ganarla, acechaban más y más una posible salida desmesurada si pronto no retomaba rumbo. Sabía que si no ganaba algo pronto no iba a llegar hasta Qatar 2022.

En un viaje de descanso, visitando a su familia y de paso a la Difunta Correa para pedirle un milagro en el seleccionado, tuvo una brillante idea. Mientras hablaba con allegados le comentaban que hace un tiempo hicieron un pedido al comité olímpico para solicitarle que se oficialice el deporte olímpico de lanzamiento de piedras, una de las actividades autóctonas de la región que más se practicaban entre el poblado, pero lo rechazaron. Así que le pidieron que organizara un mundial del deporte natal de su provincia: el famoso “lanza piedras”.

Se vitoreaba entre vinos de segunda calidad “si hubiera mundial de tira piedras seriamos campeones” con un tempo tropical y un ritmo con la banda Sabroso de fondo, porque les encanta Sabroso. Entonces, Claudio Fabián Tapia, tuvo una magnífica idea, organizar el primer “mundial de lanza piedras”.

El deporte era simple, bastante parecido al futbol. Consistía en 5 jugadores por equipo, un aro en forma redonda donde se debía arrojar con las manos la pelota en cuestión. La pelota de piedra debía tener por lo menos el tamaño de una semita. Por reglamentación se debía usar protectores especiales en varias partes del cuerpo para evitar el desmembramiento de alguno, además casco protector, guantes y rodilleras.

Imagen del deporte practicado en Calingasta, San Juan:

Se hizo el anuncio en público, solo restaba saber la sede para tal evento. Luego de que le rechazaran el pedido de organizarlo en la Bombonera, propuso que el primer mundial de lanza piedras se hiciese donde nació el deporte, en tierras Sanjuaninas.

Después de perder estrepitosamente la copa América en manos de Colombia, y un flamante campeón Brazuca, las esperanzas del pueblo Argentino se renovaban muy pronto. En la primera fase nos tocó enfrentar a Japón, Suiza y Nigeria.

El debut del seleccionado fue en manos de Suiza. Lo que no nos generó ninguna dificultad, rara vez en su país se arrojaban algo tan pesado como piedras, a lo sumo algunos se tiraban fajos de billetes entre ellos, pero el peso de los mismos no equivalía al de una piedra. Con un aplastante 6 a 1, y un hattrick del goleador argentino Mammani ya pensaban en su siguiente rival: Los ponjas.

Los orientales con sus técnicas antiguas dieron una ferviente batalla campal. Con su jugador estrella “Tuchichitakaida” exigieron a nuestro seleccionado nacional, pero con una magistral jugada de Vallejo, el hermano de Ángela Vallejo, lograron el 2 a 1 final del partido.

Con una argentina ya clasificada, los nigerianos fueron un duro rival. Su físico incansable, acostumbrados a trabajar horas y horas y de levantar cosas pesadas, y no me refiero ahí abajo, se llevaron los 3 puntos que les dio el segundo puesto en la zona de clasificaciones. Sin contra tiempos y con unos abultados 5 a 1 contra Tuvalu y un 3-0 a Turquía logro pasar llegar a la final.

La final se acercaba más y más. El estadio Ingeniero Hilario Sánchez era una fiesta, con vinos y semitas por doquier se colmaba cada rincón de sus populares, cada platea albergaba a familiares con vinos y yerbeados. Los finalistas entraban al terreno de juego. El poderoso Perú, gran candidato a ganar la primera copa mundial de lanza piedras se hacía respetar por su juego y capacidad física.

Los peruanos eran de los “güapos” como llamaban los viejos en su época a los futbolistas habilidosos como Houseman, Omar Sivori, y el matador Kempes por jugar con medias bajas. Los peruanos te jugaban sin guantes. Trabajadores tenaces que te levantaban una pila de ladrillos en sus brazos y hombros, para ellos agarrar una pelota de piedra con las manos era algo sencillo, lo que les daba una gran ventaja.

¡El árbitro pitaba y daba comienzo a la esperada final! La ansiedad se hacía notar en las caras argentinas, sabían que iban a tener que esperar para jugar otra final en el mandato de Tapia, el chicharrón de las semitas se atoraban en las gargantas, pero el aliento no cesaba desde las tribunas.

Los primeros 15 minutos fueron de vuelta y vuelta entre ambos equipos, con sus juegos ofensivos daban pie para disputar un encuentro donde el primero que golpeara iba a golpear doble.

“El pivot peruano lanza un pase de faja para el ala izquierdo Palominos, este lo recibe con su mano izquierda y lo devuelve en dos tiempos para el defensor Quispe, viendo que, el pivot argentino no lo marcaba, se dispuso a lanzar al aro argentino, lo que ningún jugador argentino se animó siquiera a meter su mano debido a la velocidad que iba dirigido el proyectil de piedra y…. ¡GOOOOOOOOL DEL CONJUNTO PERUANO!!!!”

Los peruanos golpearon primero, el golpe se sintió anímicamente y los argentinos a duras penas lograron mantener el 0-1 durante el primer tiempo. Los hinchas estallaron de nerviosismo durante el entre tiempo, y en un intento desesperado para calmar las aguas el presidente Chiqui Tapia salió a decir unas palabras, pero las semitas no se hicieron esperar, y derribaron a Claudio hasta tumbarlo unos segundos en el piso.

El equipo albiceleste debía reaccionar rápido, así que el D.T.Luis Tonelotto dispuso de sus mejores armas futbolísticas, todas oriundas de San Juan. Con un equipo prácticamente sanjuanino salió a disputar el segundo tiempo.

Este nuevo equipo, conformado por “neeeños” era conocido como “el Barcelona” del lanza piedras, era casi un dreamteam comandado por su estrella Mammani, un zurdo habilidoso con la capacidad de arrojar piedras con curvas casi imposibles ante cualquier mortal, también estaba Carlos “el guaso” Montilla poste o defensor cierre, era el único jugador que se animaba a cabecear una piedra para despejarla de su portería, gracias a un duro entrenamiento con tortitas viejas estaba curtido y lo podía hacer sin el menor problema. El ala derecho Marquitos “tetona” Barceló te podía lanzar más piedras en un minuto que una máquina de picheo de Baseball. Sus arduos entrenamientos en la cancha alentando al verdinegro lo dotaron de esta prodigiosa capacidad.

Solo basto de 20 minutos en cancha para que el dreamteam sanjuaneeños lo diera vuelta, con un doblete de su ala derecho Perez, la saeta morocha de Jáchal, logró darlo vuelta transitoriamente. Una jugada majestuosa evadiendo a 3 jugadores argentinos y con un lanzamiento entre líneas pudo anotar el empate el goleador Castillo para los Peruanos, pero los hinchas argentinos esperanzados con la actuación en el segundo tiempo sabían que era cuestión de tiempo, y así fue como 5 minutos más tarde Sarmiento anotó el tercero, y 10 minutos más tarde la saeta morocha hizo el cuarto y selló el resultado con un 4 a 2 a favor de nuestro seleccionado. El Flamante nuevo campeón mundial de Lanza piedras Argentina 2020.

Y así fue como el chiqui Tapia se ganó el clamor y respeto del pueblo Argentino, sumando una estrella a su mandato.