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Mendolotudo ¿Nos depilamos el postre o lo dejamos amazónico? En esta nota te cantamos la posta.

El eterno dilema entre la cachufleta pelada o peluda

Mendo Mendolotudo

No hay cosa más dolorosa que depilarse el cavado. Esto lo sabe cualquier mujer que hay tenido la osadía de permitir que le derramen cera caliente en sus partes. Ahora bien ¿Por qué motivo nos sometemos a semejante tortura? ¿Lo hacemos por ellos o por nosotras? Una cosa es el bigote facial, que por una cuestión de urbanidad, te lo tenés que sacar. Pero ¿Y la nena? Pasa la mayor parte de su existencia en la oscuridad, recibiendo ocasionales visitas, y siendo brutalmente masacrada una vez por mes vaya a saber una porqué.

El día de la depilación vas expectante, pensando en lo divina que te va a quedar la chuchi después de la visita a esa hija de puta tan necesaria que es la depiladora. La encontrás revolviendo la cera caliente y soplando el palito de vez en cuando mirándote con cara de Grinch. Lo peor de todo es que de una sesión a otra te olvidaste lo mucho que duele que te pelen el mono entero, por eso cuando llega el momento de los tirones, te acordás de la madre de la chota que te clava la cera, del hijo de puta del chongo al que le querés mostrar la obra de arte y en tu maldito destino de mujer coqueta.

En los días subsiguientes te empezás a poner como el orto, porque si bien estas divina con el profesor Charles Xavier ahí abajo, como que se te pegotea la nena a la chabomba, si a eso le sumamos que te mandás cremita para calmar la irritación que dejó la depilada, andás engrasadita caminando para todos lados. También te suena en la cabeza el tic tac del relojito que corre y que inminentemente anuncia que esos hijos de puta cardos están emergiendo nuevamente y a las dos semanas vas a estar más áspera que papel de lija, con los pelos encarnados y la pocha absolutamente asquerosa a la vista, asique hay que ponerla sí o sí en estos días. Como la final de la Coupe du Monde: Cueste lo que cueste.

A dos semanas aproximadamente te empieza a picar el monte de Venus como la reputa madre que lo parió, te encontrás rascándote hasta en el mercado. No hay solución de ningún tipo en esta etapa. La cera no te los agarra tan chiquitos, asique pecho hermana.

Pasó un mes y ya estas sacando el turnito para volver a la tortura del despelaje. A pesar de que ni la pusiste ese mes, te queda tan linda peladita que vas entregada a pagarle a una que te los arranque, repitiendo así el eterno ciclo de sufrimiento femenino. Qué se le va a hacer.

De paso y ya que estaba le pregunté a los integrantes varones del Staff como les gustaba a la hora de “pincelar” el asunto:

-Don Rata dijo que las prefiere peladitas, pero que de vez en cuando cuando la necesidad apremia cualquiera tiene una entrevista con Fidel Castro.

-Con Conep no pudimos comunicarnos, pero su secretaria nos comentó que abre los sachets de mayonesitas con una tijera, por ende una personalidad tan puntillosa debe preferirlas a lo Telly Savalas.

-Fernet Basualdo se mostró como un referente en el tema y dijo: “Creo que toda depilada es un regalo porque no debería ser el modelo de mujer…pobrecitas. Onda Chaplin me gustan, ahora si cae Hagrid a la fiesta no está tan bueno”

-El Gurkha y Facsf debatieron bastante acerca del tema, si bien coincidieron en que les gusta el campo arrasado, si se presenta el tío Adolf, presentan los merecidos respetos.

-El profe Alberto Unapiedra dice que hay experimentos en laboratorios, en aceleradores de partículas y en satélites que buscan la explicación hace tiempo y no encuentran más que algunos indicios, pero nada concreto. Después le recordé que no hablábamos de la dinámica newtoniana y dijo: “Ah, sí. No me gusta la desprolijidad, o sea que sea tipo selva. No me da asco que tenga algo de pelo, pero prefiero depilación total. Para encarar ahí abajo nada mejor que eso”

-El Penitenciario cree que las mejores son la onda intermedia “Flanders”, ni mucha Amazonia ni tampoco desierto del Sahara.

-Zippo nos comentó que si bien los impresionistas son de plasmar cuerpos lampiños, hay algunos como Schiele que resaltan las virtudes de las peluditas, asique optó por la opción intermedia de bigotito vertical.

-Bomur nos aclaró por enésima vez que es hombre de una sola concha, muy a pesar nuestro y ahí terminó la conversación.

¿Y ustedes mujeres mendolotudas? ¿Por qué se depilan? Personalmente, me gusta depilarme para mí, porque te queda hermosa y suave, aunque sea sólo por unos días. Y también por mi partenaire sexual, como que te da vergüenza que te baje la tanga y se encuentre con la champona indomable allá abajo. Sin embargo, faltaría a la verdad si dijera que algún tipo no ha querido interactuar cuando encontró algo de pelambre.

Por último, les dejo la encuestita para ellos y ellas y la opinión de un lector que dijo: “Si hay que comer se come sobre cualquier superficie, madarfacars”

Hasta la victoria siempre, y que la luz pulsada las acompañe.

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