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¿Como serían las Malvinas si fuesen ocupadas por nosotros?

El Dr. Bomur nos cuenta algunas características si la isla estuviera habitada por la argentinidad al palo.
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El Mendolotudo

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¿Como serían las Malvinas si fuesen ocupadas por nosotros?

¿Como serían las Malvinas si fuesen ocupadas por nosotros?

¿Como serían las Malvinas si fuesen ocupadas por nosotros?

¿Como serían las Malvinas si fuesen ocupadas por nosotros?

Partamos de la base de que todas las provincias argentinas son habitadas por un crisol de razas, una fusión entre extranjeros e indígenas. Así podemos encontrar los gallegos santafesinos, los tanos y bolivianos menducos, los peruanos y paraguayos porteños y los nazis cordobeses. En el caso de las Malvinas, el resultado sería: “los piratas malvinenses”, producto de la fusión entre argentinos y piratas… estemmm ingleses… argentinos e ingleses. Es por ello que El Martín Fierro no andaría a caballo, sino en barco, no cuatrearía ganado, sino tesoros, no mataría a faca y poncho, sino a cañonazo y cimitarra, no lloraría a la china, sino a una putarraca de burdel que lo espera en algún puerto lejano. Ambos contraerían sífilis seguro y serían los mismos borrachos violentos.

Bien… año 2012, las Malvinas son argentinas, ocupadas por nosotros… ¿Cómo sería? Primero que nada no ocuparíamos todo el territorio, ya que todo el sur de la isla Soledad sería de algún amigo de un primo de un vecino hijo de un conocido del hermano de uno de los Kirchner, que en el 2007 vendía orégano en la puerta de un persa y ahora es dueño de una parte de las islas. ¡Y que parte! Territorio donde justamente estarían todas las cuencas acuíferas, petrolíferas, todo el depósito de oro, plata, esmeralda, diamantes, el mejor krill, pistas de ovnis, animales exóticos embalsamados y un dinosaurio (¿¡vivo!?) caminando libremente. Eso si, todo vallado, con guardias de seguridad a lo Vila en San Isidro y carteles de “Prohibido Pasar Cerco electrificado” cada cinco metros.

Como siempre, la capital estaría hacia la derecha del territorio, donde cientos de ingleses que quieren vivir ahí ilegales habrían armado un tolderío infernal para vivir a costa de los oficinistas del puerto. La desocupación sería atroz, haciendo que la delincuencia y la falopa sean de lo más cotizado de la zona.La GranMalvinaestaría ocupada por oligarcas, terratenientes, empresarios poderosos y varios chantulines más, que esbozarían banderas anti-gobierno de turno, se quejarían permanentemente de la presidente, se opondrían a todo diciendo que es el peor gobierno de la historia y elevarían sus quejas por todos los cielos, pero no en vivo, sino subidos a un yate twiteando desde sus iphones, cazando ballenas (cosa que es ilegal) y evadiendo impuestos o comiéndose terrible chivo en el Monte Ruiseñor. También estaría la mejor gente de las islas.

Nadie hablaría bajito, eso sería sinónimo de timidez, introversión o algún otro problemita que automáticamente sería derivado a uno de los cientos de psicólogos divagantes que habrían en las islas.

Eso de no saludar con un beso se hundiría como el honor de los ingleses. El argentino viviendo en Malvinas te saludaría con un beso y un abrazo, porque serían pocos y porque recibir uno nuevo de visitas sería todo un evento.

La puntualidad inglesa nos la perderíamos donde no da el sol ¡Con el frío que debe hacer a la matina allá nadie entraría a trabajar puntual! Los puertos se abrirían a la hora que se nos de la cajeta y los jueves cerrarían para poder cucharear en casa.

En vez de dos canales de noticias y documentales aburridísimos, habría siete canales. Uno porno, tres de chimentos, uno de autos, uno de música y uno que pasa novelas exitosas de antaño (comoLa Niñera) y alguna que otra noticia importante de las islas (como el nacimiento de una nueva foca o el choque entre dos bicis).

La popu vacacionaría en puerto Caballo o puerto Foca, los pendejos en Isla pájaros, los caretas estúpidos en Bahía San Julián y la gente rica en las Islas Sebaldes, Isla Pan de Azúcar, Isla Culebra o Isla Los Hermanos.

El desayuno sería eso… un desayuno, no un atracón simil a “última cena”. Por ese motivo no habría la obesidad extrema que hay en ese país de orto. Los “fast food” que les robaron a los yankys serían pizerías, sangucherías o parrilladas. Esas mierdas de papilla, pescados con papas fritas y esas tartas espantosas que comen los ingleses serían reemplazadas por carne de verdad, pastas y guisos. No se vendería te, el te estaría prohibido o sería de puto. A las cinco en punto los argentinos tomarían mate o café. Tampoco se cenaría a las ocho como los pollos, sino que sería a las 22, como la gente normal, con Tinelli al palo y con vino y soda.

A diferencia de la asquerosidad que es ahora, después de las 21 las islas tendrían vida. Habría gente en los bares divirtiéndose (total… mañana a la mañana entramos dos horitas más tarde), habría boliches que abren a las 3 y cierran a las 6 (como se debe), habrían restoranes y parquecitos para ir a chupar.

Obviamente los trenes y los bondis pasarían a la hora que se les de las pelotas. Con la frecuencia que se les cante y si es que alguno de los shófer (que allá ganarían catorce lucas) no está de paro porque le duele la nuca a un “compañero”.

Gracias a Dios las minas no tendrían pelos en el sobaco y los hombres tendrían olor digno en su sexo, porque por más que no haya agua, a la gente le chuparía un huevo y se bañaría igual. Ingleses piratas sucios del orto.

Los “hooligans” serían unos tirapiedras barderos igual que acá, con panzotas porroneras y choripaneras, mucha falopa encima y bravíos como indios en malón, solamente que más refinados y aceitados. Pedirían permiso antes de romper vidrieras, se pondrían guantes de boxeo antes de una pelea y tirarían solamente bombas de estruendo “Cienfuegos”. Además se pondrían nombres más copados que Rafa Dizeo, Rengo Aguilera o Adrián Rousseau, tales como Miguel “papo prestado” Yager, Pablo “metralleta del infierno” Macarting y Hugo “el destripador” Grande.

Los humoristas serían raros… Tinelli obviamente haría furor, pero sobre todo los sketchs del gordo Larry Declay. No necesariamente los humoristas tendrían caras de chotos absolutos y harían payasadas cómicas para infantes de dudoso uso de razón, pero tampoco daría para un Capusotto o un Pinti. Como así el humor negro de los Mavinenses, absolutamente exacerbado y llevado al extremo, no daría para la gente de tierra firme. Obviamente, tan lejos y frío, no existiría un INADI rompe bolas, así que se a los negros se les diría negros, a los putos: putos, a los travestis: travestis, a los enanos enanos, a los Enriques Enrique, a los políticos ladrones, a los gordos gordos y a las putas putas.

El tema del respeto, admiración y devoción a la realeza no estaría tan desvirtuado. Como la reina Cristina I habría ganado por mayoría, no se le diría “presidente”, sino “reina”. No iría en auto negro, sino en carroza de caballos blancos, no vestiría Dior o Dolce & Gabana (mucho menos Ricky Sarkany, Laurencio Adot o Roberto Piazza), sino diseñadores Europeos  de nivel (Felipe Varela, Anna Valentine, Lorenzo Caprile, etc), no se pondría pulseritas de oro o zafiro, sino de diamante, eso si… no tomaría el puto té inglés.

Los campos agrícolas serían completamente diferentes, porque en vez de los cercos de treinta centímetros que tienen ahora, deberían tener murallas con púas, ya que estaría a la orden del día chorearse ovejitas, vacas, frutas y verduras.

Los autos viejos seguirán circulando hasta treinta años después de fabricados, incluso cuarenta… y no estamos hablando de ninguna “joyita antigua”.

En fin… no se si sería mejor o peor, no se si nos sentiríamos más por habitar lo que es nuestro, lo que si se que serían mucho más divertidas, tendrían más vidas y le hubiésemos metido un dedo en el poto a los ingleses que tan mal me caen.