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Como sería la Vendimia versionada por el Mendolotudo

El Dr. Bomur te deja su versión Mendolotuda de la aburridísima fiesta Nacional de la Vendimia, ¿te copas con él?
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El Mendolotudo

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Se viene la fiesta Nacional de la Vendimia, ícono por excelencia de la actividad principal de la provincia: el vino. La vendimia es una fiesta tan tradicional y arraigada a la cultura provincial que nadie se anima a generar un cambio profundo en su concepción.

Ahora viene la instancia y el debate sobre la fiesta, se abren dos bandos, como siempre, como en todo. Por un lado aparecen los mendocinos conservadores, que dicen que la fiesta tiene que ser así como es, aludiendo a motivos de idiosincrasia y cultura, y por otro “los anti” que son los que opinan que la fiesta no se debería hacer, por motivos que van desde lo económico (por el gasto que implica) hasta lo netamente ideológico personal (porque son “anti” todo).

A mí, personalmente, la fiesta me parece una garcha aburridísima, pero tiene un carácter tan popular, que si le diéramos una lavada de cara y una vuelta de rosca, esta fiesta se transformaría en un estallido a nivel universal, comparable con un Mundial. Es como un diamante en bruto, el cuál fue econtrado por un viejo choto y guardado así como está en un placard. Yo creo que hay que sacar a la fiesta de ese placard, elevarla a la máxima potencia de diversión y sentarnos a ver cómo desfilan los dólares de los turistas. He aquí mi humilde diseño de la fiesta nacional de la vendimia, versión Mendolotuda.

Selección de los candidatos departamentales: lo primero que hago es sumarle la selección del “rey” de la vendimia, eligiendo a la “pareja real” que represente a la provincia. ¿Por qué las féminas no pueden disfrutar de la belleza masculina? Respecto a la selección… a ver, pensemos, entre diciembre y febrero el promedio de temperatura es de 97º a la sombra, ¿Por qué las candidatas tienen que salir con esos vestidos del orto, espantosos, largos y aburridos? Te la bajan mal loco. No digo que se pongan en bolas total, pero que por lo menos muestren gambas y escotes. El “bailando” no tiene el éxito que tiene porque es lo único que hay para ver o porque tiene buen contenido, lo es porque salen yeguas en tarlipes y flacos mostrando los torsos. Tenemos chicas hermosas, flacos facheros, los candidatos deben ser gente “diferente” en todo sentido, y en esa diferencia está el tener un buen lomo, ¡sino que se presente mi vieja! Quiero fotos hot, quiero salsa, quiero piel, culos, abdominales, tetas, ¡no seamos hipócritas! Los mismos viejos chotos que opinan que la vendimia está bien así son los que se cansan de mirar culos en la playa y de gorriar a sus mujeres. La belleza interior dejémosla para la reina de la Facultad de Filosofía y letras la puta madre, acá quiero show, quiero escándalo, quiero que “Intrusos” instale una sucursal durante todo el verano en Mendoza de tanto puterío. Quiero que la Vicky Xipolitakis salga diciendo que a la reina de Godoy Cruz le gusta el petiso y le da al vino a escondidas, por ejemplo, quiero más videos hot y puterío. Cada candidato estaría filmado 24hs y se podría ver online cual realiti gallego. Quiero una máquina de crear famosos.

Bendición de los frutos: no voy a romper con la tradición católica, la misa la haría como de costumbre, con el ritual típico. Pero pongo botellas de vino gigantes (artificiales) dispersas por todo el Prado Gaucho (lugar donde se celebra la misa) y que nadie sepa que hay dentro. Una vez que termine la misa, cuando el gobernador tiene que hacer el tradicional “Golpe en la reja del arado” (que hace alusión al llamado al descanso del trabajador), hago que exploten fuegos artificiales y que todos los candidatos departamentales salgan embadurnados en mosto desde adentro de las botellas, abrazando a toda la gente, al tiempo que desde unos aspersores llueve vino en todo el predio. La banda eclesiástica dejaría sus instrumentos típicos de lado y agarrarían bombos y platillos, fusionando ritmo de chacarera con una electrónica del más allá, la cuál será pinchada por un DJ que surge desde el mismísimo altar. Si el descanso de los obreros consiste en salir de joda y bailar, como cualquiera, ¡entonces enfiestémonos y bailemos carajo!

Vía blanca: este sería el único evento que dejaría con carros, por lo que lo alargaría en recorrido y tiempo. Como es de esperar, se podrán imaginar que los candidatos irían prácticamente desnudos en los carros, los cuales derrocharían parafernalia y diseño. Me gustaría ver carros estrambóticos, monumentales, con gente corriendo de un lado a otro, con montañas rusas, con botellas de vino que rieguen a la multitud (sobre todo si está Mirtha Legrand), con cañones que disparen manzanas y melones por doquier (sobre todo a Mirtha Legrand). Quiero ver un Optimus Prime mendocino, que sea un 1114 que se pueda transformar en prensa, quiero carros repletos de mujeres en malla peleando en una pileta de mosto, quiero otro carro de todos los candidatos haciendo fierros en bóxer, en otro carro se harían fondos blancos de tinto y se le darían premios a los que más aguanten, quiero tractores tuneados, quiero Power Rangers golondrinas, quiero drag queen’s en zancos con mochilas que disparen fuegos artificiales, quiero un helicóptero filmando todo mientras todas las pantallas de la ciudad reproducen el material, quiero caballos y mulas teñidos de colores y con plumas, quiero curas bailando como Michael Jackson, quiero ver reinas con concheros, cual carnaval de Río, quiero ver sensuales gauchos descamisados chacarereando por la San Martín, quiero una viña montada en un carro y una bodega en otro que fabriquen vino “en vivo y en directo” para que la gente aprenda, quiero que ACDC vaya en un carro destrozando los tímpanos de la gente. Luego mediría la ingeniería de cada carro en una carrera en el autódromo General San Martín, y que sean los candidatos hombres los que los manejen estando permitido que se choquen entre ellos, mientras las candidatas mujeres se pasean por los boxes en calzas que les marquen el chocho. La vía blanca terminaría con una mega, ultra, archi, partuza de la espuma dentro del lago del parque.

Carrusel: lógicamente para la mañana del sábado los carros estarían fundidos e incendiados en el autódromo, así que haría que los candidatos continúen mostrando sus habilidades de otra manera. Para los hombres organizaría un torneo de fútbol en el Malvinas, bien chivo, bien picante, aguerrido y competitivo. Los quiero ver haciendo jueguito, cagándose a piñas, gritándoles “goool” en la jeta a los candidatos de los demás departamentos. Los representantes serían los capitanes y el séquito, el equipo, demostrando su capacidad de liderazgo y conducción. El intendente sería el director técnico. Las camisetas serían de un diseño salvaje y tentador, de colores y motivos alusivos a la fiesta, hechas por los mejores estudiantes de diseño de Mendoza y se venderían en la entrada, todo lo recaudado va a la fundación CONIN. A las chicas las haría desfilar, organizaría un desfile de modas estilo Giordano o Canci y explotarían la pasarela. Las queremos ver caminar con tacos, en minifaldas, en malla, en ropa interior, con vestidos, bien cool, bien top, bien chic. Cada una elegiría lo que se quiere poner, dentro de cada estilo a presentar, y así podríamos evaluar su buen gusto y su gracia. Lo recaudado por las entradas iría a alguna fundación en contra de la violencia de género, no sé el nombre de ninguna ahora.

Acto central: esta instancia sería un desconche mal. Vamos a sincerarnos… ¿Por qué los romanos disfrutaban tanto del Coliseo? ¡Pues porque mostraba todo el morbo de lo que usualmente no se ve y nos encanta mirar! Bueno… mi acto central iría por ese lado, lógicamente sin muertes de personas o animales (casi), peeerrrrooooo… Haría una seguidilla de pruebas que cada departamento debería cumplir, al mejor estilo SuperMatch. Haría una cantidad de juegos específicos y fases eliminatorias hasta que quede un campeón. Torneos de fondo blanco, bailes de cuecas y gatos mientras una manada de llamas es liberada en el anfiteatro, chacareras y malambos con el piso repleto de brasas, montar un caballo mecánico en pedo, candidatas caminando con botellas en la mano por un palo enjabonado, candidatos tirando de una soga para hacer caer a un pozo lleno de culebras a los otros, quién cosecha más rápido una hilera (tienen que tener cuidado con las arañas cuyuchas puestas estratégicamente en los racimos), quién embotella más rápido antes que le suelten a un puma rabioso, una rampa de nieve para ver quién salta más ato en esquíes, otro juego sería una batalla campal entre una horda de bodegueros disfrazados de orcos contra todos los candidatos disfrazados de proveedores, armar el tetrabrik humano, cazar al chancho enjabonado y asarlo, embocar racimos de uva gigante en una barrica antes que el vino ahogue a los participantes (que estarían atados dentro de la barrica), tiene que haber peligro, fuego, animales locos, golpes, escándalo, ruido, ¡de todo!, hay miles de cientos de pruebas para hacer, que año a año se podrían ir potenciando hasta terminar en una mega competencia astral de proporciones épicas y mortales, transmitido por ESPN. Entre juego y juego se haría una pausa con música explosiva, se repartiría comidas hechas por las candidatas (para evaluar su capacidad culinaria) y se haría participar al público en juegos extremos (similares a los que participan los candidatos)

Elección de la pareja real: la elección va a ser una suma de muchas cosas, partiendo desde la belleza física, pasando por su capacidad intelectual y culminando con su aptitud deportiva. Sumarán porotos lo que ganaron a la fóbal o las que mejor desfilaron, como así también quién más rating marcó en Intrusos. Quiero reyes y reinas capos, ganadores, seductores y exitosos, no chotas sumisas que no saben nada de la vida. Quiero que sean cuasi-rockstars mendocinos, que las chicas se fanaticen de los reyes cual Justin Bieber’s cuyanos y que los vagos tengan fotos en bolas de las candidatas escondidas en sus computadoras. Los elegirían el mismo jurado, por votos, pero los votos los cantaría el Lito Andrada. Y la pareja real, al ganar, se tendría que poner en paños menores y pasearse por todo el anfiteatro, para deleite de las masas, al tiempo que se tiran los fuegos artificiales (hacia la gente del público, para que sea entretenido). Lógicamente todo termina en una fiesta electrónica desde los portones del parque hasta el cerro de la gloria.

Repeticiones: en este punto no cambiaría nada, haría la chotísima fiesta típica (para el deleite delos escasos conservas fundamentalistas que queden) y pondría bandas buenísimas de cierre (no al pelotudo de Julio Iglesias). La fiesta es para todos, así que les daría bola. Eso sí… la pareja real y todas las reinas y reyes departamentales presenciarían las repeticiones completamente desnudos.