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Atención mujeres: Formas para encarar a un hombre en un boliche

Vivimos en tiepos de liberación femenina y ahora parece que los roles han cambiado un poco. Sii sos de las que sale a levantar, leete esta nota.
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El Mendolotudo

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Atención mujeres: Formas para encarar a un hombre en un boliche

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Atención mujeres: Formas para encarar a un hombre en un boliche

Sábado a la noche otra vez, lugar elegido: Al sur, tripulantes de la nave: Madame, Doc Li y yo.

Después de tomar unos campari, cerveza, toc toc, vodka con speed y un vino no tuve mejor idea que decir “che Li, hagamos un experimento” y así fue que comenzó lo que sería “Formas para encarar a un hombre en un boliche”. Cabe aclarar que yo creo que la mujer puede y debe ir a buscar a un chico si lo ve y le resulta atractivo. ¿Por qué no? Estamos en el 2012.

Intento numero I: “Johnny la gente está muy loca”… ¿Han escuchado la canción? Es una idea pelotuda la que tuve, pero me puse a buscar a Jonhy. Fue así que mire a un gordito rechonchón que tenía una botella de champagne en la mano y le grite “Vos sos Johnny” y le cantábamos la canción mientras le tomábamos el trago. Resultado: Negativo. El gordo se puso pesado y en la próxima canción no se iba, pasó de ser Johnny a ser Bárbara Strainsand.

Intento numero II: “Nalgeame que me gusta”. Éste fue el más improvisado pero el que mejor me salio. Paso un chico y de la nada ¡Pumba! Nalgadita en la cola. El chico se da vuelta y yo le hecho la culpa a Li, quien miro con cara de póker y después largo tremenda carcajada. Resultado: Positivo, el chico pasó de nuevo a lo que yo le grite “te gusto la nalgadita en el poto”. Me miró, sonrió y se quedo bailando de manera graciosamente sexual. Según Li era un mini stripper. Lo volví a encontrar al final, no soy mujer que se quede en un solo puerto.

Intento numero III: “Que lindos ojos que tenes”. Siempre me han enamorado los ojos claros. Y es una táctica que generalmente me funciona en un 80% por lo menos para entablar una charla pasajera. Busco a mi objetivo y cuando va pasando lo freno de manera natural y le digo “Uy que bonitos ojos que tenes” mirándolo fijamente y con una voz tiernamente divertida seguida de una sonrisa inocente. Resultado: Positivo. Nos quedamos bailando un rato y tomando algo, hasta que vi a uno que me llevo a realizar mi próxima táctica y partí hacia el próximo objetivo.

Intento numero IV: “Te pareces a…”. Este también fue nuevo e improvisado. Pasé por al lado de un bombonazo que se llevo mi mirada toda la noche (cordobés de 27 años, digno de que le hagan la fatality), por ende  fui en busca del tesoro. Con Li cubriéndome la espalda pasé y lo mire de frente a lo que salta Li de atrás y me dice “¿A quién se parece?” a lo que yo respondo “A mi futuro marido…” mientras lo abrazaba con ganas de llevármelo y ponerlo en mi mesa de luz. Resultado: Positivísimo. Nos robamos un par de sonrisas, besos y suspiros.

Intento numero V: ¿Tenes fuego? Truco viejo si los hay, complicado para mí porque no fumo. Incitada por la doc. Fui a prenderle su pucho el cual le traje encendido pero también muy babeado debido a mi no adicción por la muerte humeante. Resultado: Negativo. Simplemente ni bola.

A todo esto ustedes se preguntaran si éramos 3 ¿en dónde estaba la tercera integrante?… Ella llevaba la botella y sacaba fotos para ser estudiadas el día posterior, lo que pasa es que mi adorada Madame es muy tímida y por ahí me cuesta llevarla por el camino de la locura nocturna. Con decirles que no me quiere prestar la casa para que invite a mis amigos strippers para que nos hagan un mega show privado y me tiene prohibido tirar los perros a su pileta (agua fiestas).

Así fue que paso una noche en Al Sur con las compa del mendo. En la cual, aparte de esto, pasaron miles de cosas dignas de ser recordadas, desde mi grito de “viejo pedófilo” a un señor de edad mayor que bailaba asquerosamente con dos de las chicas que habían ido con nosotros y que eran unas nenas, pasando por Li que se reía  porque le caí con un paraguas en mi bolso para terminar yendo 6 adentro de un taxi hablando de cómo comemos un choripán con el señor taxista.

Esta historia continuara…