5 situaciones detestables que pasan en la cena de Navidad

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Se viene Noche Buena, se viene NavidaT.

Y que perno es. Los preparativos, el calor, los disgustos femeninos por esos kilos de mas, mas calor, sumemos también humedad. En fin. Pasamos muchas situaciones detestables en la cena de Navidad y ahora pasaré a contarles algunas de ellas.

1. Quién lleva el pollo, quién lleva las ensaladas

Los problemas de la cena de Navidad son tan grosos que empiezan antes. Que yo llevo el pollo. Que yo las ensaladas. Que vos el pollo a las brasas y yo el relleno. Que no. Que al revés. Y más cuando ya los grupos de Watsap ya están tan instalados que por día recibís 48 mensajes de tu tia, tu abuela, tu madre, tu prima, etc. Y cuando llegan esa noche, pasa el problema dos. Que yo te dije que traía la ensalada de ave. Que porqué trajiste lechón si no avisaste. Que los sanguchitos se secan cerca del ventilador. Eso si, nadie atina a llevar el pan.

2.  ¿Y para cuando los confites?

Nunca falta ese momento innecesario en el que mientras se intenta evitar temas controversiales como política, religión y fútbol, aparece esa tía, abuela o primo mala leche que pregunta, en medio de un silencio, cuando todos están escuchando y prestando atención: ¿Todavía solita? ¿Para cuando los confites? ¿Si ya se recibieron y viven juntos porqué no dejan de vivir en pecado y se casan? Ahí, justo ahí, es donde dejás los cubiertos sobre la mesa, tragás, te ajustás el nudo de la corbata y decís: LOCO, DEJEN VIVIR EN PAZ ME CAGO EN SATANÁS.

3. Mi hijo supera en toda forma y modelo al tuyo

La cena de Navidad es una competencia encubierta, a ver quién tiene el mejor regalo, la mejor novia, el mejor vestido. Y si de eso se trata las madres son unas grosas en todo sentido. El enfrentamiento es algo así:

– Mi hijo, bonito, se quemó las pestañas y sacó una materia re dificil

– Que bueno, si, me acuerdo cuando el mío le pasaba lo mismo, pero por suerte ya se recibió hace rato

– Que genial es poder solo estudiar. El mio tuvo que trabajar y estudiar

– Si tal cual, por suerte el mio consiguió trabajo apenas salió porque tuvo re buenos promedios

– De una, imaginate que el mío ya es gerente de una multinacional antes de tener el título

– Que bueno che, si, el mio está creando una multinacional y probablemente termine contratando al tuyo

– ¿Vos decís? Porque el mio es un semi Dios y como creador de muchas cosas que ves acá quizás no necesite eso. A VER NENE, VENÍ, MATERIALIZÁ UNA CEBRA, DALE NO ME HAGAS QUEDAR MAL. DALE.

4. Que son las 23.59. Que son las 00.01

Se están por hacer las 00hs. Hay que brindar. Prendé el tele. No, prendé la radio. No, fijensé en el celular. Pará que yo tengo un reloj digital con calculadora. Paren un poco que los vecinos ya están tirando petardos y deben ser las 12. No, que todavía en la radio no dicen nada. Pero en la tele si, mirá. No, pero eso  es en Australia. Que no, eso es en Luján. Sentí esos petardos, ya son las 12. Que no, esos son tiros, estamos en Las Heras.

Y así pasa que se hacen las 00.45 y todavía discuten quién tiene razón. Mientras, vos, aprovechás la distracción y te comés todo el Mantecol. Ñaca ñaca.

5. Vení Papá Noel, bajá por estas chimeneas modernas

Después de tanta discusión y peleas llegan los regalos, y generalmente el dueño de casa es el más rata de todos. Nunca compra nada porque no tiene un mango. Peeeeero miren que linda chimenea moderna instalé. En Mendoza. En pleno diciembre. ¿Y porqué no hay regalos? “¡Cómo pretenden que baje Papá Noel por ahí! Este año no me alcanzó para regalos, ya mucho puse con la casa y el baño que me lo van a explotar” dice mientras se acomoda su chomba Polo dentro de su pantalón Legacy y se prende un habano de Cuba. “Odio el capitalismo” termina.

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