Entra a leer sólo si sos un maníaco de los autos (si no, no vas a entender la pasión de la nota)

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Lacara nos deja esta nota exclusiva para los maníacos de los autos, aquellos en quienes el auto ocupa un lugar fundamental en la vida.

Lacara Desconocida

De chico me tocó, en varias oportunidades, pasar momentos difíciles en cuestiones económicas, no entendía cómo mi viejo no vendía el auto para solucionar problemas, se lo plantee en varias ocasiones y él me respondía que no lo hacía porque mis hermanos podían necesitar salir urgente al médico o mi mama tenía que ir a algún lado y solo estaba el auto. Eso calmaba un poco mis preguntas, luego volvían cuando le preguntaba si me podía llevar a tal lado y él decía que no, porque no tenía nafta, y pensaba… "si tiene el auto para emergencias y no tiene nafta es como muy al pedo que lo tenga". Pero mi papa no es ningún tonto, si lo dice es porque debe tener una buena razón. Lo supe más adelante, cuando compré mi primer auto y este mismo, poco a poco, fue ocupando un lugar al lado de los otros dos testículos.

Solo yo sé si el auto está andando bien, no me vengas a decir con esa cara de sándwich mal comido que el auto hace un “ruidito” porque me doy cuenta al instante si hace un ruidito fuera de lo común

Volviendo al ruidito, solo a mi me va quemando la cabeza cuando sin ninguna explicación en alguna parte del auto se escucha ese ñiqui ñiqui o brrrrrr o tssg tsgg y hago callar a todo el mundo, apago el estéreo para escuchar con más atención ese ruidito y sacar conclusiones que no solo no voy a poder arreglar en el momento sino que al bajarme me voy a olvidar completamente. Y luego volver a molestar a todos al subirme diciendo lo mismo… "che che ¿escuchan ese ruidito? antes no lo hacía".

Solo a mí me duele cuando paso por un pozo o no veo un badén y se me deforma la cara al mejor estilo “me están sacando un riñón” sintiendo como sufrió el auto, duele en serio. Y no hablar cuando vamos de acompañantes y el mismo se come cuanto cráter encuentra en la ruta y nos mira con una sonrisita diciendo

– ¡Uy perdón gordo, no lo vi!

¡¡¡Y si como no lo vas a ver si estas distraída contándome que Mariana esta más gorda, ¿porque no te pones a mirar más la calle de porquería esta?, Insensible!!!

Solo nosotros podemos lavarlo, y es todo un ritual, desde la lista de temas en el estéreo que va de un rock crudo y casi metalero, al típico que pone todo el playlist de cachumba y mala gata, le pones jaboncito por todos lados, no nos olvidemos de las ruedas, que tienen que quedar impecables a pesar de que al moverlo se van a ensuciar igual. Y el interior, gozamos limpiar el interior, muchos usan silicona y pasan la gamuza como masajeando el tablero, OHHH SI TABLERO, TE GUSTA LA GAMUZA HA SI… ASI… así estamos los obse...

Es muy complejo cuando pasan cosas como ver a tu novia maquillándose y de pronto…

– ¡Uy gordo se me calló un poquito de esmalte en el asiento!

– No importa amor, después veo como lo saco (y por dentro el fuego te va consuminendo lentamente como un cáncer terminal)

Solo nosotros notamos la diferencia del combustible que le echamos al auto, sé que es mental pero les juro que el auto va mas rápido si le pongo Premium y no súper… ¡¡¡PREMUIM MAESTRO PREMIUUUM!!! (Perdón tenía que decirlo)

Ni hablar del que tiene GNC y le echa nafta al auto y dice

– Mira gorda le puse nafta…

Y siente que va a 190km pero en realidad solo va a 90.

Generalmente solo suele ocurrir a principio de mes cuando vamos a la estación de servicio de Bandera de los Andes y Pellegrini, solo porque ahí dicen que llega mejor nafta… PONELE. Y decimos

– Tanque lleno por favor

Solo nosotros podemos ver como se nos infla el pecho al decir estas 4 palabras.

Cuando era chico mi viejo me decía “nene lo que se monta no se presta, y se aplica a todas las cosas de la vida”. Lo entendí cuando mi hermano me pidió prestado el auto, sentía que me sacaban un hijo, que iba a tener un accidente, que lo iban a parar los policías e iban a ver que el seguro llevaba un día vencido, porque como todo argento siempre pago el seguro el mismo día que se vence.

Solo nosotros sabemos lo que se siente cuando el auto se rompe y se nos derrumba el mundo, no podemos movernos, cancelamos compromisos diciendo la misma frase...

– Che no puedo ir porque tengo el auto roto.

Como si nunca hubiéramos viajado en bondi, o hay mujeres que nacieron en autos y no te pisan un bondi ni en pedo. Con estos y con los ejemplos que se quedaron afuera podemos asegurar que el auto es el tercer huevo del hombre, vos, tu novio, tu padre, tu tío o tu primo. Todos tenemos un familiar muy cercano el cual tiene un tercer huevo.

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