Mi mamá luchona

Mi mamá luchona

Una lectora nos deja una carta dedicada a su madre, a su mamá luchona, a esa que se desvive por ella.

Mendoza Escribe

Mamá es una mujer que todo lo puede. Se despierta primero para prepararnos la ropa, luego nos hace la comida y me lleva a la escuela, después se va a su trabajo. Llega cansada, lo veo en su cara cuando me va a buscar al cole, pero siempre cambia esa cara apenas me ve, y se le dibuja una sonrisa. Apenas llegamos a casa y se pone a limpiar mientras me pregunta cómo me fue en el cole, siempre se preocupa por mis tareas, y me ayuda a hacerlas.

Mamá me lleva a pasear aunque sea tarde, sabe que me gusta ir a la casa de mis compañeras. A veces la veo nerviosa cuando esperamos el colectivo solas en la noche y no hay nadie más esperando en la parada, pero se le pasa cuando ve el micro llegar, y hace un suspiro.

Llega cansada y me acuesta, me lee algo y me hago la dormida, ella tampoco me lo dice pero después de que me duerma ella se queda hasta bien tarde para estudiar. A veces me levanto y la veo escribiendo y leyendo sus libros, pero no baja los brazos y sigue. A veces creo que mamá no es una persona, sino algo como una maquina o un espíritu como un ángel o algo así.

Madre es una mujer que se preocupa por muchas cosas, menos por ella. Madre siempre prioriza a todos menos a ella.

Ella no duerme por estar en cada detalle. Ella dice que no está cansada, y se queda en las noches despierta para que tenga el guardapolvo limpio y la comida preparada para el otro día. Pero siempre está bonita, siempre esta arreglada.

Por las noches está triste, la escucho sollozar mientras habla con su chico, y pelean, él le exige más tiempo, más salidas, ella le dice que no puede, y a él no le gusta escuchar eso y se lo hace saber con palabras fuertes, hirientes. Y le duele todo eso, aunque ella no me lo dice, lo veo en sus ojos húmedos. Mamá es fuerte pero también frágil, como una flor, y también se quiebra cuando la maltratan y no la cuidan como ella hace con los demás. Ella siempre me prioriza, y eso a veces le cuesta amor, ella no me lo dice pero también le duele cuando le rompen el corazón por no comprender que ella es mamá por sobre todo, y su amor está primero en mí. Madre tiene el corazón roto por mi culpa. Pero siempre sonríe, a pesar de todo.

Ella se va a acostar y al otro día ya me despierta con la comida y la ropa lista para ir al cole, y en sus ojos nunca le falta amor cuando me mira.

Madre es mi heroína, y espero ser como ella cuando sea grande.

Escrito por Andrea

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