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Un destino escondido en Córdoba

En el área de las Sierras Chicas aparece Villa Cerro Azul, un lugar para disfrutar a través de paseos en familia.

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Mdz Trip

Un destino escondido en Córdoba

Un destino escondido en Córdoba

Antes de llegar a Agua de Oro, en la región de las Sierras Chicas, un pequeño enclave se asoma a sólo ocho kilómetros de la iglesia de Candonga. Con menos de 300 habitantes y poco conocida para el turista argentino, Villa Cerro Azul sorprende con bellos panoramas. Para llegar hay que tomar la ruta E53 a través de unos 44 kilómetros desde la capital cordobesa.

Se trata de un entorno natural con extensa vegetación y aire puro, con paisajes que resultan ideales para prácticas como senderismo, cabalgatas o avistaje de aves. Tal es así que, hace algunos años, fue declarada como Reserva Hídrica Natural Comunal, estableciendo la importancia de preservar el ambiente y los recursos naturales con el compromiso de vecinos y visitantes. 

¿Qué podemos hacer?

El río Chavacaste atraviesa la localidad y en días frescos las familias pueden disfrutar de la naturaleza desde sus orillas. Algo de historia: en la ribera de este curso de agua hay varios morteros sobre grandes piedras que son testigos de la vida de los pueblos originarios comechingones que habitaron la zona. Reconocido como un sitio de interés histórico y cultural, en el lugar se realizaban tareas cotidianas como molienda de maíz, recolección de frutos de algarrobo y de chañar y cultivo de zapallo, entre otras.

Otro recorrido que se puede hacer es el que va hacia la gruta de la Virgen del Carmen, patrona del lugar. Está en lo más alto de un cerro que, también, es un excelente mirador para disfrutar de una panorámica de la zona. 

Las dos plazas de Villa Cerro Azul son elegidas como punto de encuentro por los vecinos, haciendo de este rincón una buena opción para conocer en el noroeste cordobés.

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