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48 hs en Buenos Aires según un diario español

Mirá la ruta alternativa para conocer los rincones menos turísticos de Buenos Aires que propone La Vanguardia
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48 hs en Buenos Aires según un diario español(La Vanguardia)

48 hs en Buenos Aires según un diario español | La Vanguardia

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Capaz de enamorar a todos aquellos que se acercan a conocerla, Buenos Aires, la capital de la República Argentina, atrapa con el hechizo de su pócima perfecta, una combinación de mestizaje, buena onda y pasión porteña.

Allí viven tres millones de personas, que ascienden a 13 si se considera la población del área metropolitana, en 48 barrios tan distintos como sus habitantes: desde el estilo recio y colonial de San Telmo, pasando por la zona más chic de Palermo, o el futbolero barrio de La Boca hasta llegar al elegante y lujoso barrio de Puerto Madero, cada uno con una personalidad propia e irresistible. Por eso proponemos una ruta alternativa de dos días para conocer sus rincones menos turísticos.

No hay nada como empezar el día viendo el arte urbano del distrito de Coghlan, que debe su nombre al ingeniero irlandés John Coghlan técnico de los ferrocarriles ingleses. Un barrio tranquilo de casas bajas y espacios verdes donde los primeros trabajadores fueron muchos operarios del ferrocarril.

Algunos vecinos aceptaron pintar las fachadas de sus casas para decorar el barrio y lo transformaron en un circuito de arte callejero, un paseo por la calle Núñez hasta Estomba, y luego hasta la Avenida Congreso es perfecto para encontrar murales increíbles.

Seguiremos hacia Villa Crespo cuyo patrimonio industrial provocó que la compararan con el barrio de Queens en Nueva York, de ahí su apodo ‘Palermo Queens', por su proximidad con Palermo. Posee altos edificios y espacios industriales. Entre ellos dos paradas obligatorias, la galería Ruth Benzacar y la galería SlyZmud.

A cinco minutos se puede probar un delicioso plato de pasta en el Salgado Alimentos que calmará el apetito más voraz, y cerca se encuentra La Ira de Dios, una asociación sin ánimo de lucro, integrada por artistas y personas del mundo de la cultura, donde se presentan exposiciones de arte contemporáneo.

Caminando hacia Palermo, pasando la avenida Juan B, justo, hay más galerías como la de Nora Fisch, Document Art y Arte X Arte. Destaca Hollywood in Cambodia, otra galeríadel barrio, se encuentra en la parte trasera del bar Post Street y fue la primera en dedicarse casi exclusivamente a artistas callejeros en la ciudad.

Un descanso después de tanto caminar se agradece, sobre todo en los bares de Almagro, donde se encuentran los más tradicionales de la ciudad relacionado con el tango y los típicos cafés porteños.

El Café San Bernardo destaca por su mítico ambiente de club de barrio, con mesas de billar, ping-pong y juegos de mesa para quien quiera echar una partida mientras toma una cerveza.

Otro bar histórico, abierto desde 1884, es El Boliche de Roberto. Pequeño, pero bien porteño, antiguamente fue una pulpería y hoy en día acoge shows de tango los viernes y sábados noche.

Y más entrada la noche, la ciudad ofrece muchas propuestas de cena-show con tango de fondo, en el límite entre Villa Crespo y Palermo, se encuentra el antiguo club social y deportivo Villa Malcolm, en el cual se mantiene la costumbre de organizar bailes (milongas) por la noche.

En Almagro, donde se han alojado personajes como Carlos Gardel y Osvaldo Pugliese, dos grandes exponentes del tango, hay un edificio histórico que forma parte del patrimonio artístico y cultural de la ciudad, donde se imparten clases de tango todos los días, y por las noches se organizan milongas, La Catedral Club, los suelos son de madera, tiene tres salones y en el restaurante se sirve exclusivamente comida vegetariana. Para bailar hasta altas horas de la madrugada.

Barrios con personalidad

El segundo día empieza con un típico desayuno porteño a base de café con leche y medialunas caseras, en la Tienda Café situado una de las esquinas de Chacarita. El barrio, aunque tiene cierto aire destartalado, es uno de los más hipster de la ciudad por su cercanía a Palermo Hollywood, y por albergar numerosos atelieres de diseñadores y artistas.

Cerca se encuentra el cementerio de Chacarita, que surgió ante la falta de espacio durante una epidemia de fiebre amarilla en 1867, es el segundo más grande de la urbe después del famoso Recoletos, y entre sus tumbas s descansan, entre otros, Carlos Gardel, el famoso cantante y compositor de tango. Sobre su tumba, una estatua lo recuerda de pie, con su sonrisa y el clásico atuendo "gardeliano", siempre acompañado de flores frescas y un cigarrillo en su mano.

A continuación, es posible dirigirse al Galpón, una feria de productos orgánicos que tiene lugar, todos los miércoles y sábados, al lado de la estación Federico Lacroze del subte B. En ella se ofrecen productos de huerta, de granja, lácteos, pastas, condimentos, frutos secos, bebidas y hasta productos de limpieza 100% naturales. Además, cuenta con un bar-restaurante con un menú del día orgánico y a buen precio.

Llega la hora de almorzar y en Villa Crespo las propuestas se multiplican: desde el bohemio bar Yeite, frente al campo de fútbol de "el Bohemio", hasta la Masa, cuyo nombre hace referencia a lo casero de sus platos; La Crespo, que ofrece comida judía tradicional en un ambiente moderno; o Pau Pei, para una comida sana y económica.

No dejamos este barrio para acercarnos a una librería que es una joya en sí misma, se llama Punc y está dedicada a los cómics y los libros infantiles. También en el barrio, en Guantes de Mimbre y Luz se pueden encontrar ejemplares usados muy difíciles de conseguir, libros de editoriales independientes, y cajas con libros gratuitos.

Para los más exquisitos, en Palermo, el establecimiento Libros del Pasaje es un buen lugar donde encontrar aquellos libros que están fuera del circuito, que además se pueden leer en su patio interior mientras se degusta un buen vino de Malbec.

Otra vertiente por la que son conocidos los argentinos es por su faceta artística: escritores, actores, cantantes, directores... hay muy buenas obras de tetaro en la ciudad, pero si queremos ver algo diferente, en los barrios de Villa Crespo, Almagro y Boedo, se pueden encontrar los teatros más alternativos.

El Nün teatro-bar, el Teatro el Perro y El Excéntrico en Villa Crespo; en Almagro están el Camarín de las Musas, con un bello restaurante, el Elefante Club de Teatro, una casa reciclada con un romántico espacio bar, o La Lunares; y en Boedo se puede acudir al Pan y Arte, con un restaurante a precios accesibles y comida auténtica, Timbre 4 y Hasta Trilce.

Y por fin la noche, la propuesta es cena, copas y música en un centro cultural. Todos los que viajan a Buenos Aires deben probar el asado de tira o el bife de chorizo jugoso, acompañado de una provoleta o papas fritas, y de postres el delicioso budín de pan, como en el restaurante La Cabrera, donde toda la comida es excelente.

Para escuchar música está el Club Atlético Fernández Fierro, un club social y de música donde actúan bandas y orquestas de jueves a domingo. Otra propuesta es El Quetzal, una casa cultural cubierta de grafitis de artistas callejeros de renombre, ideal para tomar algo en su patio, o bien para escuchar música en su sala.

En la zona del Abasto, el nombre del barrio recuerda el mercado de Abastos que funcionó hasta 1984, se encuentran El Emergente Abasto, Mi Casa y la mítica Ciudad Cultural Konex, un centro vanguardista que ofrece espectáculos fusión de arte, cultura y tecnología.

Fuente: La Vanguardia 

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