La "treta" que hicieron Kicillof y Moreno en 2014, por la que ahora Argentina fue condenada en Nueva York

La "treta" que hicieron Kicillof y Moreno en 2014, por la que ahora Argentina fue condenada en Nueva York

El analista político y periodista Paulino Rodrigues contó detalles del fallo de una jueza de Nueva York que consideró que Argentina "estafó" a sus acreedores por una maniobra que Axel Kicillof hizo como ministro de economía junto con Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio Interior.

Paulino Rodrigues

Paulino Rodrigues

El analista político y periodista Paulino Rodrigues analizó en su columna de hoy en MDZ Radio el encuentro entre Jorge Macri y Cristian Ritondo en la Casa Rosada, la situación crítica económica que atraviesa Argentina en el marco de la inminente llegada de una segunda ola de coronavirus y cuánto nos perjudica hoy una maniobra que el ex ministro de economía, Axel Kicillof hizo con Guillermo Moreno en 2014.

Ritondo y Macri por las PASO

  • Cristian Ritondo y Jorge Macri ayer fueron a una reunión a Casa Rosada, en el marco de la presentación de un programa de obras para la Provincia de Buenos Aires, también hablaron sobre la Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Les blanquearon lo que por lo bajo ya se habla desde hace tiempo. Nadie que conozca bien la política puede decir que ahí hubo improvisación. En realidad fueron para otro acuerdo, 5 mil millones de pesos para el municipio, esa era la excusa y estaba Sergio Massa, como uno de los articuladores de ciertos acuerdos, y Máximo Kirchner.
  • Ahora, lo que se habla de las PASO se discute desde hace muy buen tiempo, el Gobierno quiso derogarlas pero no hubo acuerdo para eso, porque no tiene mayoría en la Cámara de Diputados y además corrían el riesgo de que en lugares estratégicos, como la Ciudad de Buenos Aires o la Provincia, sendas legislaturas concluyan en mantener el calendario tal cual está y mantener las PASO a nivel provincial y local. Con lo cual caía en bolsillo roto la derogación de las Primarias, así consiguiesen la mayoría en la cámara baja.
  • Pero lo más importante es que Máximo Kirchner no quiso derogarlas y ahí se terminó la discusión. Sorteado ese debate viene el segundo, que es aplazar lo máximo posible para es vacunar lo más que se pueda y llegar con un humor social diferente a las elecciones. Así dejar atrás la segunda ola eventual con la fortaleza que algunos auguran, devastadora si fuese de ese modo, en los próximos meses.

¿La gestión de la pandemia 2020 no nos da espalda para restringir en 2021?

  • Nicolás Kreplak, viceministro de Salud la provincia, dijo esta mañana que si hay que volver a una cuarentena estricta se volverá. Kreplak es quien tiene en sus manos más responsabilidad de Carla Vizzotti, quien claramente está muy desgastada y al mismo tiempo muy bravucona, cosa que no le hace bien en medio de esta situación a la Argentina.
  • Lo que pasa es que no tenemos plafón ni espalda porque gestionaron mal la pandemia en el 2020. Hay peligro de que se nos venga un tsunami. Como en Chile, que hay 10% de los internados menores de 29 años cuando eran menos del 5% en la ola anterior, y donde también hay más proporcionalmente porque vacunaste a los adultos mayores. Más allá de eso, es cierto que tiene un impacto en adolescente, y como dijo Fernán Quirós, Ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, los principales contagiados tienen entre 15 y 40 años. ¿Sus cuadros son graves? En la variante Manaos, sí. Esa verdad de que la pasa mejor o peor pero la pasa, ya no es una verdad absoluta y empieza a manifestarse la evidencia de que la segunda ola podría ser más perjudicial en ese segmento etário.
  • Ya comenzó a crecer el número de internados en Terapias Intensivas, con un nivel de muertos totales que están en un 40% por encima de los que teníamos hace 15 días, con una cantidad de contagiados -con pocos e irregulares testeos- que está en un 50% por encima de lo que teníamos hace 14 días.
  • No estoy bancando las restricciones, estoy diciendo que tal vez que ahora que se vaya a necesitar un esquema de mayor rigidez, como atravesó Europa en las últimas semanas y Paraguay o como vive Chile y posiblemente Argentina tenga que atravesar en los próximos 45 días, ya no tenemos espalda porque hicimos lo que hicimos en 2020 y porque tampoco hay plata. Porque en Chile los mandaron a la casa, pero les dieron un cheque para la clase media, más del 50% de la población de riesgo está vacunada y vacunan 300 mil personas por día. Tendrán 10 millones de individuos inoculados con una dosis en los próximos 15 días y necesita vacunar a 15 millones. O sea, 2 de cada 3 personas en Chile estarán vacunadas el 15 de abril., Argentina para llegar a eso requiere por lo menos gestión, que lleguen vacunas, transparencia y pericia -que no hay-, y además 60 días vista, el invierno va a estar acá.
  • Desde hace mucho tiempo estamos viviendo un sálvese quién pueda. Y la pobreza que el Indec va a marcar está en el 42% por lo que dejó el 2020 y la pandemia. Tenemos 20 millones de argentinos bajo la línea de la pobreza sobre 45 millones de habitantes, es un botón de muestra extraordinario de una situación francamente dantesca. Argentina no convivía con la pobreza hace 60 años, empezó a hacerlo hace 40, comenzó a tener algún discurrir creciente en los 90' y explotó en 2001. Esta es la pobreza post 2001, estructural, que osciló entre el 25 y el 40%, que tuvo picos del 50 y pico por ciento medida por ingresos en 2002. Pero básicamente tiene y cobija a 4 de cada 10 argentinos con el agravante de que uno de cada 10 argentinos no tiene el sustento diario alimenticio necesario, está por debajo de la línea de indigencia. Son 2 millones 500 mil personas que en los últimos 3 años se convirtieron en indigentes y 9 millones de personas en pobres. El último año puso en la pobreza a 5 millones de personas, pero ya con el salto devaluatorio del final de Macri fueron 4 millones.

Las negociaciones con el FMI

  • El problema de patear para adelante los pagos y pedir contemplaciones permanente y sistemática, para un país que incumplió sus acuerdos y que defaulteó como defaulteó Argentina y que tiene los juicios abiertos que tiene en el mundo por no cumplir sus obligaciones y sus pactos me da la impresión de que es poco relevante. El problema no es si nos unimos para pedirle al Fondo que nos de más soga, o para pedirle al Club de París no abonar hasta 2024. Kicillof fue en 2014 a renegociar y dijo que en 2021 le pagamos 2400 millones. El gobierno ahora donde Kicillof es gobernador de la provincia más importante del país, que aún no cerró su acuerdo por la deuda, y que otra vez volvió a posponer el plazo hasta el 23 de abril, ese gobierno le dijo al mismo Club de París con ese mismo integrante que dijo que en 2021 íbamos a pagar que hasta 2024 no queremos pagar. Eso es lo que va a buscar Guzmán el 12 de abril cuando viaje a Europa.
  • El problema no es el resto, somos nosotros. El acuerdo sería bajar drásticamente el gasto público, gastar lo que nos entra, ser austeros, tener superávit fiscal y comercial gemelos, volver a tener moneda, tener credibilidad, pagar al que le corresponde recibir un pago y no hacerlo con el que no y -por sobre todas las cosas- flexibilizar el mercado laboral y crear incentivos para que haya empleo. Argentina tiene que reconstruir su tejido social a partir del trabajo genuino en distintas y diversas áreas, será un segundo debate la calidad de ese empleo, pero en principio tiene que trabajar.
  • Hoy el Gobierno es más un partido de organizaciones sociales que un partido de trabajadores. La CGT tiene menos relevancia que las organizaciones sociales. El negocio de los excluidos, dirigencia que se asienta sobre esa marginalidad para potenciar sus propios negocios. Es distinto, una cosa es el excluido y otra el intermediario, al que yo quiero barrer. Terminar con esa semi representatividad que Argentina se jactó de darle a sectores que supuestamente iban a ser mucho más transparentes en la gestión de lo público y de los planes sociales, porque los barones del Conurbano entendidos de esta manera a fines de los 90 habían llevado a Argentina al precipicio de 2001.
  • Entonces le dimos el manejo a las organizaciones sociales, que terminaron siendo dirigentes políticos reconvertidos a través de las dirigencias de las organizaciones sociales. El Chino Navarro es eso, fue concejal de Lomas de Zamora, dirigente del peronismo histórico, eyectado por un escándalo en la compra de Ford Falcon en valores inauditos y después volvió con las organizaciones sociales y el Movimiento Evita y hoy ocupa un cargo en el Ejecutivo.
  • Hay que darle dignidad a la gente, una tarjeta, que sea dueña de su propia plata, que nadie le tenga que llevar ningún bolsón de alimentos, que se lo dejen en la puerta de la casa. Si no hacemos eso estamos fritos, no tenemos Estado. ¿De qué estamos hablando? No sabemos qué pagamos, a quién pagamos, cuánto vacunamos ni a quién vacunamos.
  • Mañana a la noche voy a contar como alguien que se vacunó en la Provincia de Buenos Aires hace 20 días recibió la invitación para volver a ponerse la dosis el día sábado. ¿La misma provincia no sabe a quién vacunó?, ¿de qué estamos hablando? O será que esa gestión en realidad es porque hacen eso para que la persona no vaya, entonces "para no tirar la dosis" se la ponen al militante de 18 años y así justifican a la militancia vacunada. ¿Qué Estado tenemos? El que con un drone detecta un metro cuadrado construido en alguien para cobrarle algo más, pero no puede detectar a quién está vacunando, a quién le está pagando un plan o qué está haciendo esa persona a cambio de lo que recibe.

El conflicto judicial en el que Moreno y Kicillof metieron a la Argentina

  • Apareció la jueza del tribunal del distrito sur de Nueva York, Loretta Preska y el lunes hizo un fallo muy fuerte por la cuestión del bono atado al PBI argentino, es un revés judicial muy fuerte porque además dice que el Gobierno argentino obró de mala fe. Esto es porque en 2014 trastocamos los datos del Indec para decir que no habíamos crecido poco más del 3% y que habíamos crecido poco menos.
  • Haciendo historia: eso lo hizo Kicillof con Moreno, porque fuimos muy piolas. En la reestructuración de Lavagna-Kirchner, allá por 2005, le dimos un bono atado al PBI a los acreedores que decía que cuanto más crecíamos más le íbamos a pagar, el argumento era que "si nos va muy bien, le vamos a pagar más, ayudennos". Algunos compraron. Pero, cuando empezamos a crecer para no pagar, trastocamos los datos, inventamos que crecimos menos y así no pagamos lo que habíamos cumplimentado abonar. Siete años después una jueza en Nueva York dijo: "Señores obraron con mala fe, la operación fue hartera, está probado, tienen que reconsiderar y abonar". Eso es la Argentina para el mundo.
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