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Tinder la app de donde salen las parejas mendocinas más felices

Después de una investigación exhaustiva descubrí que esa red social que solía ser "palo y a la bolsa" para algunos, terminó siendo una gran productora de parejas 100% compatibles. Mendocinos comparten sus experiencias, en esta nota.
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Muriel Del Barco

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Tinder la app de donde salen las parejas mendocinas más felices

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Tinder la app de donde salen las parejas mendocinas más felices

Había escuchado acerca de algunos novios que se habían conocido por Tinder. En principio sabía que se trataba de una aplicación para encontrar "pareja" de forma online, con tan solo una cuenta de Facebook, además se podían sumar datos como rango de distancia dentro del que deseabas encontrar pareja, el género que buscabas, rango de edad y listo.

A simple vista (y creo que esto lo pensábamos todos) se trataba de una red social que nos ayudaba a encontrar personas en el momento preciso para emprender una "aventura" como bien lo resumió uno de nuestros consultados, Sebastián.

"El tema de tener un rango para encontrarse con alguien quizás me daba a relación exprés. Una noche y listo", confesó Nicolás que finalmente contó cómo a través de Tinder se enamoró.

La realidad es que todos al principio tuvimos un poco de prejuicio con esta red. Los hombres la usaban para salir con "minitas" y las mujeres entrabamos para "ver qué onda", pero es obvio que la que estaba en Tinder "quería tener sexo", contaba Valentina. "Era un quemo que te vean en Tinder", agregó.

Aunque, otro de nuestros consultados, Gabriel, puso en contexto a esta red social. "Quizás se trata de la mentalidad mendocina. Somos cerrados. Pero en otros países se usa Tinder para conocer gente, no necesariamente tiene que haber sexo". Gabriel uso la app en Brasil para conocer "garotas". "Hablábamos todo día, aunque al principio me costaba el idioma, pero cuando le agarré bien la mano, la convencí para que se tomara un colectivo hasta la ciudad y la invite almorzar donde vivía".

"Estuvimos 5 meses juntos. Tenía que volver sí o sí a Mendoza por que no tenía los papeles para quedarme más de 6 meses, pero me hubiese quedado", confesó Gabriel. Y continuó: "Ahora ella vive mucho más cerca en Florianopolis, así que cuando pueda voy a visitar a mi morena".

Sebastián quien está felizmente en pareja con Lorena, admitió que siempre uso Tinder con el deseo de "aventurar" hasta que la conoció a ella. "Lorena creía que yo era un chacal de Mendoza y tenía en claro que los hombres que usaban Tinder querían tener sexo", contó el protagonista de una de las historias más lindas.

"Lo casual era que vivíamos muy cerca, a una cuadra. Así que salimos durante un año, luego convivimos un año más y ahora estamos de vacaciones por Europa", siguió Sebastián.

"Creo que después de la primera salida quedó claro que ninguno buscaba una aventura de paso."

Al parecer, entrar en este mundo virtual de "palo y a la bolsa" (como creen muchos) se trata de estar preparados para todo. Desde pasar una noche divertida, tener sexo desenfrenado, no pegar ni un poco de onda, hasta ponerse de novios, casarse y hasta tener hijos. ¡Uno nunca sabe!

Sino le podríamos preguntar a nuestra amiga Esta La Tita, quien en un momento de su vida decidió dejar que los corazones hagan su efecto y se animó a compartir algunas de sus experiencias con nosotros. 

Hola soy Leo
Porteño, de paso por Mendoza. Mayor de 30 años, Arte.

Nos encontramos en Arístides y Belgrano. Ya la primera impresión fue dura (las fotos no estrían actualizadas)...pero decidí continuar y disfrutar de la invitación a una cerveza. Entre charla y charla era obvio que lo único interesante era su trabajo porque él dejaba mucho que desear (de chapar ni hablemos). Lo "gracioso" de esto fueron los diferentes comentarios que expreso, como "¿Che, algún lugar copado de trans o gay en Mendoza?" o " Mi ídolo es Leonardo Fabio" lo que ya ayudaban a cerrar mi idea de que el muchacho se acercaba más a la banana que a la frutilla. Bajo el efecto de la cerveza (me mata de sueño) decidí terminar la velada y pedimos la cuenta. Lo llamativo, y ya con firma de cita frustrada, fue que le pidió al mozo que la cuenta me la diera a mí y me marco con el dedo (sí, existen grasas así) cuánto me correspondía abonar por mi cerveza. Anonadada con la situación, expresé "que caballerito lo tuyo" y como si no me escuchara, colocó su porcentaje de valor y espero mi parte (está claro que me deje el vuelto). Me pare y me fui. Lo más de lo más fue cuando de lejos escucho: "Te voy a llamar así volvemos a salir cada vez que venga a Mendoza, gracias".


Hola soy Mario
Mendocino, mayor de 40, empresario.

Me busco por casa para tomar algo. El hecho de no saber combinar su vestimenta me resulto hasta tierno. Como venía de malas experiencias me propuse ahorrarme malos momentos, así que de entrada le comente a modo de anécdota, lo "ratas" y poco caballeros que habían sido un par de muchachos con los que salí. El mensaje llegó y muy bien ya que esa noche no sólo me invito un trago sino dos y fue muy caballero. Por desgracia no me gustó.


Tinder resulto ser solamente una app más, donde los "personajes de hombres" siguen estando vigentes. Ojala que las "genialidades" que me habían contado, les pasen y funcionen a ustedes porque por este lado fue un fiasco. 

Mujeres más humanas

Como el mendocino es cerrado, como lo indicó Gabriel, ver a las mujeres en esta app despierta suspicacia en algunos, pero hay otros que sienten todo lo contrario.

"Si yo no estaba en Tinder él jamás se iba a animar a hablarme", contó María quien se encuentra disfrutando de su luna de miel en Disney con su esposo Rodrigo, de quien se enamoró a través de Tinder.

Ambos se conocían de vista. Aunque a él, María le parecía divina nunca se animó a hablarle, hasta que la vio en Tinder. "Tinder nos puso de igual a igual. Creí que era una mina que jamás me daría bola. Pero, en definitiva los dos queríamos lo mismo", agregó Rodrigo. Esta historia sí que tuvo un final feliz.

Otra de las parejas más exitosas es la de Marcela y su chico francés. "Lo conocí cuando él estaba de vacaciones en Mendoza en julio. "Mantuvimos contacto porque yo me venía a vivir un tiempo a España. Como él vive en París fui a verlo y pasamos las fiestas juntos. En febrero nos vamos de viaje juntos a Roma y cuando vuelva a Mendoza rindo la tesis y me vuelvo a vivir con él a Francia"

"Todo eso gracias a Tinder."

Por su parte, Lucas, quien está hace un año de novio con Florencia (a quién también conoció en Tinder), confesó que cada vez que entraba a la app sentía que estaba eligiendo chicas cual catálogo. "Admito que tenía una idea errónea de las cosas, porque cuando salí con Florencia me di cuenta que cualquier tipo de persona podía estar en esta red. De hecho no tuvimos sexo la primera noche que salimos", contó.

"Hoy me doy cuenta que, independientemente del género de cada uno, todos buscamos lo mismo: el perro, la casa, los hijos, y la pareja feliz o en una palabra que resume todo eso: el amor", concluyó Lucas y nos dejo reflexionando; 

¿Estará el amor de tu vida en Tinder?









 

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